El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de San Miguel Almolonga, dijo que por cuanto Cristóbal López de la Plata ha hecho postura a los diezmos de azúcares y mieles de los ingenios y trapiches de esta jurisdicción, del año pasado de 1680 y los señores hacedores de los diezmos del obispado de Puebla le han pedido fianza, atento a ello, dio su poder cumplido para que lo pueda obligar como su fiador por la cantidad de pesos que montaren los dichos diezmos.
AZÚCAR
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Miguel de Aviñón, vecino de esta provincia de Jalapa, dueño del ingenio de Almolonga, dio su poder cumplido al licenciado Bartolomé Vivas, presbítero, ausente, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente, para que tome cuentas a Francisco Romero y a Francisco Costilla, vecinos de la nueva ciudad de la Veracruz, de todos los azúcares que les ha enviado; y de lo que cobrare, pague a Jorge Veneciano 2352 pesos de oro común que le debe de una escritura de plazo cumplido.
El Capitán Don José de Ibelli, residente en Jalapa, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe [y Ubera], viuda, mujer que fue del Capitán Don Antonio de Dueñas, difunto, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, su albacea y tenedor de sus bienes; y el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de Almolonga, ajustaron cuentas de los envíos de los azucares y mieles que dicho capitán hizo al mencionado Antonio de Dueñas, y de los reales, géneros y libranzas que éste envió y pagó para el avío del ingenio de Almolonga. Y en ellas, Don Nicolás Flores Altamirano fue alcanzado en la cantidad de 2600 pesos de oro común, los cuales se obligó a pagarlos a la poderdante en un plazo de 9 años, a razón de 300 pesos anuales durante los primeros 8 años, y en el noveno, los 200 pesos restantes.
Cristóbal López de la Plata, residente en Jalapa, como principal deudor, y Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de San Miguel Almolonga, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 698 pesos de oro común que valieron y montaron los diezmos de los azúcares y mieles de la provincia de Jalapa, correspondientes al año de 1678, los cuales se remataron en el principal, a razón de 21 reales la arroba de azúcar, 5 panes por dos arrobas, y a 4 reales la arroba de miel, para fin del mes de febrero de 1680, con las costas de la cobranza.