Los arrieros dueños de mulas, traficantes, aviadores de literas y bestias de carga y de silla, dijeron que don Domingo Díaz Mier, dueño de las tierras y rancho de Lencero, esta actuando contra las antiguas costumbres y practicando el cobro de los pastajes de las aulas de recuas y avios que hacen mansión y parada en dichas tierras o ventas de ellas; por lo que estando en desacuerdo, han acordado otorgar poder especial a don Tomás de Santiago y Cruz, dueño de mulas y literas, vecino del pueblo de Jalapa, para que defienda el libre goce que por costumbre han tenido de dichos pastajes y abrevaderos en los parajes de el Lencero y Corral Falso.
AVÍOS
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Don José Montiel, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que como principal y su hermano don Felipe Montiel, como fiador suyo, se obligan a pagar a don Luis Ortiz de Zárate, la cantidad de 2, 256 pesos 5 reales, por concepto de una tienda mestiza y tocinería que don Manuel Acuña le traspasó con avío que le dio don Luis Ortiz de Zárate, cuya tienda se ubica en la Calle Real.
Alonso de Villanueva y su mujer, María de Zavala, reciben del Canónigo Francisco de Paz, la cantidad de 2 000 pesos para el avío de su hacienda, con la obligación de redimir, dentro de un año, los citados dos mil pesos que están impuestos sobre unas casas del canónigo en la ciudad de México.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de los ingenios La Santísima Trinidad y Nuestra Señora de la Concepción, ubicados en la jurisdicción de Jalapa, recibe de Fabián Chacón, mercader, vecino de la ciudad de México y administrador de la venta de sus azúcares en aquella, 4 000 pesos para el avío de sus ingenios que sumados a los 12 000 que le había dado para el mismo efecto, dan un total de 16 000, los cuales pagará conforme a lo contenido en la escritura de débito y administración fechada el 12 de agosto de 1647.
Martín de Roldán [de la Calle], vecino de Jalacingo, mayordomo de la hacienda de ovejas de Don Carlos [Antonio] de Luna y Arellano, se obligó a pagar a Fernando de Arriaga, vecino de esta jurisdicción, 525 pesos de oro común por razón de otros tantos que le ha prestado en reales en diferentes ocasiones para el avío de la dicha hacienda, para el mes de julio del presente año.
El Capitán Fernando Niño de Córdoba de la Higuera otorga poder al Capitán José Niño de Córdoba de la Higuera, su hermano, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, para que en su representación otorgue escritura a favor del Capitán Francisco de Ortega y Castro, de la misma vecindad, donde se obligue a que en cada año le entregará los frutos de su hacienda, enviando el capitán Ortega a una persona para que los reciba y dando todo el avío que necesitare al cumplimiento de 1, 500 pesos, y si no alcanza ha de descontar la cantidad del valor de los azúcares que le remita y la cantidad que ha de devolver
El Capitán Don Antonio Beltrán, dueño de la hacienda Nuestra Señora de Belén, dijo haber dado en arrendamiento esta hacienda por tiempo de 7 años, al Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Teniente de la ciudad de los Ángeles, según consta por escritura fechada en dicha ciudad, a los 13 días del mes de diciembre de 1696; y en una de sus cláusulas quedó obligado a entregarle los aperos y avíos pertenecientes a dicha hacienda y molinos; y dando cumplimiento a lo estipulado, por la presente, hace entrega al arrendamiento de 19 mulas, 14 yeguas de vientre, un caballo garañón, 20 fanegas de trigo de sembradura, dos carretas, dos molinos de pan moler, una romana con su pilón, dos piedras de moler usadas, una sierra, un escoplo y otras herramientas.
Don Tomás de Santiago y Cruz, doña Juana Núñez, viuda de Antonio Vanegas, asentistas de los avíos que conducen las misiones de cuenta de Su Majestad, y don Francisco del Día y don Juan de Ariza, dueños de literas y de avíos de ligera, todos vecinos de este pueblo, otorgan poder especial a don José Rodríguez de Guzmán y Cenizo, vecino de la Ciudad de México, para que acuda ante el Excelentísimo Señor Virrey de este Reino y solicite los redima y liberte de las pensiones que les ocasionan las tropas de soldados y oficiales que suben y bajan por este pueblo y que toman con violencia los bagajes que necesitan para sus transportes y de sus cargas por sólo el ínfimo precio de 1 real por legua que por cada uno les paga, con notable pérdida y quebranto de sus haciendas.
El Capitán Manuel Martín y don Diego Perdomo, vecinos del pueblo de Jalacingo, dijeron que el primero le compró al Capitán Manuel Martín un trapiche nombrado San Francisco Javier, ubicado en Tlapacoya, en 5, 727 pesos un real en que se ajustaron que había de pagar por su valor bajo ciertas condiciones y plazos, pero después tuvieron nuevo ajuste por haberle dado el primero 1,517 pesos 3 reales y medio al segundo, para avíos del trapiche y para la manutención de su familia, para cuya paga se otorgó otra escritura con diferentes condiciones pero al no haber dado cumplimiento a ella se siguieron varios autos, por lo que ahora han convenido y concordado en que por razón del pleito, Diego Perdomo pague a Manuel Martín, la cantidad de 6,418 pesos 4 reales en la forma y condiciones que se suscriben.
Tomás de Santiago y Cruz, dueño de avíos y vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar a don Bernardo Rodríguez del Toro, vecino de la Ciudad de la Veracruz, la cantidad de 696 pesos y 6 reales de oro común, en los plazos y lugar que se le señale, y para seguridad de esta deuda, hipoteca 2 casas contiguas que posee en este pueblo, deslindadas en esta escritura.