Don Manuel José de Alba, hijo legítimo de don Juan José de Alba y doña Beatriz de Aragón, natural de la Villa de Chiclana en el Reino de Andalucía, de los Reinos de Castilla, vecino de la Ciudad de Cádiz y residente en el pueblo de Jalapa, casado con doña Manuela Josefa de la Torre, a la cual otorga poder para testar y nombramiento de albacea, y como heredero designa a Juan José de Alba, su legítimo hijo.
ANDALUCÍA, REINO DE
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Don Antonio de Sequeda, natural de la ciudad de Ronda, barrio del Mercadillo, en los Reinos de Andalucía y residente en este pueblo de Jalapa, donde es soldado Dragón de la Compañía de don Luis de Ullate del Regimiento de España, hijo legítimo de don Andrés de Sequeda y de la viuda doña Catarina de la Mota, otorga su testamento donde ordena se le den 100 pesos en reales al Venerable Padre Fray Andrés Granados, también se le den 100 pesos a su hermana Juana Gómez, vecina de la ciudad de Ronda, y a su hermano Andrés de Sequeda otros 100 pesos, nombra como albaceas a don José Arlegui, ayudante mayor de su Regimiento de Dragones residente en este pueblo, y a don Manuel Antonio de Arcos. Declara tiene entre sus bienes como 3 o 4, 000 pesos en efectos de fierro, aguardiente, vino, aceite, sedas, herraje mular y caballar y la herramienta de su oficio que paran en poder de don Manuel Antonio de Arcos.
El licenciado don Pedro Telmo Landero y González, natural de la villa de Bayona en el reino de Galicia, hijo legítimo de don Manuel Landero y de doña Rosa González Nandin, ambos difuntos, estando enfermo en cama, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara estar casado con doña María Josefa de Bausa Álvarez Campana, quien trajo a esta alianza 1 300 pesos, y de cuyo matrimonio cuentan como hijos legítimos al coronel don Pedro Antonio, don Francisco, doña María de la Luz, don José Juan de Dios, don Manuel María, don Antonio María y doña Ana María Landero y Bausa, siendo de advertir que el segundo y la tercera fallecieron siendo casados, dejando aquel por sucesión una niñita llamada Victoria que existe con su madre doña María Antonia Cantero, en la ciudad de Tarifa en el reino de Andalucía; y la tercera dejó tres niñas que existen a su lado en compañía de su familia, lo que así declara para que conste. Declara por sus bienes tres casas que posee en la villa y plaza de Bayona y unos pedazos de tierra en el valle de Miñor; así como lo que exista de otras herencias directas e indirectas en poder de don Rosendo Lagoa y González, o de su prima doña María Pascuala González Nandin, viuda de don José Francisco Portela, a cuyo poder le pide pasen los producidos de las tres casas y terrenos antes citados, que es su voluntad se enajenen los más pronto posible, para que se aumenten a la masa de sus bienes, con la deducción de 2 000 pesos que encarga se inviertan en comprar una casita para su nieta Victoria. Es su voluntad para que del quinto de sus bienes se separen 1 000 pesos y se impongan a premio corriente sobre su casa de Veracruz para una memoria de veinticinco misas rezadas que se aplican anual y perpetuamente a la Santísima Virgen de la Luz en bien de su alma, las aplicará por sí o mandará aplicar el presbítero don José María Fernández, individuo de la congregación de San Felipe. Nombra albacea en primer lugar, a su esposa doña María Josefa de Bausa, en segundo a su hijo el citado coronel don Pedro Antonio Landero, y en tercero a su hijo político don José María Pastor, vecino y del comercio de Veracruz. Nombra como herederos a sus hijos don Pedro Antonio, don José Juan de Dios, don Manuel María, don Antonio María y doña Ana María Landero y Bausa, con sus nietos en representación de sus padres difuntos don Francisco y doña María de la Luz, sus hijos.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONALFrancisco Pablo Humanes de Padilla, natural de Andalucía e hijo de los difuntos Bartolomé Humanes de Padilla e Isabel Sánchez del Castillo, otorga testamento donde nombra por albacea a Antonio de Herrera y como herederas a sus hijas por si llegara a quedar algo de sus bienes.
Don Antonio Sequeda, natural de la ciudad de Ronda, en los reinos de Andalucía y residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Andrés Sequeda y doña Catarina de la Mata, difuntos, otorga su testamento, tiene entre sus bienes 64 mulas aparejadas, 4 docenas de herraje y herramientas; nombra como albaceas testamentarios a don Manuel Bellido, vecino de este pueblo y por su falta a don José de la Fuente, y como heredero universal al citado don Manuel Bellido.
Mariano Santa María, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don Francisco Saguato, vecino de Lucena en el reino de Andalucía y residente en la ciudad de la Nueva Veracruz, la cantidad de 1, 082 pesos 5 y 6 octavos de reales, los cuales cubrirá en el periodo de 5 años.
Francisco López de Castro, hijo de los difuntos Bartolomé López y de Antonia de Castro, natural de la ciudad de Córdoba del reino de Andalucía, otorga poder para testar a don Antonio Merino y a don José María Alfaro, vecinos del pueblo de Jalapa, para que ordenen su testamento, en donde declara sea sepultado en la iglesia; por bienes suyos señala la casa de su morada junto con su ajuar y tienda mestiza, libres de empeño, es soltero y no tiene herederos forzosos, señala tiene en su compañía un hijo natural, nombrado Miguel López de Castro, cuya madre por su reputación, no puede declarar; nombra heredero a su hijo, y por tutor y curador a Antonio Merino y a José María Alfaro.
Don Bartolomé de Orozco, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, albacea del difunto don Cristóbal Fernández Franco, debe y se obliga pagar a los acreedores de dicho difunto, la cantidad de 972 pesos 7 y medio reales, en este reino o en España con los bienes que le corresponde de herencia, que son 3 casas, 2 ubicadas en Sanlúcar de Barrameda y la otra en la Villa de Lebrija, en el Reino de Andalucía, con la condición de que si el pago se hace en España, se le rebaje los fletes y derechos.
Don Francisco Tamariz, natural de Jerez, reino de Andalucía, de 55 años de edad, hijo legítimo de los difuntos don Alonso Tamariz y de doña Anastasia Ramos, otorga su testamento en donde declara que si fallece en esta Villa, encarga a don Carlos Escurra entregue 300 pesos al presbítero don Juan Nepomuceno de Ulloa, para que los invierta en lo que le tiene comunicado. Manifiesta ser soltero y tener entre sus bienes una casita situada a extramuros de la Ciudad de Veracruz; 5 000 pesos que tiene impuestos, y el resto de sus bienes en reales efectivos en poder de su hermano el Bachiller don Cristóbal Tamariz, a quien encarga imponga lo que reste de sus bienes a premio en fincas seguras, y sus productos los disfrute su hermana política, doña Rosa Lón, mujer legítima de su hermano Cristóbal, y después del fallecimiento de ésta, ordena se redima el principal, el cual se dividirá por iguales partes entre todos sus hijos y sobrinos. Ordena que del remanente del quinto de sus bienes, deducidos los gastos de su enfermedad, entierro y testamento, se inviertan en bienes y sufragios por su alma. Nombra albacea a su hermano y por muerte de éste a don Julián Antonio de Llano, para que entren en sus bienes los vendan y rematen en almoneda. En atención a no tener heredero forzoso nombra como tal a la citada su hermana doña Rosa Lón y a los hijos de ésta.
Antonio García, natural de la Ciudad de Valencia, en el reino de Andalucía y vecino de Altamira, hijo legítimo de don José García y doña María Dolso, difuntos, otorga su testamento, en el cual declara no estar casado ni tener hijos, asimismo declara tener una negociación de 87 mulas en compañía con don Felipe Andrade, vecino de Altamira, a quien nombra como su albacea y como heredera nombra a doña María Vicenta García, su sobrina.