Luis Ponce de León, Alguacil Mayor de este partido, usando de la facultad que tiene concedida por su título, nombra por Alcaide de la Cárcel y Alguacil Ejecutor a Nicolás Méndez Cano Montezuma, para que como tal tenga cuidado de recibir en ella los presos que le fueren encargados, y los manifieste para que se asienten en el libro de entradas. Dicho Nicolás, aceptó y dio por su fiador a Joseph [José] Martín, vecino de este pueblo.
ALCAIDES
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Bartolomé de Espinosa, Alguacil Mayor de esta jurisdicción, en virtud de la facultad que por su título se le concede, nombra por su Teniente Ministro Ejecutor y Alcaide de Cárcel de este pueblo a Pedro Ruiz, quien aceptó y dio por su fiador a Tomás de Arreola, vecino de este pueblo.\n
Francisco de Espinosa, Alguacil Mayor y Alcaide de Cárcel, manifestó haber aprehendido a dos indios llamados Miguel Francisco y Gabriel Matías, por amancebados y ellos lo declararon así, y el alcalde mayor por ser la primera vez, mandó se les notificase auto ordinario para que no se comuniquen con las mujeres con quien se les cogieron, pena que serán castigados con todo rigor.
Jacinto de Rúa, Alguacil Ejecutor y Alcaide de la Cárcel, manifestó haber preso a un negro huido llamado Martín Mozambique, el cual aprehendió en el pueblo de Acultzingo y puso en la cárcel pública, y por orden del alcalde dará aviso a su amo para que venga por él.\n
Marcos de Espinosa, Alcaide de la Cárcel Pública de este pueblo, manifestó haber preso a un negro esclavo llamado Pedro Mateo, dentro de un pajar en la venta del pueblo de Acultzingo, que huyó de su amo Felipe Moreno, dueño de recua, y lo dejó preso porque su amo dijo que iba a Pachuca y que volvería por él.\n
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, dijo que Cristóbal Juárez, Alcaide de Cárcel, se halla preso por habérsele huido los reos de su cargo, por lo que es forzoso nombrar a otro en su lugar en cumplimiento de lo mandado por la Real Sala del Crimen, por tanto nombra a José Gálvez, como tal Alcaide, para que use dicho cargo en la guarda y custodia de los presos como en lo demás que es obligado.
Don José de Ávila, Alcaide de la Real Cárcel de esta Villa, dijo que por cuanto en la causa criminal que siguen Ángel Torrontegui con su mujer, María Antonia Palacios, en el juzgado del señor alcalde de primera elección, se mandó por dicho señor alcalde que se depositasen los bienes del marido en persona que éste nombrase y fuese de su satisfacción, y habiendo nombrado a Gertrudis Josefa González, ofreció ésta por su fiador al otorgante, declarando por la presente que se constituye fiador, liso y llano pagador de todos los bienes que se depositen en doña Gertrudis.
Don José de Ávila, Alcaide de la Real Cárcel, dijo que por cuanto por orden del Señor Alcalde de Primera elección, don José Antonio de la Peña Vallastra, se halla presa Antonia Cipriana Salazar, a quien le imputan estar comprometida en los autos criminales que se siguen en el juzgado del nominado alcalde, contra José Trinidad Berrospe, reo prófugo, sobre varios robos que hizo en esta Villa, y por autos de conformidad se ha mandado ponerla en libertad en fiado, ofreciéndose el compareciente a otorgar la fianza comentariense, por lo tanto otorga que recibe en fiado, presa y encarcelada a la nominada Antonia Cipriana, obligándose a presentarla en la cárcel cuando se le mande.
Doña María Josefa Suárez, viuda de don Pedro Gorrindo Palomino, y Francisco Antonio del Camino, vecinos de esta Villa de Xalapa, y albaceas de dicho difunto, otorgan poder a don Luis del Camino, Alcaide de la Real Aduana de la Capital de México, para que en nombre de dicha testamentaria, se presente en el Juzgado donde pende el concurso de acreedores a bienes de don Juan Sánchez Casahonda, y en él se oponga a la cantidad que resultó deber a Gorrindo.
“Pareció ante el Señor don Francisco Sigler del Rebollar, Alcalde Mayor y Teniente de Capitán General de esta villa, su partido y jurisdicción, don Francisco Valero y Alvarado, vecino de esta villa, dijo que por cuanto hoy día de la fecha Martín de Salazar, Jacinto Rafael Rodríguez de Salazar y Lorenzo Matías de Olivera, vecinos del pueblo de Orizaba, presos en la cárcel pública de esta villa por orden del juez general de bienes de difuntos de esta Nueva España, sobre el instrumento que otorgó Diego Jacinto [de Carmona], vecino que fue de dicho pueblo de Orizaba y testamento nuncupativo debajo de cuya disposición falleció, en que pidieron que en atención a estar la cárcel tan corta que sólo se compone de una salita incomoda y no tener donde desahogarse [roto] más de veinte presos y estar vertido de inmundicias, fuesen sueltos debajo de fianzas que ofrecieron junto con el presente otorgante; y por su merced dicho señor alcalde mayor fue admitida la fianza por ser de su satisfacción el otorgante y de su cuenta y riesgo, y como cierto y sabedor que es de su derecho y de lo que en este caso le conviene hacer, en aquella vía y forma otorga que recibe de Pedro Bovell, Alcaide de la cárcel pública de esta villa, las personas de Martín de Salazar, Jacinto Rafael Rodríguez de Salazar y Lorenzo Matías de Olivera presos en dicha cárcel y de ellos se dio por entregado, y se obliga a que guardará carcelería en esta villa y como tal se constituye el otorgante carcelero comentariense y que los entregará cada y cuando que por dicho juez general de bienes de difuntos de esta Nueva España u otro juez que de la causa conozca se le pidan, pena que en caso de no entregarlos pagar todo aquellos en que fueren juzgados y sentenciados […]”.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO