Doña Ana de Silva Morgado y Moreno, vecina de Jalapa, albacea y heredera de su marido don Francisco Moreno, Teniente Coronel retirado del Regimiento de Infantería de la Corona de la Nueva España, quien fue albacea de don José Ventura, otorga que substituye el cargo de albaceazgo de su marido, en don Francisco Ventura y Moreno, Administrador de las Reales Alcabalas de Sayula.\r\n
ADMINISTRADORES DE LAS REALES ALCABALAS
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El Teniente Coronel don José Antonio de la Pedreguera, vecino de Jalapa, otorga poder especial a don José Fernández de Córdoba, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que lo represente en su acción y derecho en el Tribunal de Cuentas a explorar las pertenencias de la Provisión de Harinas y Miniestras de que fue fiador de don Joaquín Cosío, Administrador de Alcabalas que fue de la Puebla, en consorcio de los demás fiadores vecinos de Veracruz.
Don Francisco del Camino, vecino y Administrador de las Reales Alcabalas en la jurisdicción de Jalapa, y don Domingo Alfonseca, vecino de este pueblo y dueño de 2 tiendas de géneros, dijo que por cuanto el Señor don Juan Navarro, Juez primitivo y Director general de las Reales Rentas de Alcabalas y Pulques de este reino, le pidió subrogar otro fiador en lugar de don Juan Antonio de la Riva, lo hace con el dicho Alfonseca hasta la cantidad de 2,000 pesos, por lo que ambos otorgan poder general a don Luis del Camino, Oficial de la Dirección de Reales Alcabalas de la Ciudad de México, para que los obligue como principal pagador y fiador.
Don Francisco Miguel de Campo, vecino de Jalapa, dijo que el 12 de febrero de 1705, le otorgaron el remate de las Reales Alcabalas por tiempo de 6 años, en virtud de despacho del Capitán Francisco Rodezmo, Contador, Juez Administrador General de Reales Alcabalas, y usando de la facultad que para esa administración le concede, sustituye el poder de administración de esa renta en Juan Francisco de Campo, su hijo, residente en la ciudad de México, para que parezca ante el Santo Tribunal de la Inquisición y demás tribunales hasta conseguir la íntegra paga o despacho contra Manuel de Acosta y contra quien de derecho deba para que lo haga en lo que toca a la compra de un trapiche en esta jurisdicción, y después le devuelva la administración.
Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, administrador y recaudador de las Reales Alcabalas que se causan en esta jurisdicción, ha recibido de Francisco de Thormes, de la misma vecindad, obligado al abasto de las carnicerías, la cantidad de 401 pesos 2 reales de oro común, que es la mitad del 6 % que le debe pagar por la alcabala, cuya cantidad suma 13, 365 pesos, que importan 1782 reses; 582 de ellas que compró para el abasto de carne y 900 que declara Juan Bravo de Alarcón gastó y compró en el tiempo que estuvo como obligado, más 300 reses que el otorgante tiene ajustadas de haber vendido a Manuel de Acosta, difunto.
Don Tomás Rajadel, vecino de Perote de esta jurisdicción y administrador de las reales alcabalas de este pueblo de Jalapa, su jurisdicción y agregadas, otorga poder general a don Miguel de la Vega, vecino de la Nueva Veracruz, para que cobre todas las cantidades que le deban y lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Agustín Miguel de Mallol, vecino de la ciudad de los Ángeles y residente en Jalapa, otorga poder especial a don Bartolomé Pico Palacios, vecino de la Ciudad de México, Administrador de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción y apoderado de don Tomás Rajadel, para que lo obligue hasta por 2, 000 pesos, como fiador de dicho don Tomás, a favor de la Real Hacienda al seguro del derecho de alcabala que ha de recaudar de los efectivos que a la presente flota entre en este pueblo, cuya recaudación y cobranza está a cargo de don Tomás.
El Capitán don Tomás Rajadel, Administrador General de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción de Jalapa, otorga poder especial a don Bartolomé Pico Palacios, vecino de la Ciudad de México, para que parezca en la Real Contaduría General de Alcabalas de la Ciudad de México y realice los enteros que de dichas alcabalas le corresponde hacer al otorgante y lo obligue en dicha contaduría a la satisfacción y saneamiento de las Reales Alcabalas que recaudará de los efectos que entren en este pueblo de la presente flota.
Don Andrés Palomo, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Cristóbal de Gálvez Corral, vecino y Administrador de las Reales Alcabalas de la Ciudad de Guatemala, para que pida, demande y tome cuentas de las personas que le deban cualquier cantidad de pesos de oro, plata, esclavos, joyas y cualquier otra mercancía.
Don Antonio Primo de Rivera, Administrador y Recaudador de Rentas Reales en este pueblo de Jalapa, por poder que tiene de don Ignacio Legazpi vecino de la Nueva Veracruz, exhibió escritura por la que se obligó don Juan Gatica y don Pedro Gatica, padre e hijo, a pagar a don Pedro Menviela y en su nombre a dicho don Ignacio Legazpi, la cantidad de 250 pesos escudos de a 128 cuartos cada uno, lo cual se da por entregado el otorgante y cancela y anula la escritura de obligación.