Copia de petición de 20 de mayo de 1659, en la cual el Licenciado Juan Martín de Tovar, Presbítero, Vicario del pueblo de Maltrata, de esta jurisdicción, hijo y heredero de Alexander Jácome y de Inés Díaz de Tobar, pedía que se mandara valuar por dos personas de albañilería y carpintería un molino de pan moler y una venta que tiene en el pueblo de Acultzingo, para repararlo y acabarlo de lo necesario.
ACULTZINGO, PUEBLO DE
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Memoria de testamento de Melchora de los Reyes, viuda de José González, y aprobación de ella.
Querella que sigue Alexandre Xácome, vecino y labrador del pueblo de Maltrata, dueño de un sitio y herido [sic] de Molino en los términos del pueblo de Acultzingo, por el camino real que va para la ciudad de los Ángeles, donde está una quebrada a mano derecha del dicho camino, cosa de 50 pasos, que llaman Achachapaco, cuyo molino ha de moler con cuatro fuentes que están alrededor de la quebrada, las cuales se juntan, cuyas fuentes se llaman Gueinazumban, Tepeatl, Sosupansigo y Otoncoatl (sic), contra Pedro de Soto, vecino del pueblo de Acultzingo, marido y conjunta persona de doña Antonia Montalvo, primera mujer que fue de Francisco Moreno de Toral, y anterior poseedora del herido de molino, pues dicho Soto cometiendo el delito de despojo se ha entrometido en abrir y zanjear una de las cuatro fuentes de agua nombrada Otoncoatl, aprovechándose de ella en una hacienda de labor que ha fundado junto al pueblo de Acultzingo.
Alexandre Xácome, vecino de esta jurisdicción, manifestó 20 fanegas de maíz que compró en Amozoque [Amozoc], para vender en la venta que tiene en el pueblo de Acultzingo; asimismo manifestó 6 pesos de jabón y 8 manojos de tabaco, y de lo que vendiese pagará la alcabala.\n
Marcos de Espinosa, Alcaide de la Cárcel Pública de este pueblo, manifestó haber preso a un negro esclavo llamado Pedro Mateo, dentro de un pajar en la venta del pueblo de Acultzingo, que huyó de su amo Felipe Moreno, dueño de recua, y lo dejó preso porque su amo dijo que iba a Pachuca y que volvería por él.\n
Don Diego de Alvarado Bolívar, Alcalde Mayor de este partido, tomó la declaración de un negro preso en la cárcel pública de este pueblo, que dijo llamarse Antonio de la Cruz, de tierra de Mozambique, esclavo de Pedro Guerra, vecino del pueblo de San Martín, jurisdicción de Tehuacán, que hace siete semanas huyó de casa de su amo por malos tratos, que nunca había huido y tampoco venía con él otra persona, no sacó nada de la casa de su amo, sólo unos calzones de gamuza y una ropilla de jergueta parda que trae puesto, sin capote ni sombrero. Y que viniendo por esta jurisdicción en busca de quien le comprase, lo aprehendieron en el pueblo de Acultzingo, y lo trajeron a esta cárcel pública, y que es de 20 años; por lo que el alcalde mandó se notifique al alcaide de la cárcel que lo mantenga preso y dé aviso a su amo para que venga por él.
Rodrigo Serrano, Alcalde Mayor, tomó la declaración de un negro preso, quien dijo llamarse Martín Mozambique, soltero, su oficio era ir a cargar leña, de edad de 40 años, asimismo declaró ser esclavo de Francisco Martín, quien vive en la cañada de Amuzgos, jurisdicción de Xicayán; y que hace mes y medio huyó por malos tratos que le hacía su amo, y se vino para irse a tierra caliente, pero fue aprehendido en Acultzingo.
Don Martín de Rada, Alcalde Mayor, dijo que viniendo del pueblo de Acultzingo encontró en el camino con Luis Gutiérrez, dueño de una recua, el cual lleva 3 pipas de vino y 4 barriles más, para entregar en Oaxaca. Las pipas para el Capitán Juan de Meneses y los barriles al padre Fray Francisco de Vergara, de la Orden del Señor Santo Domingo.
Se tomó la razón de Alexandre Jácome [Xácome], vecino del pueblo de Maltrata, de esta jurisdicción, manifestó 50 fanegas de maíz y 10 manojos de tabaco, para vender en la venta que tiene en el pueblo de Acultzingo.\n
Ante el Capitán don Juan de Peralta y Mendoza, Alcalde Mayor, pareció don Marcos Antonio, natural y Gobernador del pueblo de Acultzingo, de esta jurisdicción, y dijo que para herrar las bestias, mulas y otros ganados que tiene y tuviere, hace manifestación de su hierro, para lo cual suplica le conceda licencia para ello; visto por el dicho alcalde lo dio por manifestado y le concedió la licencia.