Protocolización del testamento otorgado por doña María Francisca Tejeda, vecina de Tepeyahualco, en el departamento de Puebla. En dicho testamento con fecha en Xalapa a 27 de octubre de 1838, declara ser natural de Veracruz, de más de cuarenta años de edad, hija de doña Micaela Borja, vecina de Tepeyahualco, no recordando el nombre de su padre, por no haberlo conocido. Declara estuvo casada con don Pascual Limón, difunto, con quien procreó a una niña que se llamó Guadalupe Nicanor, difunta. Declara por bienes dos casas de cal y canto techadas de azotea, una situada con negocio de mesón en la venta de Tepeyahualco y la otra en el pueblo de Tepeyahualco; existiendo en la primera una tienda habilitada con los muebles y efectos necesarios a dicho comercio, doce burros de carga aperados y dos caballos, habiendo dejado como encargado de dicho mesón a don Eugenio Garza. Declara tener una huérfana en su poder como hija, llamada María del Carmen Parra y Torres, a quien lega 100 pesos. Nombra como heredera a su madre, doña Micaela Borja. Nombra como albacea fideicomisario y tenedor de bienes al que actualmente es su apoderado general, don Ángel Narciso de Ochoa y Ortega.
ÁNGEL BENÍTEZ, ESCRIBANO NACIONALXALAPA, CIUDAD
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Memoria testamentaria que otorgó el ciudadano José Dionisio Martínez, vecino que fue del pueblo de Tlacolulan, y las diligencias practicadas en este juzgado de cantón para elevarlas a testamento nuncupativo, como de facto se declaró tal por auto de 20 del corriente, mandando igualmente se protocolicen dichas actuaciones. En cuya memoria José Dionisio Martínez, declaró ser natural de San Salvador, hijo legítimo de José Mariano Martínez y de María Petrona, difuntos, naturales que fueron también de dicho pueblo. Declaró ser casado con María Antonia, ya difunta, en cuyo matrimonio no tuvieron hijos. Dijo tener por bienes doce cabezas de ganado vacuno chico y grande, veinte ovejas, dieciséis cargas de maíz, una troja, tres bestias caballares, un rancho, sus tierras y fierros de labor. Dijo ser su voluntad que, a la cofradía de la Santísima Virgen de la Natividad de este pueblo, se le den las doce cabezas de ganado vacuno, las veinte ovejas y las dieciséis cargas de maíz, las correspondientes tierras, lo que cobrasen a sus deudores y los fierros de labor. Ordena que del remanente de sus bienes se le dé a su huérfana, María de Jesús, doncella de once años, tres bestias caballares y un cerdito. Nombra albacea a Tomás Mendoza, vecino de este pueblo, y como heredera a la cofradía de Nuestra Señora de la Natividad de Tlacolulan y a su huérfana María de Jesús. Cuya memoria otorgó en el pueblo de Tlacolulan el 11 de diciembre de 1834.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO