Don Francisco Javier Sáenz de Santa María, natural de la Villa de Viguera Obispado de Calahorra en los Reinos de Castilla, vecino y del comercio de esta Villa de Xalapa, hijo legítimo de don Francisco Javier Sáenz de Santa María y de doña Francisca Javiera Sáenz de Santa María, difuntos, otorga su testamento donde declara ser soltero sin hijos. Nombra como albaceas a don Mateo Badillo, a don Carlos Díaz y Herreros y a don Francisco Sáenz de Santa María, así también los nombra sus herederos universales.\t
VIGUERA, VILLA DE
10 Descripción archivística resultados para VIGUERA, VILLA DE
Don Francisco Javier Sáenz de Santa María, natural de la Villa de Viguera Obispado de Calahorra en los reinos de Castilla, vecino y del comercio de esta Villa, hijo legítimo de don Francisco Javier Sáenz de Santa María y de doña Francisca Javiera Sáenz de Santa María, difuntos, otorga su testamento donde declara ser soltero y no tener hijos. Nombra como albaceas testamentarias y tenedores de bienes a don Juan Esteban de Elías, a don Francisco Sáenz de Santa María y a don Francisco de Castro, de esta vecindad y comercio, a quienes también nombra como herederos universales.\t
Don Felipe García Mayoral, natural de la Villa de Viguera en Castilla la Vieja Obispado de Calahorra y La Calzada, en la Península de España y vecino del pueblo de Tulancingo en esta Nueva España, hijo legítimo de don Ignacio García Mayoral y de doña Francisca Rodríguez difuntos, otorga su testamento donde declara hallarse en estado de celibato y no tener hijo alguno. Nombra como albacea testamentaria y fideicomisaria a don José Murguiondo, y por su falta a don José Ochoa Ruiz, vecinos de Tulancingo, como herederos universales nombra a don José Murguiondo y a don José Ochoa Ruiz.
Don Antonio Sáenz de Santa María, del Comercio de España, y don Francisco Javier Sáenz de Santa María, Presbítero, Visitador, Examinador Sinodal, Notario domiciliario del Obispado de Oaxaca y Expurgador del Santo Oficio, residentes en este pueblo, otorgan poder al Licenciado Diego Felipe Rodríguez, vecino de la Villa de Viguera en la Rioja, para que en sus nombres recoja y entregue de todos los bienes raíces, muebles y semovientes que por testamento de su difunto padre, don Antonio Sáenz de Santa María, les dejó de herencia.
Don Antonio Sáenz de Santamaría, natural de la Villa de Viguera en la Rioja del Comercio de España, otorga poder a don Miguel Rodríguez de Carasa, natural de dicha Villa en los Reinos de Castilla, para que en su nombre cobre todas las cantidades de maravedíes, reales de plata, oro, plata labrada, joyas o mercaderías, frutos y géneros que le deban. Y para que si en razón de dichas cobranzas fuera necesaria contienda de juicio, lo controvierta y siga.
Don Francisco Sáenz de Santa María, Regidor Perpetuo del Ilustre Ayuntamiento de esta Villa de Xalapa, natural de la Viguera en la Provincia de la Rioja, hijo legítimo de los difuntos don Manuel Sáenz de Santa María y de doña Catarina Martínez, otorga su testamento y declara que es de estado soltero. Señala que en poder de don José Antonio de Bárcena, de este comercio y vecindad, tenía hace unos 7 años, 2 000 pesos, de los cuales le ha entregado algunas partidas; y es su voluntad que con el resto se pague su entierro y gastos de su enfermedad. Menciona que el Ayuntamiento le debe de 2 000 pesos. Nombra albacea a don José Antonio de Bárcena, para la ejecución de su sencilla disposición.
Don Francisco Javier Sáenz de Santa María, del Comercio de España y residente en la Villa de Xalapa, natural de la Villa de Viguera, Obispado de Calahorra y La Calzada, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Francisco Javier Sáenz de Santa María y de doña Francisca Javiera Sáenz de Santa María, difuntos, otorga su testamento donde declara ser soltero y no tener hijos. Nombra como albaceas testamentarias y fideicomisarios a don Juan Estaban de Elías, a don Francisco Sáenz de Santa María y a don Joaquín Freiría y Sotomayor, de esta vecindad y comercio y como herederos universales a los nominados albaceas. Declara que el estado de sus pertenencias se hallará en sus libros y papeles.
Don Francisco Sáenz de Santa María, del Comercio de España y residente en Jalapa, revoca el poder que tiene conferido a su madrastra doña María Martínez de Rivamilanos, y lo otorga general a su primo don Francisco Antonio del Río, y por su ausencia a su tío el Licenciado Diego Martínez de Tejeda, Clérigo Presbítero, y por la de ambos, a su prima doña Bernarda Elías, todos vecinos de la Villa de Viguera, provincia de la Rioja, en los Reinos de Castilla, para que en nombre del otorgante administren todos sus bienes y cobren todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, mercaderías, ganados, semillas y demás bienes raíces que le deban.
Don Francisco Sáenz de Santa María, natural de la Villa de Viguera, obispado de Calahorra e hijo de don Francisco Javier Sáenz de Santa María y de doña Francisca Javiera Sáenz de Santa María, otorga su testamento. Declara contrajo matrimonio con doña María Josefa Illanes, hija de don Tomás Antonio de Illanes y de doña Rosalía Sanchinel, que sólo llevó la carta dote de 8 000 pesos que él le dio de su propio caudal y procrearon a Francisca Javiera. Manda que del quinto de sus bienes se separen 2 000 pesos para que se distribuyan entre sus hermanos y sobrinos y el resto se emplee en misas y sufragios a beneficio de su alma. Manda que sus bienes sean vendidos y su monto se imponga a réditos en el Real Tribunal del Consulado de la Nueva Veracruz para que con sus premios puedan subsistir sus herederos. Nombra por albaceas a su esposa María Josefa y en segundo lugar a don Tomás Antonio de Illanes.
Diego Pérez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de Viregua [Viguera] en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Diego Pérez y Olaya de Valdearenas, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que debe a Blas Martín 24 pesos; a Manuel [roto], vecino de Alvarado, 52 pesos; a Alonso de Ojeda, [roto]. Menciona por sus deudores a Juan de Montalvo “el Viejo”, Lope “el Frutero”, Melchor Lorenzo y otras personas que se mencionan en la escritura. Declara que fue casado en primeras nupcias con María [roto], de dicho matrimonio tuvieron dos hijas y un varón. Para cumplir este testamento nombra por sus albaceas a Blas Benítez y a Jacinta de Arellano, su mujer, a la que también nombra como tutora y curadora de sus hijos.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDO