El Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de haciendas del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción y en la de la Antigua ciudad de la Veracruz, otorga poder general a don Sebastián de Guevara y Lucio, su compadre, vecino de la ciudad de los Ángeles, [para que en su nombre haya, demande, reciba y cobre] todo lo que le deban. Y para que lo represente y defienda en todos sus pleitos civiles y criminales, movidos o por mover, con cualquier persona.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOVERACRUZ, JURISDICCIÓN DE LA ANTIGUA
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El Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de haciendas del beneficio de hacer azúcar en la jurisdicción de esta villa y la de Antigua Veracruz, dijo que viviendo su tío, el Depositario General y Regidor Perpetuo de esta villa por Su Majestad don Baltazar González de Velilla Blanco, con su familia en el trapiche de San José de Enmedio, hizo donación de una esclava negra nombrada [ilegible], casada con José Hernández, esclavo mulato de su propiedad, a sus primas doña María Gabriela, doña Antonia María y doña Jacinta Micaela de Velilla Blanco, mayores de veinticinco años, hijas legítimas de dicho su tío y de doña María Manuela Rodríguez de Sandoval, para el uso y servicio de ellas, por hacerles bien y buena obra, “doliéndome de su soledad y necesidad y no tener quien les sirviese”. Asimismo, dijo que estando las susodichas para salirse de su trapiche, después de haberles efectuado el pago de sus legítimas y tutelas, le pidieron que por excusar la inquietud que la dicha esclava negra pudiera tener estando retirada del dicho José Hernández, su marido, y para el mayor seguro del servicio de Dios Nuestro Señor y quietud de sus conciencias, les vendiese el dicho mulato; por lo cual, otorga que vende a doña María Gabriela, a doña Antonia María de Velilla Blanco y por lo que le toca a doña Jacinta Micaela, a dicho Baltazar González, su tío, el dicho esclavo mulato José Hernández, en precio de 350 pesos de oro común, de cuya cantidad se da por pagado con de un legado de 300 pesos que doña Nicolasa de Carvajal y Navarro, difunta, había hecho en su testamento, correspondiendo 100 pesos a cada una de dichas sus primas.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO[Doña Inés Ruiz de Meza y Moral], vecina del pueblo de Tenexapa [Tenejapa], jurisdicción de la Antigua Veracruz, residente en esta villa de Córdoba, otorga poder especial a don Manuel de Acosta Sánchez, para que en su nombre parezca ante el Licenciado don Francisco Valenzuela Venegas, Caballero de la Orden de Santiago, del Consejo de Su Majestad, su Oidor de la Real Audiencia de esta Nueva España, Juez Privativo Superintendente de ventas composiciones e indultos, tierras y demás tocantes y pertenecientes al Real Patrimonio; y presente la composición que la otorgante tiene hecha con Su Majestad, por razón de las tierras que posee en el pueblo de [Tenejapa], sus títulos y mercedes, haciendo para ello suplicas, pedimentos, memoriales, autos y demás diligencias que convengan hasta su aprobación
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Bachiller don José Gutiérrez de Aguilar, Presbítero; don Francisco Valero y Espinosa y doña Juana Ramón y Espinosa, vecinos de esta villa de Córdoba, en voz y nombre del Capitán don Manuel Gómez Dávila, difunto, vecino que fue de esta villa, en virtud de poder para testar que les confirió, por la presente otorgan su testamento de la siguiente manera: Declaran que el difunto dejó los siguientes débitos: 1 029 pesos que debía al Bachiller don José Gutiérrez de Aguilar, de cuentas de capellán de la capilla por doce años; 9 200 pesos de principal que está sobre la hacienda de hacer azúcar nombrada San Antonio de Padua, y los debía a los menores hijos del difunto Capitán don Antonio de Brito Lomelín, y un año de sus réditos; debía de una capellanía que esta impuesta sobre dicha hacienda, de 2 000 pesos de principal a favor del Bachiller don Juan de Aranda Gómez, difunto; le debía a don Juan de Godoy, Secretario del Ilustrísimo Señor Obispo de este obispado, 100 pesos de réditos de dicha capellanía; al Bachiller don José López de Sagade Bugueiro, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición, 2 000 pesos de principal que están sobre dicho trapiche, y sus réditos; a la cofradía del Santísimo Sacramento, sita en la parroquia de esta villa, 1 000 pesos de principal situados sobre dicho trapiche y un año de réditos; a los herederos del Capitán don Diego Salgado, difunto, vecino que fue de la ciudad de los Ángeles, 1 379 pesos 7 reales y medio de resto de cuentas como encomendero que fue de dicho difunto; al Capitán don Pedro Fernández de Ves y Segura, 1 240 pesos de avíos para dicha hacienda; al Conde del Valle, don José Hurtado, 1 500 pesos; al Bachiller don Ambrosio Sarmiento de Figueroa, Presbítero, vecino de la ciudad de los Ángeles, del diezmo del tiempo de su administración; al maestro José de Rivera, del arte de barbero, vecino de esta villa 100 pesos de una libranza; a don Miguel García de Monzaval, maestro de boticario, vecino de esta villa, por medicinas de su botica a dicha hacienda y gasto de casa; a Juan de Dios, maestro calderero, vecino de Orizaba, 16 pesos; entre otros débitos que se mencionan. Asimismo, declaran que al difunto le debían las siguientes personas: el Capitán Juan de Piña le debe 2 180 pesos procedidos del valor de la hacienda San José de Omealca, en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, que le vendió el difunto; Antonio Riveron, vecino del pueblo de Orizaba, 500 pesos que quedaron debiendo los indios gañanes de la hacienda de Tecamaluca, que fue del dicho difunto; Diego Ventura Márquez, maestro calderero, vecino de esta villa; entre otros que se mencionan. Declaran que dicho difunto contrajo terceras nupcias con doña Juana Ramón y Espinosa, la cual declara haber llevado por dote 1 663 pesos como consta en recibo, más 300 pesos que le entregó el Marqués de Sierra Nevada, vecino del pueblo de Orizaba, albacea y heredero que fue de doña Clara de Mora y Medrano, de la obra pía que fundó la madre del Capitán don Juan González de Olmedo. Declaran que dicho difunto contrajo primeras nupcias con Juana de Gatica Padrón, y durante dicho matrimonio procrearon a doña Estefanía Gómez Dávila, mujer legítima de don Francisco Valero y Espinosa; y que también pasó a segundas nupcias con doña Gertrudis de Guzmán y Picasso, con quien procreó a don José Gómez, de dieciséis años de edad, y a don Pedro Gómez, de trece años. Declaran que procreó con doña Juana Ramón y Espinosa, su tercera esposa, a Manuel José, de cuatro años de edad; a Juan, de tres años; a doña Mariana Gómez Dávila, de un año; y al póstumo o póstuma de que se halla encinta. Declaran que, a dicho difunto, por ante Real Justicia de esta villa, le hizo cesión doña Marina Gómez Dávila, su difunta hermana, viuda del Capitán Juan Rodríguez Durán, de la hacienda de trapiche nombrada Señor San Antonio, que quedó por bienes del Capitán don Antonio de Brito Lomelín, difunto, habiendo reconocido las tutelas que sobre dicha hacienda estaban a favor de los hijos y herederos de dicho capitán y las dotes de doña Gertrudis García y acreedores que había sobre dicha hacienda. Declaran por bienes de dicho difunto la hacienda nombrada San Antonio y una casa principal en esta villa. Los otorgantes se nombran como albaceas testamentarios; y por tenedora de bienes a doña Juana Ramón. Nombran como herederos universales a los hijos del difunto, y como tutor y curador ad bona de los menores a don Francisco Valero y Espinosa.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán don Lope Antonio de Iribas, Alcalde Ordinario de esta villa, exhibió una escritura testimoniada para su registro en este libro, su data 31 de diciembre de 1716, al parecer signada y firmada de don Miguel García Fragoso, Escribano Real y Público de la ciudad de los Ángeles, en cincuenta y tres fojas para el efecto de registrarla, la cual consta y parece ser una escritura de obligación y censo que otorgó don Sebastián de Guevara y Lucio, vecino de dicha ciudad de los Ángeles, como apoderado de dicho Capitán don Lope Antonio de Iribas y de doña Agustina Jaimes Dávila Barrientos, su legítima mujer, de 25 000 pesos procedidos del valor de la hacienda que compró Guevara y Lucio para los susodichos, nombrada San José de Omealca, que está en la jurisdicción de la Antigua ciudad de la Beracruz [Veracruz], y quedó por bienes del Alférez don José Gómez Dávila; dicha cantidad quedó sobre una hacienda que remató públicamente, y quedó a favor de las obras pías que dejó el Doctor don Diego Peláez Sánchez, Maestre de escuela que fue de la santa iglesia catedral de la ciudad de los Ángeles, a quien pertenecía dicho principal; y dicho Guevara y Lucio obligó a sus otorgantes a pagar la mitad de dicha cantidad que son 12 500 pesos para el día 4 de diciembre de 1720 y los otros 12 500 para el día 4 de diciembre de 1724, asimismo a pagar los réditos, la cual dicha escritura de obligación se hizo junto con las hipotecas de cuatro haciendas de hacer azúcar ubicadas en esta jurisdicción.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán Juan de Alfaro, vecino de la ciudad de los Ángeles, y Joseph Gómez Dávila, Regidor y vecino de esta villa de Córdoba, dueño de trapiche de hacer azúcar, dijeron que por convenio que tienen hecho, el Capitán Alfaro vende al Regidor Gómez Dávila un herido de molino y 4 caballerías de tierra que están en la punta de Guatusco [Huatusco] en el [halda] de una sierra que los naturales llaman Tlancayac, donde sale [un] ojo de agua que nombran Tesiatl, en precio de 400 pesos. El Capitán Alfaro declara que las 4 caballerías de tierra son las mismas que recibió en donación del Alférez Pedro de Trujillo [Villavicencio] y doña Josepha [Josefa] de Atienza Palacios, [su legitima mujer], por escritura hecha en la hacienda de Nuestra [Señora] de la Candelaria el 22 de febrero pasado. Y según lo convenido, el Regidor Gómez Dávila le entrega en venta y forma de pago un negro esclavo nombrado Manuel, natural de la Nueva Veracruz, que hubo y compró a don Bernardino de Villaraus [Villarauz], vecino de Orizaba, apoderado de Pedro González, vecino de la ciudad de la Concepción de Salaya [Zalaya], en precio de trecientos treinta… [roto] y 79 pesos de resto de 90 pesos que le [debe] María de Guadalupe, mulata libre y mujer de dicho [esclavo]. El Capitán Alfaro declara que este sitio y demás tierras que el Alférez Pedro de Trujillo tiene y posee en las jurisdicciones de esta villa de Córdoba, Taliscoya [Tlalixcoyan], [nueva y vieja Veracruz] y otras partes, están afectas con 2 000 pesos de principal pertenecientes al convento de Santo Domingo de la ciudad de Guaxaca [Oaxaca], los cuales se han de cargar sobre los sitios de la Mata del Botón, el Novillero, el de la Cerca, [y el ] potrero que llaman la Peregrina [roto], cuyos sitios están ajustados para su venta a doña [Micaela Ramos], viuda del Capitán Marcos Blanco, vecina de San Juan [Coscomatepec], de lo cual aún no se ha celebrado escritura. Asimismo, declara que sobre dicho herido de molino y las 4 caballerías de tierra no queda ningún gravamen.
ANTONIO JIMÉNEZ DE GUZMÁN, ESCRIBANO REALDon Manuel de Garaita, vecino y mercader de esta villa de Córdoba; doña María Álvarez Ricardo, su mujer; doña Ángela Ricardo, mayor de veinticinco años; y dicho don Manuel, en representación de doña Josefa Ricardo, doncella y mayor de veinticinco años; todas hijas del Capitán don José Álvarez Ricardo y de doña Isabel Noroña y Palacios, difuntos, otorgan poder a don Dionisio Serrano y Perea, vecino del pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepc] de esta jurisdicción, para que en nombre y en representación de sus personas pueda vender al contado o al fiado y por el precio que ajustare, un sitio de tierra de ganado mayor que poseen en jurisdicción de la Antigua Veracruz, propiedad que heredaron de sus padres.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDoña Margarita Jaimes Alfonso, vecina de esta villa de Córdoba, viuda mujer que fue del Capitán don Diego Dávila Barrientos, quién le otorgó poder para testar, debajo de cuya disposición falleció en la ciudad de México el 18 de mayo pasado; por la presente otorga y ordena el testamento con las cláusulas, mandas, legados y declaraciones que le comunicó su difunto marido: Declara haberle dado sepultura según su voluntad en la iglesia del convento de Nuestro Padre San Diego, en la ciudad de México. Declara que cuando contrajeron matrimonio, llevó a su poder 2 000 pesos de dote, en parte del valor de la hacienda de labor nombrada Cozitlan [Cotzitla], que está en la jurisdicción de Quichula [Quechula], y su marido le dijo que trajo al matrimonio como caudal unos 300 pesos en ropa de vestir y en el valor de un negrito que vendió y lo procedido lo gasto en casamiento de una pobre. Y durante su matrimonio procrearon diez hijos legítimos cuatro varones nombrados Diego, Alonso, Juan y Francisco Dávila Barrientos; y seis hijas nombradas María, Margarita, Agustina, Ana, Ángela Dávila Barrientos, mujeres casadas a quienes les brindó diferentes cantidades de dote; e Isabel Dávila Barrientos, doncella de dieciséis años. Declara como bienes la hacienda nombrada San José Cozitlan [Cotzitla], que está en el paso de Quichula [Quechula]; una hacienda o rancho de labor nombrado San Isidro, en dicha jurisdicción; y asimismo, otro rancho nombrado San Bartolomé, en dicha jurisdicción, con las características y condiciones que se mencionan en la escritura; y una hacienda de trapiche de hacer azúcar nombrada San José de Omealca, en la jurisdicción de la Veracruz Vieja y doctrina de esta villa de Córdoba; así como, una casa en el pueblo de Quichula [Quechula]; entre otros bienes. Por último, en dicho testamento nombró como sus albaceas testamentarios y tenedor de bienes a la dicha doña Margarita Jaimes Alfonso y a sus hijos Diego, Alonso y Juan Dávila Barrientos. Y por sus herederos universales a los diez hijos, mencionados en el acta.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Francisco Badillo, de esta vecindad, dijo que su difunto tío don Mateo Badillo, vecino que fue de esta misma villa, le franqueó a don Pedro Báez 1 700 pesos por término de dos años, con pensión de réditos de un 5 por ciento en cada uno, con hipoteca de 40 caballerías de tierra situadas en jurisdicción de la Antigua Veracruz nombradas los Ídolos, según consta por la escritura que formalizó Báez, el 22 de octubre de 1808. Y reduciéndolo a efecto, hoy día de la fecha, el relacionado don Francisco Badillo como albacea de su tío don Mateo Badillo otorga que tiene recibidos del predominado Báez los 1 700 pesos a que se contrae la escritura que éste otorgó en 22 de octubre de 1808 y el importe de los premios que ese capital causó; por lo que nada debe Báez a esa testamentaría.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL E INTERINO PÚBLICOTestamento de Juan López Ruiz Matamoros, natural de Jalapa, hijo legítimo de Martín Matamoros y de Ana Ruiz, difuntos. Declara por bienes una hacienda de ganado mayor nombrada Nuestra Señora de la Concepción en términos de la Antigua Veracruz, con mil doscientas reces de rodeo poco más o menos; más ciento treinta yeguas corraleras poco más o menos; más ciento diez potros y caballos viejos del servicio de la hacienda. También, 3,000 pesos de principal con doña Ana María de Alemán, vecina de la ciudad de la Veracruz, por escritura que está en poder de Bernardo Antonio de Santamaría, su sobrino y apoderado, regidor de dicha ciudad. También, un sitio de molino a espaldas del convento de San Francisco de este pueblo, entre otros bienes. Declara no tener herederos forzosos, solo a Juan López Ruiz Matamoros, Isabel Ruiz Matamoros, Francisco Ruiz Matamoros y Ana Ruiz Matamoros, sus hijos que reconoce y ha criado.