El Licenciado Juan de Arteaga, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Antigua Ciudad de la Veracruz, otorga poder especial al Licenciado Francisco Javier Gracia, Clérigo Presbítero Domiciliario de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su representación venda una negra esclava nombrada María, de casta Congo, de 28 años más o menos, con la señal del calimbo que compró a Francisco de la Barreda Gayón, vecino de Naolinco. La esclava se encuentra libre de censo, empeño e hipoteca, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en el precio que le tiene comunicado.
VERACRUZ, CIUDAD DE LA ANTIGUA
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El Licenciado Francisco de Arteaga y Cuéllar, Presbítero, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Antigua Ciudad de la Veracruz, otorga poder especial al Licenciado Francisco Javier Gracía, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, para que en su representación parezca ante el Obispo y presente memoriales y oposición al curato que en concurso de los demás estuviere vaco con representación de sus servicios y méritos sacando la certificación que se requiere. Asimismo para que reciba, demande y cobre de cualquier persona que le debiera.
Testamento de Don Lucas de Moxica Soltero, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, hijo legítimo de Don Lucas de Moxica y de Doña María de la Candelaria, difuntos, naturales de este reino.
Isabel López Ruiz Matamoros, vecina de Jalapa, otorga poder especial a Agustín Zavala, de la misma vecindad, para que en su representación, parezca ante la Real Justicia de la Ciudad de la Antigua Veracruz y presente la Real Provisión mandada despachar en la Ciudad de México el 18 de agosto de 1702, refrendada por Juan de Aguirre, Teniente de don José Antonio de Anaya, Secretario de Cámara, para que pida su cumplimiento y se reciba la información que tiene ofrecida.
El Capitán Don Antonio de Castro Echarri, Escribano Mayor de Minas y Registros de La Antigua y Nueva Veracruz, usando de la facultad que Su Majestad tiene concedida para poder renunciar los oficios en el Capitán Don Francisco Nicolás de Castro, su primo, residente en la ciudad de Oaxaca, y en Sebastián Sánchez y Francisco de Aguirre, vecinos de la nueva ciudad de Veracruz.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda y heredera de Don Manuel de Riveros, vende a Catalina de Garate, vecina de la Antigua Veracruz, un solar que tiene en aquella ciudad, de 15 varas de frente y 67 varas de fondo; linda con casas de Juan de Garate y con solar de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, en el precio de 25 pesos de oro común.
Don Juan de la Calleja, vecino de La Antigua ciudad de la Veracruz, criador de ganado mayor, dio su poder cumplido a Don Juan Lorenzo Velázquez, vecino y mercader de Jalapa, para que en su nombre haga postura o posturas a las carnicerías y abasto de Jalapa y su provincia, en la cantidad de carne de toro o novillo y carnero que le pareciere, haciendo las bajas y mejoras que sean necesarias, hasta la conclusión y remate de dicho abasto.
Don Bernardo Fernández de la Calleja, residente en este pueblo de Jalapa, y vecino de La Antigua Veracruz, dio su poder cumplido a Don Manuel de Acosta, vecino de Naolinco, para que en su nombre venda un negro nombrado Juan Antonio, de 26 años de edad, criollo de la isla de Cuba, por el mejor precio que hallare; libre de empeño, hipoteca y enajenación; sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública o secreta.
Doña Antonia de Echagaray, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima de don Juan Antonio de Arce y Arroyo, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción, de quien tiene licencia expresa, vende a doña Micaela Eugenia Gálvez, mujer de don Pedro de Morales, vecinos de la Antigua Veracruz, una esclava mulata blanca de nombre María, con 50 años, en la cantidad de 240 pesos.
Ana María Rodríguez, española y vecina de este pueblo de Naolinco, mujer legítima de Salvador Montero, español vecino de este pueblo, solicita licencia a su marido para poder vender una esclava china criolla, que heredó de José Rodríguez y Catarina de la Oliva, sus legítimos padres, de 27 años de edad, a don José de Acosta, español y vecino de esta jurisdicción, dueño de la hacienda San José Rancho Nuevo, en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, en el precio de 280 pesos escudos de oro común.