Doña Magdalena de Tejeda, viuda de Rodrigo Hernández, vecina de Jalapa, como curadora de sus menores hijos, arrendó a Juan Rodríguez, vecino de esta provincia, un molino de pan moler, corriente y moliente, con cuatro piedras, un jacal nuevo, la casa de molienda recién cubierta de paja, 11 bueyes de arada, 5 rejas de arar, una romana grande, dos escoplos, dos picaderas, un cepillo, una barreta, una hacha, una azuela, un guijo, de los que muelen, un azadón, una almadaneta, dos sierras, tres picos, una barreta, más las tierras junto al molino; y una venta que llaman de Bartolomé o Naranjos, con una casa grande de vivienda, dos descargaderos, una caballeriza nueva, un jacal nuevo, con 6 caballerías de tierra a su linde, por tiempo de seis años, a partir del día 20 del presente mes, al precio de 340 pesos de oro común anuales.
Ordóñez, Juan BautistaVenta de los Naranjos
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María de la O Muñoz y Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, hermanas, vecinas de Jalapa, como herederas de Isabel López Muñoz, dieron en arrendamiento a Felipe González, arrendatario de la Venta de la Hoya, un rancho con sus tierras para sembrar maíz que dista una legua de Jalapa, linda con tierras del Lic. Don José de la Peña, presbítero vecino de la ciudad de Los Ángeles, está ubicado cerca de la Venta de los Naranjos y de la de Sedeño, en la parte que los naturales llaman Tlalcuezalan; por tiempo de 9 años, a partir de hoy día de la fecha, por el precio de 50 pesos de oro común anuales y los ha de pagar por sus tercios corridos, cada cuatro meses.
Neira Claver, Alonso deFrancisco Camacho, dueño de recua, residente en su venta que llaman de Los Naranjos, en esta jurisdicción, salió como fiador de Luis de Herrera, vecino de esta provincia, dueño de recua, colector de los diezmos de los azúcares y mieles pertenecientes a esta cordillera, en tal manera de que cumplirá con la obligación de cobrar los diezmos referidos para la Santa Iglesia Catedral de la Puebla.
Oceta, Juan deFrancisco Camacho, dueño de recua, residente en su venta que llaman de Los Naranjos, en esta jurisdicción, salió como fiador de Luis de Herrera, dueño de recua, que por nombramiento de los señores Deán y Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Angeles, para que dentro de dos meses recoja los diezmos de semillas y frutos de esta cordillera.
Oceta, Juan deFrancisco de Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, como principal deudor, y Lope Hernández, de la misma vecindad, como su fiador, se obligaron a pagar a Juan Rodríguez, que reside en la Venta de los Naranjos, 117 pesos de oro común, por otros tantos que Francisco de Vega le debía, para fin del mes de abril de 1622, todos juntos en una paga.
Ordóñez, Juan BautistaFrancisco de Ortega, residente en la Venta de Los Naranjos, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su esposa, María de Rosas, y a Juan Rodríguez de Espinosa, y a cualquiera de ellos in solidum, para que en su nombre y a su dita y crédito, compren la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que les pareciere convenir, y una vez vendido de contado, queden horros de todas costas y daños, 200 pesos de oro común, de los cuales hagan lo que les tiene comunicado
Ordóñez, Juan BautistaAlonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, residente al presente en este pueblo, con poder de Catalina González, viuda de Martín de la Parada, vecina de la ciudad de Los Ángeles, en su nombre, y como una de las herederas de Pedro Román, su padre, difunto, vende a Lucas Martín Ibáñez, vecino de la provincia de Jalapa, dos caballerías de tierra en la parte que los naturales llaman Tlalcuezalan, entre la venta que fue de Sedeño y la Venta de los Naranjos, términos del pueblo de Xilotepec, por el precio de 300 pesos de oro común, horros de alcabala.
Ordóñez, Juan BautistaEl Bachiller Juan de Alvarado, Presbítero, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Zacatlán, vende a Bernabé Pérez, vecino del pueblo de Teziutlán, un sitio de venta nombrado Los Naranjos, un molino de pan moler y 10 y media caballería de tierra, con todo lo que le pertenece, libres de censo e hipoteca, en 1, 000 pesos de la capellanía de Gabriel Pérez de Alvarado, cuyas tierras se encuentran en términos de este pueblo desde el cerro Macuiltépetl hasta unirse con las tierras del molino que llaman Lucas Martín. Así los 1, 000 pesos quedan cargados sobre esas fincas a censo principal redimible.
Ana María, mujer soltera, residente en la Venta de Los Naranjos, se obligó a pagar a Juan Rodríguez, vecino de esta provincia, 162 pesos y 2 tomines de oro común, precio de unas camas, vino, harina, unas cabras y otras menudencias, en esta manera: 50 pesos para fin de junio del presente año, 50 pesos más para fin de octubre del año referido, y los 62 pesos y 2 tomines restantes para la Navidad del año arriba indicado.
Alonso Escudero, vecino de Los Ángeles, dio su poder a Alonso Martín, de la misma vecindad, para que haga en su nombre una escritura de venta de un esclavo negro llamado Francisco, de nación Angola, en favor de Juan Rodríguez, residente en la Venta de Los Naranjos, sin asegurarlo de ninguna tacha y por el precio de 430 pesos de oro común, del cual ya le hizo entrega.