Pedro García y José Gabriel García, albaceas y herederos de Ana Gertrudis de Espino, junto con Antonio Blanco también albacea, venden a Juan García, vecino del paraje de Sedeño, unas casitas y solar que dejó dicha difunta con 25 varas de frente, que hace al norte con calle que sale de esta plaza para la Nueva Veracruz y del otro lado casas de don Antonio Díaz Parraga, al poniente con solar de Aldonza María, al sur que es el fondo tiene 66 varas y media, al oriente linda con tierras de la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción. La venta se hace en 190 pesos.
SOLARES
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Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, su albacea y tenedora de bienes, vende en su nombre y en el de sus herederos, a Luis Hernández, vecino de Jalapa, un solar que está en la entrada del pueblo, viniendo de Veracruz, con frente a la calle real, que va a dar a un arroyo, de 70 varas cuadradas, por el precio de 25 pesos de oro común.
Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, recibe de sus suegros Melchor de los Reyes y Doña Isabel del Moral, un molino de pan moler, unas casas de piedra cubiertas de teja, un solar, joyas, ropa, y otros enseres, que restan para el cumplimiento de la promesa hecha a Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa.
El Bachiller Juan Rodríguez Cedillo, presbítero, vecino de la ciudad de Los Angeles, con poder de Doña Inés Lozano Belaustigui, vende a Andrés Casanova, vecino de Jalapa, un solar ubicado a una cuadra de la plaza de este pueblo, linda con casas de María Rodríguez, viuda de Juan Martín de Abreo[Abreu], y con casas de Juana Gómez; y por otra, un callejón; y de la otra parte, la calle real, libre de censo e hipoteca, por el precio de 20 pesos de oro común.
Doña Sebastiana del Moral, viuda de segundo matrimonio del Tesorero Diego de Gamboa, vecina de Jalapa, vende a Bartolomé de Oliver, vecino de este pueblo, un solar a censo, linda por una parte con casas de Doña Magdalena Díaz Matamoros, viuda de Mateo Rodríguez; y por la otra, con casas de la otorgante; y por los corrales, linda con solar de Nicolás de Pro, el cual tiene algunas paredes viejas y piedra suelta, por el precio de 120 pesos de oro común a censo, y le ha de pagar el comprador 6 pesos anuales de rédito.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel de Riveros, vecina de Jalapa, hace gracias y donación a Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, su tía, de un solar situado en la Calle Real, que entra en la plaza pública de este pueblo, que linda con casa de la otorgante, y por otro lado, con solar de Juan de Argaiz; el cual fue donado por el Capitán Alonso Gutiérrez de Ceballos.
Doña Ana de Alfaro, viuda de segundo matrimonio del Capitán Don Sebastián de la Peña, Alguacil Mayor que fue de la nueva Verzcruz, vende a Tomás Palomino Rendón, vecino de Jalapa, un pedazo de solar de 15 varas de frente, ubicado en la calle que de la iglesia parroquial sube para el llano de Macuiltépec; linda con solar de las casas de Miguel de Troya, y por la otra, con solares de Juan de Argaiz, en el precio de 20 pesos de oro común.
Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, vende a Lorenzo Romero Jurado, dueño de recua, vecino de este pueblo, un solar ubicado en la Calle Real que va para la Veracruz, linda con casas de Gaspar de Torres; y por los lados, con las dos calles que dividen la principal, en que está una casa que hoy posee Lorenzo Romero, libre de empeño, hipoteca y enajenación, por el precio de 75 pesos de oro común.
El Lic. Don Juan Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de este partido, como albacea de Melchora Núñez, mujer que fue de Juan Pardo de Ulloa, vecina de Jalapa, vende a Francisco de Zorrobiaga, vecino de Jalapa, unas casas y solar que fueron de dicha difunta, ubicados en la calle que sube de la parroquia para el llano del cerro de Macuiltépec, a la mano izquierda, de paredes de piedra y lodo, cubiertas de zacate. Lindan por una parte, con solar de las herederas de Leonor Maldonado, difunta; y por la otra, con calle donde hacen esquina, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 250 pesos de oro común, en esta forma: 100 pesos, un mes después de ida la flota surta en el puerto de San Juan de Ulúa, General Don Diego de Córdoba; y otros 100 pesos, quedarán cargados a censo sobre dichas casas, y los 50 pesos restantes, cuando pudiera pagarlos.
Juan Diego, indio natural de Jalapa, por lengua de Juan Díaz de la Cueva, intérprete de esta provincia, por hallarse viejo y de mucha edad, declaró a su hija de su primer matrimonio nombrada María Francisca, como heredera única y a quien le pertenece un solar con su casa, ubicados en la calle que va para la ermita de Santiago, a mano derecha, donde hoy viven Juan Miguel y su mujer, indios de este pueblo.