Don José Simón de la Portilla Cabello, Teniente de Milicias Provinciales de esta villa, como albacea y uno de los herederos del difunto Teniente Coronel don José Antonio de la Pedreguera, en representación de su esposa doña María Guadalupe Pedreguera, otorga poder a don Jerónimo de Villa Gutiérrez, vecino del Real Valle de Cayón, lugar de Santa María, en las Montañas de Santander, en los reinos de Castilla, para que en su nombre cobre de doña Manuela de la Cuesta, vecina de dicho lugar, las casas y demás bienes, vínculos de mayorazgo, títulos que le correspondan por licencia de sus padres, abuelos, tíos y demás parientes de dicho teniente coronel.
SANTA MARÍA DE CAYÓN, VALLE
3 Descripción archivística resultados para SANTA MARÍA DE CAYÓN, VALLE
El Presbítero don José Joaquín de la Pedreguera, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del Pueblo de Coatepec, de esta Jurisdicción, apoderado para hacer testamento del difunto don Fernando Mirones, alias Pedreguera, Teniente de Granadero del Regimiento Infantería de Milicias Provinciales de las tres Villas, a nombre de su constituyente otorga testamento; declara que fue hijo de don José Mirones de la Pedreguera y de la difunta María Chavarría, natural de Santa María de Cayón, Montañas de Santander, de estado soltero; sus bienes consistían en una tienda pulpería, situada en la Calle de la Amargura y fue su voluntad que del tercio de ellos, se pagaran los gastos de su enfermedad y entierro, y el resto se le entregara a Teresa Baizabal, hija de Gertrudis Baizabal, ambas de esta vecindad, en remuneración por los buenos servicios que le asistieron. Nombró albacea al citado otorgante, y como universal heredero a su padre don José Mirones de la Pedreguera.\t
Don José Antonio de la Pedreguera Obregón, Segundo Teniente de Milicias de este pueblo de Jalapa, de donde es vecino, otorga poder general a su madre doña María Santos de Obregón del Duque, vecina del lugar de Santa María Valle de Cayón, Obispado de Santander, y por muerte de ésta a su primo el Venerable Gerónimo Sánchez de Arce, Cura del lugar de la Encina en dicho Valle, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.