El Alférez Gaspar de Atencia Palacios, como principal obligado,labrador en el pago de San Andrés Chalchicomula, y Alonso Cid, como su fiador, vecino de la provincia de Tepeaca, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 513 pesos de oro común, por otros tantos que valieron las semillas y ganados, del diezmo del año pasado de 1677, de su hacienda nombrada San Pedro y de su rancho llamado Santa Catarina Quechula, Pago [pueblo] de San Salvador, y que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero , colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
SAN SALVADOR, PUEBLO DE
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Diego de Alfaro, vecino de Jalapa, residente en este ingenio de Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como uno de los herederos de Sebastián Méndez Fajardo y de Ana de Alfaro, sus padres difuntos, y en nombre de su hermana Ana de Alfaro, vende a Tomás de la Calleja, vecino de esta provincia, un sitio de estancia de ganado menor y dos caballerías de tierra que sus padres poseyeron en términos de los pueblos de San Salvador y San Andrés, en esta provincia de Jalapa, casi una legua de San Andrés y a dos leguas de Xilotepec, hacia Jalapa, de las cuales el Marqués de Salinas hizo merced a Juan de Sabalsa [Zavalza], y éste las vendió a los dichos sus padres, libres de censo, empeño, hipoteca y enajenación, por el precio de 200 pesos de oro común.
Los ciudadanos José Sánchez y José Antonio Francisco, alcalde el primero, y síndico el segundo, en el pueblo de Tlacolulan de este cantón, dijeron que en este pueblo tienen en propiedad las tierras que comprenden los linderos siguientes: tomando desde el punto de Tlatepanoya, que es por el oriente, se toma para el sur hasta el paso de Sedeño, donde se da vuelta para el poniente, por los linderos nombrados Tacotomaloyan, Paderones, Huilotepec, Atopan, y Pescadillos hasta el Cofre, donde da vuelta, tomando la línea de sur a norte, por Cruz Blanca hasta el punto de Atzalan, y de ahí, dando vuelta hacia al oriente por los linderos de Misantla el viejo y Chapultepeque [Chapultepec] hasta el punto de Cuacuazintla [Coacoatzintla], donde da vuelta por Ixcatlan, a cerrar en el punto Tlatepanoyan, de donde se partió. Cuyas tierras deslindadas, dan en arrendamiento al ciudadano Mateo Sayas, bajo las siguientes condiciones: 1°, dicho arrendamiento será por tiempo de cuatro años forzosos, que empiezan a contarse desde esta fecha y concluirá en igual día del año de 1835. 2°, Sayas, pagará 300 pesos anuales. 3°, en el arrendamiento se excluyen las tierras que ocupan los pueblos de Cuacuatzintla [Coacoatzintla], San Salvador y San Pedro Tlatatila, un pedazo que está en el paraje de Atzalan, otro en Pastepeque, y otro en Chapultepec. 4°, Sayas, podrá cobrar y quedarse con lo que actualmente adeudan los anteriores arrendatarios, con arreglo a la lista que le ministrarán, sin que por ello se le descuente de los 300 pesos que debe pagar integro, cobre o no las expresadas deudas. 5°, Sayas podrá celebrar contratos de subarrendamientos a su cuenta y riesgo, sin exceder el tiempo que se le ha prefijado, procurando que quienes lo tengan en posesión no los destruyan, y sólo lo utilicen para cultivos. Ambas partes, señalan que se obligan a cumplir y pagar la presente escritura.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOGertrudis de Córdoba, vecina del paraje y rancho la Joya, dueña de un sitio para ganado menor, el cual heredó de su difunto padre, Antonio Díaz de Córdoba, vende a los pueblos de San Salvador y Tlacolula, representados por don Miguel San Gabriel, Gobernador de Tlacolula y San Salvador, los Alcaldes don Esteban de Mendoza, don Jacinto de Mendoza, don Francisco Méndez y don Bartolomé San Gabriel, los Regidores Antonio Sánchez, Julio Jiménez y Félix Martínez, las citadas tierras, las cuales lindan al norte con tierras del rancho la Joya, al oriente con tierras del pueblo de San Salvador, al poniente y sur con tierras del pueblo de Tlacolula, en la cantidad de 550 pesos.
Don Miguel de San Gabriel, indio natural y vecino del pueblo de San Salvador, sujeto a Tlacolula, de los cuales es Gobernador, hace donación a San Antonio de Padua de un rancho de labor, ubicado en La Joya, para las fiestas y misas rezadas.
Comparecieron dos ciudadanos que expresaron llamarse José Jerónimo García y Miguel de la Cruz, alcalde el primero y síndico el segundo del pueblo de San Salvador, dijeron que en representación del común de su citado pueblo otorgan que dan todo su poder al licenciado don Sebastián Camacho, de esta vecindad, para que a nombre de dicha comunidad solicite se les consigne el terreno que les corresponde en las tierras que disfrutan los de Tlacolulan en comunidad con el referido pueblo y con otros, supuesto que los de San Salvador han contribuido para la conservación y defensa de las mismas tierras. Y se lo otorgan general para todos los pleitos, causas y negocios que al presente tiene y adelante tuviere.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Marcos Morales, vecino del paraje de la Joya, jurisdicción de Jalapa, otorga que recibe en fiado a Miguel de San Gabriel, natural del pueblo de San Salvador, preso por indiciado, comprometiéndose a entregarlo cuando se le mande.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de Jalapa, con poder de Juan de Zabalza, vecino de la ciudad de México, vende a Sebastián Méndez Fajardo, vecino de Jalapa, un sitio de estancia para ganado menor y dos caballerías de tierra ubicados en los términos de los pueblos de San Salvador y San Andrés, en esta provincia de Jalapa, por el precio de 300 pesos de oro común.
Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda vecina del pueblo de Jalapa, vende a doña Inés María de Luna, mujer legítima de don Juan de Castro Palomino, las tierras y potrero nombrado Zoncuautla, Xolostla y de la Vega que llaman Tlalmecapan, en el Llano de Santiago en términos de Jalapa, que linda con los 2 caminos que van a San Andrés Tlalnehuayocan y el otro a San Salvador, distante de este pueblo una legua. La venta se hace en 400 pesos de oro común, que por ellos se da por entregado.
Francisco Fernández de Velasco, Cura de esta doctrina, solicitó que se mantuvieran en paz los naturales de este pueblo con los de la población nueva del Soldado, quienes andan en problemas de tierras, por lo que habiéndose presentado Andrés Domínguez, el Alcalde de la nueva población y Clemente Rodríguez, Domingo Jures, Alcalde de Jilotepec y Francisco Peña, apoderado de los naturales de dicho pueblo y gobernadores de Tlacolula y alcaldes de este pueblo, se dijo que, por poseer el pueblo del soldado tierras competentes para las sementeras, pastos y demás necesarias para el servicio y cultivo de los tributarios de aquella población y esta antigua que sirven para mantenimiento de los naturales del pueblo de San Salvador en las mismas que antes tenían quedan desembarazadas, por lo que se les dijo que se quedan como antiguamente estaban quedándose entre los 2 pueblos una buena hermanable y recíproca correspondencia.