Don José Benito Blasco, dueño de minas en la barranca de Zomelahuacán, residente en esta Villa de Xalapa, otorga poder general a don Rafael María Fernández, vecino de Real de Minas, para que en su nombre comparezca ante el Tribunal de Minería o en sus subdelegados, donde pida los títulos de la citada mina, así como las comisiones y otros despachos, así también para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tenga con cualquier persona, lo defienda y demande, para lo cual comparezca ante cualquier juez, justicia, ministro y tribunal, superior e inferior, secular y eclesiástico.
REAL DE MINAS, PUEBLO DE
4 Descripción archivística resultados para REAL DE MINAS, PUEBLO DE
Antonio Pérez, vecino de San Martín, residente en Jalapa, en nombre y con poder de don Juan de Zea Marino y Lamas, vecino del pueblo de Real de Minas de Pachuca, hizo solicitud del testamento que en el poder se refiere, así como de las cartas y papeles que paran en poder de Antonio Cabello como uno de los albaceas que quedaron.
Miguel José de la Paz y Arellano, quien descubrió una mina de oro a la que nombró “San Miguel de las Cuevas”, ubicada en el paraje de Zomelahuacan, esto en el pueblo de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, junto con sus Parcioneros, don Francisco de Esquivel y don José de Vargas Machuca, vecinos de Real de Minas, otorgan poder general a don Carlos José Garzón, vecino del pueblo de Jalapa, para que pida, demande y cobre a todas las personas que le deban de sus bienes, albaceas, herederos y fiadores, así como para que los defienda y demande en sus pleitos y causas judiciales o extrajudiciales, en especial el que tienen con don Francisco Sánchez, sobre el derecho y propiedad de dicha mina.
Don Francisco Vicente Moro de Elejabeitia, vecino del Real de Minas de San Gregorio de Mazapill, vende a don Bernardo Cardel, alías Cardeña, de esta vecindad, una negra esclava achinada nombrada María de la Merced, originaria de la Ciudad de San Cristóbal de la Habana, de 18 años de edad, que hubo y compró al General don Diego Felipe Sáenz, la vende por 200 pesos de oro común.