Juan Martín de Triana, vecino de la ciudad de los Ángeles, estante al presente en el pueblo de Orizaba, se obliga a pagar al Reverendo Padre Tomás Ruiz de Zúñiga, Cura y Vicario de la provincia de Orizaba, 600 pesos de oro común por razón de un caballo castaño y de 430 fanegas de maíz, que el susodicho le dio y entregó en los pueblos de Maltrata y Acultzingo.\n
PUEBLA DE LOS ÁNGELES, CIUDAD DE LA
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Miguel Guillén y Domingo Sánchez, herrador, se obligan de pagar a Álvaro Patiño Dávila, vecino de la ciudad de los Ángeles, 125 pesos de oro común, cantidad que Francisco Rodríguez Pacheco, mulato, debe a los menores hijos de don Rodrigo de Vargas, difunto, por cuya deuda se encuentra preso en la cárcel pública de este pueblo, y por hacer buena obra, los otorgantes se obligan a solventar dicha deuda en el término de tres meses.\n
Juan Blanco, vecino del pueblo de Orizaba, otorga poder especial a Nicolás de Villanueva, vecino y Regidor de la ciudad de los Ángeles, para que pueda vender hasta la cantidad de 1 400 pesos de oro común de censo a favor de una o más personas, cargándolos y vinculándolos conforme a las nuevas leyes y pragmáticas de su majestad, a razón de 14 000 el millar, de manera que el principal a que ha de ser obligado a pagar en cada año, ha de ser la renta que montaren los dichos 1 400 pesos a razón de 14 000 el millar, lo cual venda y ponga sobre su persona y bienes, especialmente sobre 14 000 ovejas con todo y apero, sobre un molino de pan en este pueblo de Orizaba, junto al río del moliente y corriente y sobre una labor de pan coger en términos del pueblo de Tecamachalco, con todo el apero. \n
Antón [Antonio] de Leiva, vecino de la ciudad de los Ángeles, como uno de los herederos de Pedro López, difunto, otorga poder a Tomás de Chávez, para que reciba y cobre de todas y cualesquier personas que sean y de quien en cuyo poder fueren hallados, cualesquier caballo del hierro de su estancia, que parezcan haberse hurtado. \n
Cristóbal Rodríguez Obejo, señor de su recua, vecino del pueblo de Iguala, se obliga a pagar a Álvaro Patiño Dávila, vecino de la ciudad de los Ángeles, 400 pesos de oro común, los cuales son por razón de un esclavo negro llamado Andrés, de tierra Zape, que del susodicho recibió comprado.\n\n\n
Ante Manuel Varela, Corregidor de este partido de Orizaba, pareció Juan de la Cruz, mayoral de la estancia de reses de Buzón, para registrar una partida de ganado vacuno que tiene en la sabana de este pueblo, por cuenta de Juan García y que lleva a la ciudad de los Ángeles, compuesta de 400 novillos del hierro del dicho Rodrigo Buzón.\n
Ante Manuel Varela, Corregidor de este partido de Orizaba, pareció Francisco Rodríguez Méndez, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para la ciudad de los Ángeles, compuesta de 800 novillos.
Ante Manuel Varela, Corregidor de este partido, pareció Bartolomé de Santander, mayoral de la estancia de Hernán Gerónimo [de Santander], para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para la ciudad de los Ángeles, compuesta de 1 300 novillos.\n\n
Ante Manuel Varela, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Juan de Illescas, para registrar una partida de ganado vacuno del hierro y serial que está en el margen de esta escritura, el cual lleva para la ciudad de los Ángeles, compuesta de 450 novillos, entre las que lleva 20 vacas para su gente y cuatro reses del hierro de Antón [Antonio] de Leiva.\n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Domingo de Castro, mayoral de la estancia de vacas de Cristóbal Pérez, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado vacuno, compuesta de 250 reses y novillos y 10 vacas para que coma su gente.\n\n