El Bachiller Bernardo Rodríguez de Molina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina de Naolinco, hijo legítimo de Francisco Rodríguez de Molina y doña Sebastiana de Erizar y Alderete, difuntos, otorga poder para testar a don Pedro de Gradillas Cetina, Presbítero del Arzobispado de la Puebla, a Francisco Miguel Domínguez, quien estudia lengua en su compañía y a José Rodríguez de Molina, su sobrino, haciendo las mandas, legados, declaraciones y señalamientos que les tiene comunicados mediante una memoria.
PRESBÍTEROS
1713 Descripción archivística resultados para PRESBÍTEROS
Sebastián, Matías y Lucas de Alarcón, hermanos, Juan de Guzmán, Basilio, José, Juan y Julián de Alarcón, hijos de Sebastián, otorgan poder general al Licenciado Francisco de Urue Arbieto y Tovares, Presbítero domiciliario del Obispado de la Puebla, Abogado de la Real Audiencia de México, para que pueda regir y administrar todos los bienes que les tocan y pertenecen, así muebles como raíces y venderlos a los precios y plazos que por bien tuviere.
El Bachiller Lorenzo Ruiz de Talavera, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Antigua Veracruz, otorga poder especial, en primer lugar, al Licenciado Antonio Ruiz de Talavera, Presbítero domiciliario de la ciudad de la Puebla, y en segundo al Licenciado Miguel de Villegas, Presbítero Sacristán de la Catedral de esa misma ciudad, para que en su nombre comparezca ante el obispo o su vicario y acepten la elección y nombramiento que han hecho sobre él de Cura Propietario de la Antigua Veracruz, así también reciba la colación y canónica institución
Don Luis González de Lucena, vecino de Jalapa, como hijo legítimo y heredero del Capitán García González de Lucena y de doña Juana María de Vesa, vecinos que fueron de la Ciudad de Cádiz, cuyas herencias tiene aceptadas con beneficio de inventario, otorga poder especial en primer lugar a Julián González de Lucena, Caballero de la Orden de Santiago y Alguacil Mayor del Santo Tribunal de la Inquisición de la Ciudad de Moguel, en los Reinos de Castilla, y por su ausencia al Licenciado Lucas González de Lucena, Presbítero, y por la de ambos a Francisca González de Lucena, sus hermanos, vecinos de dicha ciudad, para que en su representación reciban cuentas de cualquier albaceas, depositarios o administradores que hayan dejado sus padres.
El Licenciado Tomás de Malpica, Presbítero, presentó escritura donde le otorgó poder el Licenciado Miguel Márquez de Amarilla, Presbítero del Obispado de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre reciba y cobre los réditos caídos de una capellanía de 2, 000 pesos de principal, impuestos sobre una casa en la Nueva Ciudad de la Veracruz en la calle de la Compañía de Jesús que posee el Alférez Juan Hurtado, la cual fundó Tomás Arias de Chafalonia. En cuya virtud, usando de esa facultad, dijo que sustituye este poder en José Antonio de Neira Claver vecino del Desierto de Perote, para que en su nombre haga todas las diligencias que menciona el poder.
El Licenciado Juan de Alvarado, Presbítero, Cura del partido de Teziutlán, con poder del Licenciado Gabriel Pérez de Alvarado, dijo que habiendo hecho la cobranza de los réditos corridos de una capellanía de 1, 000 pesos de principal que le quedó debiendo Juan Bravo de Alarcón, cuyos fiadores fueron Diego de la Torre Arnate y Antonio Barradas, vecinos del pueblo de Jalapa, hallaron que los herederos de Juan Bravo no podían satisfacer la deuda ni proseguir con la obligación por no haber aceptado la herencia, ya que los bienes no eran equivalentes para todas sus dependencias y ha convenido con los fiadores hacerle devolución de las tierras en que están impuestos los 1, 000 pesos de la capellanía, por lo que quedan libres de obligación tanto en los bienes del difunto como sus fiadores.
El Bachiller Juan de Alvarado, Presbítero, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Zacatlán, vende a Bernabé Pérez, vecino del pueblo de Teziutlán, un sitio de venta nombrado Los Naranjos, un molino de pan moler y 10 y media caballería de tierra, con todo lo que le pertenece, libres de censo e hipoteca, en 1, 000 pesos de la capellanía de Gabriel Pérez de Alvarado, cuyas tierras se encuentran en términos de este pueblo desde el cerro Macuiltépetl hasta unirse con las tierras del molino que llaman Lucas Martín. Así los 1, 000 pesos quedan cargados sobre esas fincas a censo principal redimible.
El Bachiller Manuel Gómez de la Corte, Presbítero Domiciliario de este Obispado, otorga poder especial al Bachiller Juan de Uzerral de Ovando, Teniente de Cura de la parroquia de la Catedral de la Ciudad de Puebla, para que en su representación se oponga a los curatos que estuvieren vacos de lengua mexicana, para cuyo efecto pueda presentar escritura y hacer cualquier diligencia que convenga con libre y general administración.
Sebastián Díaz de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder para testar a don Miguel Pantaleón Díaz de Acosta, su hijo, Presbítero, Vicario de la Doctrina de Teziutlán, para que en cualquier tiempo que quisiera sin pasar los términos de que dispone la ley, haga y ordene su testamento, haciendo las mandas, legados y obras pías que por bien tuviere. Nombra como albaceas a su hijo Miguel Pantaleón y a su yerno Juan José Rincón, y como herederos universales a sus hijos.
Simón Venegas de Espinosa, vecino y labrador de la jurisdicción de San Andrés Chalchicomula, se obligó a pagar a la Masa General de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, 165 pesos 4 tomines de oro común, que montaron las semillas y ganados de su hacienda nombrada Santa Cecilia, Pago de San Andrés, del diezmo del año pasado de 1681, que compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, para fin del presente mes de diciembre del año de la data.