Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Marcos de Alfaro, pardo libre, en nombre de Salvador Pérez [Padrón], dueño de la hacienda de vacas nombrada Solcuautla, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 600 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar en este pueblo para el abasto y carnicerías.\n
PARDOS LIBRES
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Diego Antonio Hernández, pardo libre, hijo legítimo de Francisco Hernández, difunto y de Rosa María, viva, casado con Lucia de los Reyes, otorga poder para testar a su citada esposa, así como de albacea testamentaria y como herederos universales designa a sus hijos legítimos, María, casada con Juan Manuel, Cayetana de 14 años de edad, Francisca Simona de 12 años, Josefa Antonia de 10 años, Clara Josefa de 8 años y Josefa de los Santos de 6 años.
Sebastián Pino, pardo libre, natural de este pueblo y vecino de Naolinco, vende a don Bartolomé Salvo, un pedazo de solar que heredó junto con sus hermanos Marcial, Tomás, Juana, Gertrudis y Bernarda, así como un sobrino, el cual mide 21 varas de frente y 33 de fondo, linda por el oriente con casas del comprador, por el norte con la Calle Real y casa de don Joaquín Ildefonso de Torquemada, por el sur con casas de las animas y otro pedazo del solar que venden y por el poniente con un pedazo de solar de Serafina, viuda de Mateo Hilario y casas de don José Zavalza, lo vende en la cantidad de 110 pesos.
Don Alonso de Alba, vecino del pueblo de Jalapa y dueño de recua, otorga poder especial a Marcos de Jesús, arriero, pardo libre y vecino de este pueblo, para que administre sus recuas.
Francisca de Sales y Arauz, vecina del pueblo de Jalapa, parda libre y mujer legítima de Mateo de la Cruz y Olivares, también pardo libre y vecino de dicho pueblo, vende a doña Juana Núñez, vecina de este pueblo y esposa legítima de Antonio Vanegas, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 16 varas de frente y 78 varas de fondo, linda al frente con el Camino Real que va para la Ciudad de la Nueva Veracruz y con la Plazuela del Rey, y por la parte de atrás con la calle Real, en la cantidad de 86 pesos 4 reales.
José de Arauz, pardo libre y vecino de este pueblo de Jalapa, vende a María de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, un pedazo de solar de 34 varas de frente y 60 de fondo, linda por el frente con el Callejón de Los Plateros y del otro lado con solar de los padres del a compañía de Jesús, al fondo con el Arroyo y Barranca de Xallitic, al oriente con solar de José de Vargas y al poniente con solar de Juan Camacho, libre de censo, empeño e hipoteca en el precio de 3 pesos cada vara del frente.
Gertrudis Jácome, viuda de Diego Vázquez, vecino del pueblo de Jalapa, tenedora, tutora y curadora de sus hijos, vende a Domingo José de Santa María, de la misma vecindad, un solar de 97 varas y media de largo y 108 de ancho ubicado por el Convento de San Francisco, linda con solar que fue de Ana Bautista, por otra parte con la Calle de Santiago. El mencionado solar lo compró a su vez a María Pacheco, parda libre, mujer de Antonio de la Cruz el 17 de agosto de 1707. Dicha venta se hace en 70 pesos 4 reales de oro común, incluyendo en este valor una casa de zacate, madera y troje fabricada en el solar, cuya cantidad se da por entregada.
Lucas de Rivera, pardo libre, vecino del rancho de la Joya, enfermo en cama, otorga su testamento donde declara como su principal albacea a Miguel de Alarcón, su sobrino, mancebo soltero, no de la edad competente que para esto se requiere, por lo cual nombra en su compañía a Juan de Rivera, pardo libre, hermano del otorgante, vecino de Jalapa, a uno y a otro parciales y mancomunes con la circunstancia que uno sin otro no puedan disponer de sus bienes, con el superádito de que Miguel de Alarcón es heredero en igual parte con María de Alarcón y Rivera, su hermana doncella, uno y otro sus sobrinos, así también deja como heredero a Miguel, indio niño de 10 a 11 años por tenerlo en tutela y crianza, cuyos bienes y deudas que tiene se enlistan en la escritura.
Manuel de Espinosa, pardo libre, natural vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Ignacio de la Cruz, difunto, y de Simona de Peralta, otorga su testamento de la siguiente manera: Diego Barradas le debe 3 pesos un real; Juan Barranca, su compañero, 2 reales y medio; Cayetano de Santiago, quien le sirve le ha dado hasta 20 pesos un real y le debe aun; declara por sus bienes: 10 mulas y machos, 8 aparejadas de lazo y reata; un caballo y una yegua mansos; la casa de su morada; entre otras cosas menores; declara ser casado con Mariana de San José del Barrio, con quien ha tenido 6 hijos, al contraer matrimonio él tenía una mula y su mujer trajo otra, más el solar en que construyó su casa. Nombra como albacea, tutora y Curadora a su mujer y como herederos a sus hijos.
Juan de Silva, pardo libre, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Lucas Francisco de Ayala, de la misma vecindad, un solar ubicado en este pueblo en la calle que sale para el Camino Real de la Veracruz, que mide 22 varas de frente por lo mismo de fondo, linda al frente con casa de que fue de Diego Maldonado, calle en medio y por el fondo con solar de Antonio Pérez y arroyo que baja a Xallitic que le divide, al poniente con casa y solar que hoy es de Miguel de Soto, al oriente con el arroyo de Techacapa. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 50 pesos de oro común que se da por entregado.