Antonio de Espino, pardo libre e hijo natural de Matiana María de Espino, vecino de este pueblo, vende a Francisco de Escalona, un solar de 26 varas de frente y 50 varas de fondo, el cual linda al norte con la Calle Real, al sur con solar que fue de Juan de Irala, al oriente con un callejón y al poniente con solar de dicho Escalona; lo vende en la cantidad de 130 pesos.
PARDOS LIBRES
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El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, como albacea del Álferez Miguel de Zamora por codicilio, en concurso de Francisca Micaela y Sebastiana María de Zamora, esta última su legítima mujer y heredera del difunto, quien a su vez fue albacea de Juana de Bonilla, dijo que tenía un solar yermo en este pueblo, y por no tener herederos ni hijos más que a Juan Hidalgo que se encuentra en La Habana, ha resuelto venderlo a José de Arauz, pardo libre vecino de este pueblo, cuyas colindancias son con solar que fue de María de Ochoa y Calle Real y ciénega que llaman de Xallitic. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, libre de censo, empeño e hipoteca en 60 pesos de oro común que se da por entregado.
Lucas Francisco de Ayala, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Juan de Silva, pardo libre, de esta misma vecindad, un solar que consta de 22 varas de frente y 22 de fondo, colinda al frente con casa de Diego Maldonado y Calle Real que baja de este pueblo para la Veracruz, al norte con solar de Antonio Pérez y arroyo que baja de Xallitic. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbre en 50 pesos de oro común que ha recibido.
El Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado del partido de Jalapa, y Alonso Ruiz, mayordomo de la Cofradía de las Benditas Animas de Purgatorio, sita en la iglesia parroquial de este pueblo; y Antonio de Acosta Clemente y José Luis, diputados de dicha cofradía, vecinos todos de Jalapa, venden a censo redimible a Agustín Velázquez de Medina, vecino de Jalapa, un solar ubicado en la Calle Real que sale de la plaza pública a la Nueva Veracruz de 50 varas ordinarias de frente y 102 varas de fondo; linda con solar de Sancho Guerra Bejarano, y por otro lado, con casa y solar de María Godínez, parda libre; y por otra parte, callejón en medio, con solar y casa de Juan de la Cruz, indio de este pueblo, al precio de 80 pesos de común de principal y 4 pesos de renta en cada año.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino y mercader de Jalapa, como albacea y tenedor de los bienes del Alférez Miguel de Zamora por codicilio que otorgó, quien a su vez fue albacea de Juana de Bonilla, quien tenía entre sus bienes un solar yermo, y ha resuelto vender dicho solar a José de Arauz, pardo libre, de esta misma vecindad, cuyas colindancias son con solar que fue de María de Ochoa y Calle Real y ciénega que llaman de Xallitic. La venta se hace libre de censo, empeño e hipoteca en 64 pesos de oro común que se da por entregado.
Sebastián Pino, pardo libre, natural de este pueblo y vecino de Naolinco, vende a don Bartolomé Salvo, un pedazo de solar que heredó junto con sus hermanos Marcial, Tomás, Juana, Gertrudis y Bernarda, así como un sobrino, el cual mide 21 varas de frente y 33 de fondo, linda por el oriente con casas del comprador, por el norte con la Calle Real y casa de don Joaquín Ildefonso de Torquemada, por el sur con casas de las animas y otro pedazo del solar que venden y por el poniente con un pedazo de solar de Serafina, viuda de Mateo Hilario y casas de don José Zavalza, lo vende en la cantidad de 110 pesos.
Francisca de Sales y Arauz, vecina del pueblo de Jalapa, parda libre y mujer legítima de Mateo de la Cruz y Olivares, también pardo libre y vecino de dicho pueblo, vende a doña Juana Núñez, vecina de este pueblo y esposa legítima de Antonio Vanegas, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 16 varas de frente y 78 varas de fondo, linda al frente con el Camino Real que va para la Ciudad de la Nueva Veracruz y con la Plazuela del Rey, y por la parte de atrás con la calle Real, en la cantidad de 86 pesos 4 reales.
Gertrudis del Barrio, parda libre, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de Manuel Francisco, vende un solar a Juan José Rincón, de la misma vecindad, ubicado en la Calle Real, que mide 33 varas de frente y 45 de fondo, linda al oriente con solar de Pascuala Beneroso, al norte con solar y casa de Ana Bermúdez, al sur con solar y casa de Manuel Vázquez Rincón, en 37 pesos de oro común que se da por entregado. Dicha casa la obtuvo el otorgante mediante donación que le hizo Juana de Orantes, con el gravamen de que cuando falleciera había de pagar su entierro.
Juana de Orantes, vecina de Jalapa, viuda de Antonio de los Santos, dijo que en su casa ha criado a Gertrudis del Barrio, parda libre, hija legítima de Francisco del Barrio y de Feliciana Hernández, de la misma vecindad, a quien le hace gracia y donación del solar y casa en que vive, que heredó de sus padres y abuelos, ubicada en la Calle Real que sube de la Plaza Pública, mide 33 varas de frente y 45 de fondo, colinda al oriente con casa y solar de Pascuala Veneroso, al norte con solar y casa de Ana Bermúdez, al sur con casa y solar de Manuel Vázquez Rincón. La donación se hace libre de empeño, hipoteca y cualquier otro gravamen, en virtud de no tener herederos.
Salvador Hernández, Teresa Hernández y Olaya Hernández, hermanos, pardos, hijos legítimos y herederos de Francisco Hernández y de Ana de la Cruz, pardos difuntos, venden a Juana Francisca de Villa, mujer legítima de Cristóbal de Acosta, un solar de 30 varas de frente y 78 de fondo ubicado en la plazuela que llaman de Juan de Thormes, linda al poniente con la Calle Real que va para el Calvario y con solar de Antonio Jaimes, al oriente con la barranca de Xallitic, al norte con una ermita principiada que hace frente a la casa de Bernardo de Castro y a la de José de Casanova, al sur con las otras 20 varas de frente de dicho solar y con el mismo fondo que el solar de las 30 varas donde actualmente vive Juan de los Santos. En dicho solar están fabricados unos paredones de cal, piedra y barro que pertenecen a Inés Martín, parda viuda de José Orlachea, quien asimismo vende los paredones en 60 pesos de oro común cuya cantidad se da por entregada. El solar lo venden en 30 pesos de oro común que asimismo se dan por entregados.