Don Mariano Antonio de Ávila, don José y don Pedro Rodríguez, mayores de 25 años, hijos legítimos de don Antonio Rodríguez y de doña Juana Josefa de Ávila, difuntos, vecinos del rancho de los Otates, y doña María Gertrudis de Ávila, de esta vecindad, viuda del difunto don José Joaquín de Zárate, por si y en nombre de su hermana y tía doña Dorotea de Ávila, viuda del difunto don José de Acosta, vecinos de los Otates, dijeron que como hijos que fueron del difunto don Antonio de Ávila, natural de la ciudad de la Habana, quien lo fue de don Francisco de Ávila, que murió en ella dejando bienes en que tienen parte los comparecientes como sus descendientes y habiendo legitimado sus personas y derechos, otorgan poder especial a don Francisco de Paula Cortés, de esta vecindad y comercio, para que en sus nombres cobre lo que resultase pertenecer al referido don Antonio de Ávila de herencia de su padre don Francisco de Ávila.
OTATES, RANCHO LOS
7 Descripción archivística resultados para OTATES, RANCHO LOS
Don José Antonio, don Mariano Antonio Domínguez, junto con don Francisco Rosado como marido de Úrsula Domínguez Muñiz, y don José Joaquín de Zárate, vecinos del rancho los Otates, otorgan poder especial a don José Mariano Araujo, vecino de México, para que se encargue de los pleitos civiles, criminales, eclesiásticos y seculares que tengan o tuvieren con cualquier persona, en razón del pleito que han tenido con los naturales del pueblo de Chiquacentepec, que a su favor pasó por apelación de la contraria a la Real Audiencia de esta Nueva España, o por cualquier otra razón, pareciendo ante dicha Real Audiencia y los demás tribunales, y con derecho pida lo que sea necesario, presentando la documentación, testimonios y lo que se le pida, por lo que se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Mariano Antonio de Ávila, Antonio Basilio Rodríguez,viudo de Juana Josefa de Ávila de quien le quedaron dos hijos menores; y José de Acosta, como marido de Dorotea de Ávila, los tres vecinos de esta jurisdicción en el Rancho de los Otates, hijos del difunto don Antonio de Ávila, natural de la ciudad de la Habana, quien es descendiente y heredero de don Francisco de Ávila que murió en dicha ciudad, otorgan poder a don José Joaquín de Zárate para que en sus nombres cobre lo que resulte pertenecer al referido don Antonio de Ávila de herencia de su referido padre don Francisco de Ávila.
Pedro Mendoza, Juan Cayetano, José Antonio Filoteo, José de Acosta, y Dionisio Linetro, pardos libres, labradores y vecinos de Otates, Coyolillo y Omiquila, a nombre propio y en el los demás que se mencionan en esta escritura, otorgan poder a don Vicente de Agudo, vecino del pueblo de Naolinco, para que los represente y defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, seculares y eclesiásticos.
Francisco Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco y propietario del rancho “Los Otates”, otorga poder general a don Pedro de Vargas Machuca, vecino de la Ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales, revocando el poder que había concedido a Francisco de la Peña, vecino de esta jurisdicción de Jalapa.
Don Francisco Antonio, don José Antonio y don José Mariano Domínguez Muñiz, y don José Francisco Rodríguez, en representación de su madre doña Ursula Domínguez Muñiz, como herederos del difunto don Francisco Domínguez Muñiz, vecinos de las rancherías de los Otates, otorgan poder a don José Mariano Jiménez, vecino de la ciudad de Veracruz, para que en sus nombres, demande judicialmente de cualquier persona, albaceas, herederos y de quien más haya lugar, las cantidades de dinero, oro, plata, frutos, etc., que le adeuden hasta el día de hoy, de lo que perciba que entregue recibos, cartas de pago, y demás instrumentos que le sean pedidos, y en caso de requerirse juicio que lo siga, haciendo las querellas y lo que sea necesario, por lo que se le da éste con libre y general administración.
Don Francisco Domínguez Muñiz, don José Antonio Domínguez, don José Mariano Domínguez y don Juan Antonio Domínguez, hijos y herederos de don Francisco Domínguez, vecinos del rancho Otates, por sus propias voces y en nombre de doña María Josefa Domínguez y doña Úrsula Domínguez Muñiz, sus hermanas ausentes, otorgan poder general a don José Joaquín de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, para que los represente en todos sus negocios de carácter civil y criminal.