Copia de petición de 20 de mayo de 1659, en la cual el Licenciado Juan Martín de Tovar, Presbítero, Vicario del pueblo de Maltrata, de esta jurisdicción, hijo y heredero de Alexander Jácome y de Inés Díaz de Tobar, pedía que se mandara valuar por dos personas de albañilería y carpintería un molino de pan moler y una venta que tiene en el pueblo de Acultzingo, para repararlo y acabarlo de lo necesario.
MOLINOS
107 Descripción archivística resultados para MOLINOS
Petición presentada ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, en la que José Ferrera Figueroa, en nombre de don Nicolás Vivero y Peredo, Conde del Valle de Orizaba, expone que su parte tiene arrendado a don Manuel Manrique de Lara y a Pantaleón Fernández, dos molinos en esta jurisdicción, el de el puente nombrado San Juan, y el de los alisos Nuestra Señora de la Asunción, y por estar cumplidos pide que mande notificar al dicho don Manuel y Pantaleón ajusten cuentas y paguen a su parte la renta que están debiendo. \n
Querella que sigue Alexandre Xácome, vecino y labrador del pueblo de Maltrata, dueño de un sitio y herido [sic] de Molino en los términos del pueblo de Acultzingo, por el camino real que va para la ciudad de los Ángeles, donde está una quebrada a mano derecha del dicho camino, cosa de 50 pasos, que llaman Achachapaco, cuyo molino ha de moler con cuatro fuentes que están alrededor de la quebrada, las cuales se juntan, cuyas fuentes se llaman Gueinazumban, Tepeatl, Sosupansigo y Otoncoatl (sic), contra Pedro de Soto, vecino del pueblo de Acultzingo, marido y conjunta persona de doña Antonia Montalvo, primera mujer que fue de Francisco Moreno de Toral, y anterior poseedora del herido de molino, pues dicho Soto cometiendo el delito de despojo se ha entrometido en abrir y zanjear una de las cuatro fuentes de agua nombrada Otoncoatl, aprovechándose de ella en una hacienda de labor que ha fundado junto al pueblo de Acultzingo.
El Capitán don Diego Mardones Barahona, Corregidor en esta provincia, Juez de Caminos y de Registros, dijo que por ordenanza del virrey, se mandó que desde primero de junio de cada año hasta otro día después de San Francisco, que es 5 de octubre, ninguno de los carreteros, chirrioneros, ni recuas, bajen a la ciudad de la Nueva Veracruz, por el riesgo que corren por las aguas, ríos y otros inconvenientes que requieren remedio. Así también, que se notifique a los dueños de los molinos no les vendan cargas de harina sin primero hacer el registro de las mulas e indios que traen en sus servicios, y si pasaren sin hacerlo, se les aplique la pena de 30 pesos de oro común.
Concurso de acreedores a los bienes de Antonio González, difunto. Incluye demanda contra los bienes de Antonio González, difunto, promovido por Diego Niño, vecino de Orizaba, por una deuda de 220 pesos, concepto de 42 petates, seis cargas de trigo y 18 cargas de harina. Demanda de Juan Duarte, vecino del pueblo de Tehuacán, por cantidad de 120 pesos de oro común, concepto de 15 cargas de harina. Demanda hecha por Pedro Fernández Asperilla, hijo de Pedro Fernández Asperilla, difunto, para que se le pague la cantidad de 825 pesos de los bienes de Antonio González, difunto, quien en vida arrendó un molino de moler pan y una venta en el río de los Alisos, jurisdicción de Orizaba. Martín García, apoderado de María de Vergara, viuda y albacea de Antonio González, difunto, solicita la declaración del Capitán Pedro de Cabrejas, para que testifiquen sobre la dote de la viuda. Juan González de Olmedo, albacea de Antonio González, difunto, renuncia al cargo de albacea, quien también pide se le paguen 60 pesos que le debía el difunto. Demanda hecha por Antonio de Salazar, en nombre y con poder de Bartolomé Franco. Demanda hecha por Juanes de Betelo, empleado en el molino de Antonio González, para que se le pague su salario. Demanda puesta por el padre fray Martín de San Juan, presidente del Convento y Hospital de Nuestra Señora de la Concepción, contra los bienes del difunto Antonio González, quien le quedó a deber ocho cargas de trigo.
Entrega de bienes del Ingenio de Orizaba que hizo Felipe de la Cueva [y de Herrera] a Martín de Bermeo, los cuales consisten en una casa de molienda, una casa de calderas, casa de purgar, panes de azúcar blanco que estaban en la casa de purgar que se especifican en la entrega, un buen número de esclavos, herramientas, una fragua, acero, casa de carpintería, casa de vivienda de cal y piedra, cañaverales que están en la banda del río Blanco especificados en la entrega y cañaverales que están en la otra banda de dicho río en la parte que llaman Jalapa, barbechos, casas y corrales de Jalapa, bueyes, carneros, maíz y trigo, tejamanil, recuas y la estancia de vacas de Tecamalaca
Juan Blanco, vecino del pueblo de Orizaba, otorga poder especial a Nicolás de Villanueva, vecino y Regidor de la ciudad de los Ángeles, para que pueda vender hasta la cantidad de 1 400 pesos de oro común de censo a favor de una o más personas, cargándolos y vinculándolos conforme a las nuevas leyes y pragmáticas de su majestad, a razón de 14 000 el millar, de manera que el principal a que ha de ser obligado a pagar en cada año, ha de ser la renta que montaren los dichos 1 400 pesos a razón de 14 000 el millar, lo cual venda y ponga sobre su persona y bienes, especialmente sobre 14 000 ovejas con todo y apero, sobre un molino de pan en este pueblo de Orizaba, junto al río del moliente y corriente y sobre una labor de pan coger en términos del pueblo de Tecamachalco, con todo el apero. \n
Juan de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, se obliga de pagar a Hernando de Chávez, 2 000 pesos de oro común, los cuales son los que el susodicho y doña María de Oliveros, su mujer, le vendieron por un sitio de molino y batán que está en términos de la dicha ciudad.
Hernando de Chávez y doña María de Oliveros, su mujer, venden a Juan de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, un sitio de molino y batán, ubicado en términos de la ciudad de los Ángeles, bajo un molino que junto tiene Juan de Medina, sobre el que están impuestos y situados 2 000 pesos de oro común, 1000 de ellos se pagan al deán de la ciudad de los Ángeles y los otros 1000 a los indios de la ciudad de Cholula.
[Juan de Medina] y Ana de Oliveros, su mujer, declararon haber hecho donación de un sitio de molino y batan a Hernando de Llave y a María de Oliveros, hija legítima de dicha Ana y de Francisco de Muñoz, difunto, su primer marido, en términos de la ciudad de los Ángeles; y a pedimento de ellos otorgan licencia y expreso consentimiento para que puedan vender, ceder y traspasar, por el precio que les pareciere, el sitio de molino y batan con todo lo que en él estuviere hecho y edificado.