Diego López, natural de la ciudad de Málaga en los reinos de Castilla, otorga su testamento, tiene entre sus bienes algunos pesos en reales, dos pares de calzones de paño, una frazada, entre otros objetos.\n
MÁLAGA, CIUDAD DE
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Don Manuel de Azua y doña María Dolores Nogueira Rubio Roso, marido y mujer, el primero originario de Málaga en la península española, hijo de don Manuel de Azua y doña Ildefonsa Gómez, difuntos, la segunda originaria de esta ciudad, conocida y reputada por hija de doña María Tiburcia Rubio Roso, difunta. Por la presente, otorgan que mutuamente se confieren poder para testar, para que el que sobreviva de los dos, proceda en nombre y representación del finado a formalizar y ordenar su testamento, haciendo en él las mandas, legados, declaraciones, restituciones, declaraciones y demás que mutuamente se dejaran comunicado. Finalmente revocan y anulan por ningún valor ni efecto cualquier testamento, codicilo, poderes para testar que antes de este hayan hecho u otorgado por escritor por palabra.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Antonio José Prieto, hijo legítimo del difunto don Francisco Prieto y de doña Isabel Armellones y Porras, viva, natural de la ciudad de Malaga en los Reinos de Castilla y residente en el pueblo de Jalapa, soltero, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a don Antonio de la Torre y Salgado y como heredera a su citada madre, y por ausencia de esta a las Ánimas Benditas.
Don José de Molina, vecino de este pueblo, soltero e hijo legítimo de don Antonio Molina y de doña Josefa de Osuna, natural de Málaga, otorga poder para testar a don Carlos José de Montes, vecino de España, junto con don Matías de la Mora Castañeda y don José Antonio de Acosta, vecinos de este pueblo y como heredero al citado don Carlos José de Montes.
Testamento de Andrés Vázquez, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Cristóbal Muñoz y de Ana Vázquez, vecinos que fueron de la ciudad de Málaga, en los reinos de Castilla, de donde es natural el otorgante.
Bernardo de Reina, vecino de esta villa de Córdoba y natural de la ciudad de Málaga en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Manuel de Reina y de Águeda Ruiz; y María de la Encarnación, su legítima mujer, vecina y natural de esta villa de Córdoba, hija legítima de Francisco Hernández y de Felipa Morán, difuntos, se otorgan poder el uno al otro para que el que quede vivo haga y ordene el testamento del otro según como lo tienen comunicado. Declaran que hace veintiséis años se casaron y ambos llevaron como 200 pesos a dicho matrimonio, durante el cual procrearon a Francisco de Reina, de veinticinco años de edad; y a Bernardo de Reina, de veinte años. Declaran por bienes dos solares en esta villa, en la calle que sale de la iglesia parroquial para la cañada, con dos casas, una cubierta de teja y entablada y la otra de palos y paja; un rancho en tierras de esta villa, con una casa entablada y cubierta de zacate y tres casas más de madera y zacate; una tienda en esta villa, compuesta de diferentes géneros de la tierra; y todo el menaje de su casa. Se nombran el uno al otro albacea testamentario y tenedor de bienes, asimismo, nombran como albacea a Bernardo de Reina, su hijo. Nombran como herederos a sus hijos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Ciudad de la Nueva Veracruz, natural de Málaga en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Francisco Montañés y de doña María de la Cueva y doña Anastasia Javiera de Natera, su mujer legítima, hija de Juan Bautista Natera y de doña Juana Teresa de Ibelli, ordenan su testamento en la forma siguiente: declaran que las dependencias de débitos y ditas que tienen constan en una memoria que dejarán. Son casados y que al tiempo de contraer matrimonio el primero no trajo capital alguno y ella trajo lo que consta en la carta de dote de que otorgó recibo su marido y después del fallecimiento de su madre heredó otros bienes, tuvieron 5 hijos. Se nombran el uno al otro y la otra al otro por albaceas testamentarias, por tenedores de sus bienes y herederos nombran a sus hijos.
Pedro Muñoz, natural de la Ciudad de Málaga, en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Francisco Muñoz y María de la Fuente, viudo de María Gertrudis de la Cueva, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a Antonia de la Trinidad y como heredera a la misma, en compañía de María Magdalena, sus hijas legítimas, mencionando por bienes la casa de su morada, 50 cabezas de ganado novillonas y varias yuntas.
Don Juan Montañés de la Cueva, natural de la Ciudad de Málaga en los Reinos de Castilla y vecino de este pueblo de Jalapa, Tercero de Hábito Exterior de Nuestro Padre San Francisco de este Convento, hijo de don Francisco Montañés y de doña María de la Cueva, difuntos. Otorga poder para testar al Lic. Don Manuel Vicente de la Barrera, Cura, Vicario y juez eclesiástico de esta doctrina; a su hijo don Rodrigo Montañés de la Cueva, Presbítero; a don Antonio Primo de Rivera; a don Enrique, su hermano; y a don Carlos José Garzón, vecinos todos de este pueblo. Declara fue casado con doña Anastasia Javiera Natera, difunta, con quien tuvo 10 hijos. Nombra como albaceas a los susodichos apoderados. Nombra como herederos universales por iguales partes a sus hijos.
Testamento del Capitán Don Juan de Rivera Calderón, vecino y natural de la ciudad de Málaga, hijo legítimo de Francisco Rivera, y de Doña María Calderón y Casaos, su legítima mujer.