Don Antonio de Monroy Figueroa, Corregidor por Su Majestad en este partido, Juez de Caminos y de Registros y de la visita y castigo de ellos, dijo que tuvo noticia de la llegada de un arriero que desembocó por el paso de la Angostura y que había trasversado el camino huyendo de la visita que se le hace a las recuas y cata de lo que llevan en ellas, debido a la nueva imposición de los 25 pesos a la grana y plata que suben a la Nueva Veracruz o bajan de ella y los indios y otras personas que traen en su servicio, lo que deben manifestar en este oficio y registros de Orizaba y Jalapa, conforme a ordenanza de los Señores Virreyes, para lo cual mandó a un ejecutor a que trajese ante él al dicho arriero y sus mulas para que hiciera la manifestación, y habiéndole traído ante el dicho corregidor declaró llamarse Domingo Álvarez, vecino de la villa de Córdoba, ser dueño de recua y trajinar con ella de la Veracruz a Tehuacán y a otras partes donde se le ofrece, asimismo manifestó que viene con 11 mulas de aparejos cargadas de trigo del pueblo de Tehuacán y que en su avío trae consigo dos hijos suyos llamados Gregorio y Domingo, no trayendo ningún indio, cuyo trigo declaró es para comer en su casa y para vender y que las 11 mulas junto con las de silla suman 14, las cuales compró en esta jurisdicción a don Gaspar de Rivadeneira, a Francisco Álvarez y a Juan González; también fue notificado por el corregidor que al día siguiente debe presentar testimonio donde se indique que pagó el alcabala de dichas mulas y las alcabala en la Nueva Veracruz.
JUECES DE CAMINOS
23 Descripción archivística resultados para JUECES DE CAMINOS
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció Diego Beltrán, en nombre y como mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 toros que su amo compró a diferentes criadores en la dicha villa, para pasar a la ciudad de los Ángeles, a donde los lleva para el abasto y carnicería.\n
Ante don Diego Antonio Madrazo Escalera, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de los Santos Cubillos, vecino de la Villa de Córdoba, como mayordomo y administrador que es de los ganados del Capitán García Guerra, obligado del abasto y carnicería de la ciudad de la Puebla, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 270 reses, toros, que el dicho su amo compró de las haciendas de tierra caliente, para pasar a los ejidos de la citada ciudad donde los lleva para el abasto y carnicerías.\n
Ante el Capitán don Juan José de León, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pedro Rendón, vecino de este pueblo, en nombre de José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 450 reses, toros y novillos, que compró el año pasado a diferentes criadores y las ha tenido rezagadas en la citada villa, para pasar a la ciudad de los Ángeles y otras partes para su venta.\n
Ante don Nicolás de Velasco y Castro, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pascual García, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 toros y novillos, que el citado su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinosa para José Quevedo, obligado de las carnicerías y abasto de la ciudad de Tlaxcala. \n\n
Ante don Nicolás de Velasco y Castro, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pascual García, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 toros y novillos, que el dicho su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinosa para José Quevedo, obligado de las carnicerías y abasto de la ciudad de Tlaxcala.\n
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció Melchor Sánchez, vecino de este pueblo, en nombre del Capitán José Blanco, obligado de las carnicerías de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 reses, todos toros, que el dicho su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinoza, criador de ganado mayor de la villa de Córdoba, para pasar a la ciudad de los Ángeles, donde los lleva para el abasto de las carnicerías.\n\n
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, Mayordomo del Capitán José Blanco, obligado de las carnicerías de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses, que el dicho su amo compró en la villa de Córdoba a don Lorenzo Gómez de Espinosa, criador de ganado mayor; para pasar a la citada ciudad donde los lleva para el abasto.\n
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, en nombre y como mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 350 toros, que su amo compró a diferentes criadores en la citada villa, para pasar a la ciudad de Tlaxcala a donde los llevas para el abasto y carnicería.\n
Ante don Diego Antonio Madrazo Escalera, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de Saavedra Valenzuela, mayordomo y administrador del Capitán Andrés Fuertes, obligado del abasto y carnicería de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,016 reses, toros, que en la jurisdicción de la Villa de Córdoba compró del Capitán don Juan de Ascano, criador de ganado mayor en la hacienda de vacas El Paso del Toro, que es de doña María [Díaz] de Estrada, viuda de Juan Domingo de Villar. Los lleva a la citada ciudad para el abasto y carnicerías.\n