El Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, dijo que Diego de la Torre Arnate en cláusula de testamento, lo nombró a él y a otros por sus albaceas testamentarios como se hace constar, pero al tener otras ocupaciones dijo que se desiste y aparta de tal encargo.
Juan de la Torre, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Diego de la Torre Arnate y de María Rodríguez de la Higuera, estando enfermo en cama pero en su entero juicio, otorga poder para testar al Capitán Bartolomé de Castro, de la misma vecindad, y a Polonia de Rivilla, su mujer, a quienes les tiene satisfacción y confianza, para que en su nombre ordenen su testamento haciendo las mandas y legados como les tiene comunicado, exceptuando el nombramiento de los herederos. Asimismo los nombra sus albaceas para que cumplan y ejecuten su testamento, como heredera nombra a su mujer por no tener descendientes.
Diego Domínguez, vecino de Jalapa, natural de Sanlúcar de Barrameda, hijo legítimo de Manuel Domínguez y de Eugenia Parrilla, difuntos, estando enfermo en cama en su entero juicio, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: debe a Matías del Monte, residente en México, cargador de la próxima flota, 800 pesos que constan en su libro; debe a su hermano Manuel Domínguez, 50 pesos más o menos; declara ser casado con Ana de San Miguel Jiménez Román, quien no trajo dote y él tenía 600 pesos. Tiene entre sus bienes la casa en que vive hecha en solar de su mujer; tiene un hijo natural de 12 a 13 años de edad, a quien le deja 100 pesos de oro común; tiene una hermana doncella en la ciudad de Sanlúcar a la que le deja también 100 pesos. Nombra como albaceas a su mujer y a su hermano Manuel Domínguez.
Juan José de Thormes, vecino del pueblo de Jalapa, hijo de Juan de Thormes y Petrona de Arauz, otorga poder para testar al Capitán Juan Rodríguez de Tejada y a don Manuel de Santibáñez, vecinos de la Ciudad de la Puebla, de quienes tiene satisfacción, para que en su nombre ordenen su testamento haciendo las mandas y legados según les tiene comunicados, con que no se entienda para señalar entierro, albaceas, ni herederos. Nombra como albaceas a Juana Rosa de la Higuera, su mujer, y a Petrona de Arauz, su madre, para que cumplan y ejecuten su testamento, como herederos nombra a sus 3 hijos.
El Capitán Alonso Nicolás Chirino Palacian, español, vecino de la Ciudad de México, dijo que próximo a hacer viaje a los Reinos de España, dio poder en la Ciudad de México a don Marcos López de Noroña para todos sus negocios, causas y cobranzas de diferentes cantidades, pero teniendo presente los riesgos tan grandes en la navegación y no haber dispuesto testamento, declara que tiene dos hijos con María Soriana, vecina y natural de la ciudad de La Habana, quien asimismo se encuentra encinta , a los cuales reconoce como sus hijos naturales y si muriera en ese viaje, pide se considere como cláusula de testamento.
El Capitán Luis González de Lucena, natural de Cádiz, hijo legítimo del Capitán García González de Lucena y de doña Juana María de Vesa, difuntos; y doña Mariana de la Cruz Flores Moreno, hija legítima del Alférez Sebastián de Flores Moreno y de doña Gertrudis de la Gala y Thormes; marido y mujer vecinos de Jalapa, estando sanos del cuerpo, en buen acuerdo y en prevención de futuros contingentes, otorgan su testamento de la siguiente forma: hacen las mandas acostumbradas. No deben a nadie. Tienen en su poder 200 pesos que pertenecen a Francisca Manuela. Declaran que algunas personas les deben cantidades pequeñas. Al tiempo de casarse él trajo 600 pesos y su mujer trajo de dote 10, 000 pesos; tienen 4 hijos legítimos. Nombra como albacea a don José Joaquín de Flores Moreno, hermano de él y a su mujer y ella nombra a su marido.
Josefa de Neira Claver, viuda vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de Leonor Ordóñez, estando enferma en cama otorga su testamento donde hace las mandas acostumbradas. Tiene empeñadas en poder de Francisco de Aguirre 6 cucharas, un relicario de plata y una medalla; en Francisco de Neira tiene un rosario con su cruz de plata. Debe a don Gregorio Fernández Mantilla 6 reales. Tiene algunos enseres de cedro. A ella le debe Cristóbal Sarmiento 3 pesos y 3 reales de ropa. Fue casada con José Esteibar y al tiempo de casarse ella no tenía caudal alguno. Tiene un hijo natural vecino de la Ciudad de México. Nombra como albacea a Francisco de Aguirre y como heredero a su hijo.
Juan Ignacio Chacón, vecino y natural del pueblo de San Juan de los Llanos, hijo legítimo de Juan Chacón y de Isabel de Argüello, difuntos, estando enfermo en cama otorga su testamento donde hace las mandas acostumbradas. Declara debe a don Nicolás Pérez ciento y tantos pesos, a Juan Díaz 128 pesos de 4 mulas que le compró, entre otras deudas. Tiene entre sus bienes 22 mulas de jarría, una yegua, una casa que tiene en ese pueblo. Fue casado en primeras nupcias con Melchora de los Reyes, quien no trajo dote, y él tampoco tenía caudal, tuvieron 6 hijos. Se casó en segundo lugar con Ana López de Villa, quien murió y lo dejó como su albacea. Nombra como albacea a Manuel Delgado y a Nicolás Pérez y como herederos a sus hijos.
Juan José de Thormes, vecino del pueblo de Jalapa, hijo de Juan de Thormes y Petrona de Arauz, otorga poder para testar al Teniente de Caballos José Pérez de Arellano, su compadre, y al Capitán Bartolomé de Castro, vecinos de esta jurisdicción, para que en su nombre hagan su testamento y última voluntad haciendo las mandas y legados según les tiene comunicados. Nombra como albacea a su mujer Juana Rosa de la Higuera y a su madre Petrona de Arauz, y como herederos a sus hijos.
El Alférez Juan José Rincón, vecino de Jalapa, hijo legítimo del Sargento Manuel Vázquez Rincón y de doña María de Castro, ordena su testamento de la siguiente forma: hace las mandas acostumbradas; contrajo matrimonio con doña Ángela Francisca de Acosta, quien no trajo dote pero por herencia de ella le tocó hasta 500 pesos, tuvieron 6 hijos. Tiene entre sus bienes un solar que de la Plaza Pública sale para el Camino Real de México, del que ha hecho donación a su hermano. Tiene diferentes cuentas y negocios con distintas personas en México y en Veracruz, dos casas principales en este pueblo, cinco atajos de mulas aparejadas, tres esclavos. Un solar con el frente y fondo que consta en sus títulos. Nombra como albacea a su mujer y a José Antonio Rincón, su hermano y al Capitán Bartolomé de Castro, su tío y como herederos nombra a sus hijos.