Auto por el cual el Capitán don Diego de Alvarado Bolívar, Alcalde Mayor por Su Majestad de este partido, ordena a Antonio Ramón Guzmán, Alguacil Mayor de este partido, no consienta que ninguna persona, carros, recuas, pasen sin que presenten licencia y despacho de los jueces oficiales, debido a que ha tenido noticia que los galeones que han venido por la plata de Su Majestad, ya están al presente en la Nueva Veracruz y ha bajado a ella un Alcalde de Corte, el señor don Luis de Berrio, por algunas cosas que se entiende han traído sin licencia ni registro.\n
Los jueces oficiales de la Real Hacienda y Caja de la ciudad de Veracruz y puerto de San Juan de Ulúa, Martín de Artadia y Vertiz y Joan [Juan] de Echevarría, hacen saber al alcalde mayor del pueblo de Orizaba, a sus tenientes y justicias, que por orden del Virrey de la Nueva España, están procediendo a la averiguación de cualquier mercadería que de rezagos de galeones hubieren venido en el navío nombrado San Francisco Javier, Capitana de la Armada de Cartagena, y que han promulgado bando para que ningún dueño de recua se atreva a sacar de la ciudad de Veracruz mercaderías ni otros géneros sin que primero se manifiesten, vean y reconozcan por ellos y se sepa los géneros que son, a quien pertenecen y de donde vinieron; por lo cual piden que pongan cuidado en que ningún dueño de recua pase por su jurisdicción con mercaderías de Castilla y otros géneros si no llevare despacho de los jueces, y hallando sin el dicho despacho se sirvan detener las dichas mercaderías, prender las personas y embargar las mulas, dándoles aviso de ello para que ejecuten las penas impuestas por el dicho bando y las demás en que hubieren incurrido.
Jusepe [José] Medel, vecino del pueblo de Tecamachalco, dijo que por cuanto Pedro Gallego, vecino y encomendero de la ciudad de la Veracruz, en su nombre registró en la nao nombrada Santa María del Puerto, del maestre Martín de Lizárraga, dos cajones de granas con las marcas que están en el margen de esta escritura, en los que hay 10 arrobas de la dicha grana secada y bien acondicionada, la que por su orden y comisión fue consignada a Juan de Ocon, de cuyo navío ha tenido noticia de no haber salido del puerto de San Cristóbal de la Habana por inconveniente que hubo, por cuya causa podría ser que el maestre hubiese hecho dejación de los dichos cajones de grana, razón por la cual, otorga poder a dicho Martín de Lizárraga, ausente, para que en su nombre pueda demandar, recibir y cobrar de las personas en cuyo poder estuvieran las 10 arrobas de grana, y recibidas las entregue a Juan de Ocon.
Don Juan José de Arízon, Capitán y Maestre del navío nombrado San José y Las Ánimas, otorga poder general a don Jorge del Bant, segundo consignatario y residente en la nueva Ciudad de la Veracruz, para que en su nombre demande, reciba y cobre cualquier cantidad en pesos de oro, plata, mercaderías y otras cosas que cualquier persona le deba.
Manuel Coronel, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder del capitán Fernando López San Tomé, maestre del navío nombrado Nuestra Señora del Libramiento, que trajo negros de los reinos de Guinea, vende a Diego López Maldonado, residente en este pueblo, un negro llamado Juan, bozal, recién venido de Guinea, de 20 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 400 pesos de oro común.
Don José de Ahedo, vecino y del comercio de la Ciudad de Cádiz, residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder a su compañero don Antonio Beau, residente en este pueblo, para que en su representación obligue por cualquier cantidad de pesos, de a 180 cuartos cada uno, como no excedan de la de 120, 000 pesos, por razón de cualesquiera mercaderías y otras cosas que solicite para la habilitación de la próximo flota, si verificase navíos que se habiliten en dicho puerto con registro de ropas y frutos para este reino.
Don Manuel Antonio de Alonso, del Comercio de España y residente en este pueblo de Jalapa, exhibió escritura de 17 de junio de 1771 en la que se obliga a la Compañía de don Manuel Rivero e hijos, a pagar en este reino a la titulada compañía Alonso y Fragua, la cantidad de 6, 660 pesos, que a riesgo de mar le suplió en Cádiz don Joaquín Felipe Dolorea, y por haber recibido dicha cantidad de don Luis Francisco Navarro, Maestre del Navío nombrado la Vegoña, de que es dueña dicha compañía, don Manuel Antonio de Alonso da por cancelada la dicha escritura.
Don Gabriel Fernando Ordiales, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, solicita cancelación de escritura por la cantidad de 4, 704 pesos, los cuales se obligó a apagar a don Juan López Carvajal, vecino de Cádiz, cantidad que tiene embarcada en Capitana y Almiranta de la flota que regresa a España.
Don Juan Bautista Ustáriz, Conde de Reparaz, Caballero de la Orden de Santiago, otorga poder especial a don Remigio Fernández, vecino de Veracruz, para que en su representación reciba y venda las 5, 000 botijuelas de aceite que llegaron a consignación del otorgante en el navío nombrado Santa Ana.
Don Francisco del Castillo y Llata, vecino de España y residente del pueblo de Jalapa, solicita la cancelación de una escritura por la cantidad de 3, 360 pesos, los cuales ha recibido de don José de Sierra, vecino de la Ciudad de Cádiz, dueño del navío Nuestro Señor de las Angustias, alías el Jasón.