Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, con poder para administrar y arrendar las tierras y haciendas de Santa María la Concepción, Villaseca, San Nicolás Tortugas y Santa María la Noria, ubicadas en las jurisdicciones de Veracruz Vieja, Jalapa y Tepeaca, otorgado por don José Ángel de Cuevas Aguirre y Avendaño, Señor de las casas y solar de Aguirre, Sacia, Belaunza y Sausola, Regidor Decano de la Ciudad de México, quien es apoderado general del Bachiller Juan Manuel de Cuevas Aguirre y Avendaño, Presbítero y asociado de su hermana, doña María Josefa de Cuevas Aguirre y Avendaño, doncella mayor de 25 años; haciendo uso de dicho poder da en arrendamiento a Diego Grajales, vecino de Naolinco, las tierras nombradas “El Rodeo de Almolonga”, con las islas pertenecientes a la hacienda de “San Nicolás Tortugas”, en el precio de 25 pesos anuales por el periodo de 7 años.
Don Juan Guerra y Ansúrez, vecino y labrador en el Pago de San Salvador El Seco, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 293 pesos y 6 tomines de oro común, por otros tantos que montaron las semillas del diezmo del año pasado de 1677, de las haciendas de La Concepción, San José, y San Pedro, esta última del Pago[Pueblo] de San Andrés Chalchicomula, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Bachiller Juan de Landa, cura beneficiado del pueblo de Jalacingo, dio en arrendamiento a Don Antonio de la Cruz, vecino de Tulancingo, una hacienda de labor nombrada Nuestra Señora de la Purísima Concepción Almolonga, en términos del pueblo de Tulancingo, por tiempo de 5 años, a partir de hoy día de la fecha, y al precio de 250 pesos de oro común anuales.
José Espinosa de los Monteros, vecino y labrador de la provincia de Tlaxcala, dijo que el día 12 del presente mes y año, compró a Simón de Franqui Giovo la hacienda de labor nombrada Nuestra Señora de la Limpia Concepción, en 400 pesos de oro común, los 2 500 pesos a censo y los 1 500 en reales, pero sólo le ha dado una parte de los mismos. Y por la presente, se obligó a pagarle hasta ajustar los 1 500 pesos que le resta debiendo.
Doña Nicolasa Vernal [Bernal], vecina de esta villa, viuda del Regidor Francisco de Aguilar; y Francisco de Aguilar, Regidor de esta villa por Su Majestad, su hijo, uno de los herederos, y sus albaceas testamentarios, y tenedores de bienes, otorgan que dan en arrendamiento a Antonio [de] Amaro Gonsales [González], vecino de esta villa, una hacienda de trapiche de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora de la Limpia Concepción, que es la misma que quedó en esta jurisdicción por bienes de dicho regidor. Dicho arrendamiento lo hacen por nueve años, que empiezan a contar desde el día primero de enero de 1695, al precio de 200 pesos anuales, y se les pagará por sus tercios corridos a fin de cada [roto]. Señalan que el arrendamiento es con los bienes y aperos siguientes: primeramente [roto]; 2 suertes y media de caña enyerbadas y maltratadas, la una de edad de seis meses de soca con 150 surcos de 150 varas de largo cada una, y la otra planta soca de edad de dos meses con 145 surcos de 150 varas de largo cada uno y la media suerte de soca de edad de cuatro meses con 70 surcos de dichas 150 varas de largo; una casa donde está el trapiche armado corriente con tres moledores nuevos; una canoa vieja en que cae el caldo en el trapiche; una casa de calderas muy maltratada cubierta de tejas con un lienzo de cal y canto de 10 varas y media de largo y 2 varas de alto; dos calderas y una resfriadera de cobre; dos rejas y un yugo; una canoa que sirve de pesebre; una esclava negra; y otros bienes materiales y animales que se mencionan en esta escritura. Dicha propiedad se arrienda con todos los bienes mencionados, con el cargo y condición de que cumplidos los nueve años de este arrendamiento, dicho Antonio Amaro entregará la propiedad en las mismas condiciones en que la recibe, sin poner en ello embarazo ni excusa alguna.
Zonder titelPedro Garsia de Mesa [García de Meza], vecino de esta villa de Córdoba, otorga que ha recibido de don Gaspar Caravaxal Venabente [Ramirez de Carvajal Benavente], 1 500 pesos por otros tantos que el susodicho les estaba debiendo del valor de un trapiche de hacer azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción, el cual le vendió en 1690.
Zonder titelGaspar Carvajal [Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente], vecino de esta villa de Córdoba, y Juliana de Contreras [y Cid], su legítima mujer, y la susodicha con licencia previa de su marido, ambos de mancomún acuerdo otorgan que venden al capellán que es o fuere de la iglesia de Nuestra Señora de Ocotlán en la ciudad de Tlaxcala, 50 pesos de censo en cada un año que el primero empieza a correr y contarse desde hoy en adelante; los cuales imponen a censo redimible sobre todo sus bienes, en especial sobre una hacienda trapiche de hacer azúcar que tienen y poseen en jurisdicción de esta villa de Córdoba nombrado Nuestra Señora de la Purísima Concepción, el cual compró de Pedro Garzia de Messa [García de Meza]. El trapiche contiene 4 caballerías de tierra, que lindan por la parte del poniente con tierras de la hacienda de trapiche que fue del Licenciado Juan González Bello que al presente posee don Gaspar del Monxe y Mendosa [Monge y Mendoza]; por la parte del oriente y norte con tierras de Juan García de Miranda; y por la parte del sur con tierras de don Gaspar Carlos Rivadeneira. [roto] “juramento del dicho capellán que es o fuere en que lo diferimos y lo relevamos de otra prueba, aunque de derecho se requiera y por precio y cantidad de 1 000 pesos de principal de a 8 reales cada uno que nos ha entregado al presente el General don Pedro Caramur y Enríquez, Alcalde Mayor de esta villa” y los otorgantes se comprometen a guardar y cumplir bajo las condiciones que se mencionan en la escritura.
Zonder titelDon Juan Guerra y Ansúrez, vecino del Pago de San Salvador El Seco, como principal obligado, y Don Bernardo Iñigo, como su fiador, vecino de la provincia de Tepeaca, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 59 pesos y 7 tomines de oro común, por otros tantos que valieron y montaron los diezmos de semillas y ganados de sus haciendas, del año pasado de 1678, que compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre de 1679.
Juan Guerra y Anzures, vecino de la provincia de Tepeaca, como principal obligado, y José de Canseco, vecino de San Salvador El Seco, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 190 pesos de oro común, que montaron las semillas y ganados del diezmo del año pasado de 1680, de las haciendas del principal nombradas La Concepción y San José, de la doctrina de San Andrés Chalchicomula; y San Pedro, Pago de San Salvador El Seco, que el otorgante compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de los diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
Gregorio de Aguilar y Gervasio Domínguez, dueños del trapiche de los Otates y hacienda de la Concepción, residentes en este pueblo, otorgan poder general a Fernando de Morales, para que lo represente en todos sus pleitos, civiles, criminales, eclesiásticos y seculares.