Testamento de Juan González Ravelo, vecino de la Nueva villa de Córdoba, hijo legítimo de Sebastián González y de María Hernández, vecinos que fueron de la ciudad de Tenerife, en la Isla de Orotava, de donde es natural. En cuyo testamento menciona haberse casado con Leonor Melián, hija legítima de Juan López, difunto y de Catalina Melian, y procreado dos hijos, de nombre Lucas y Miguel. Nombra albaceas al Bachiller Andrés de Madrid, Presbítero, vecino de este pueblo, y a la dicha su mujer; y como herederos a sus dos hijos.\n
Ante don Francisco de Esquivel, Corregidor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Alférez Domingo García de Miranda, vecino de la ciudad de los Ángeles, administrador de Juan Gómez Ortiz, obligado de las carnicerías de la dicha ciudad, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses, toros, que compró al Capitán José Blanco en la villa de Córdoba, para pasar a la ciudad de los Ángeles, a donde las lleva para el abasto.
Ante don Francisco de Esquivel, Corregidor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Alférez Domingo García de Miranda, vecino de la ciudad de los Ángeles, administrador de Juan Gómez Ortiz, obligado de las carnicerías de la dicha ciudad, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses y toros, que compró al Capitán José Blanco en la villa de Córdoba, para pasar a la ciudad de los Ángeles a donde las lleva para el abasto.
Ante don Juan de Vargas Basurto y de la Cueva, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la villa de Córdoba y obligado del abasto y carnicerías de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 400 reses, toros y algunos novillos, que dicho Blanco compró a varios criadores en la citada villa, para pasar a los ejidos de la mencionada ciudad, a donde los lleva para el abasto y carnicería.\n
Ante don Alonso de la Barreda, Teniente General de este pueblo, pareció Melchor Sánchez, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 400 reses, toros, que el dicho su amo compró a diferentes personas en la citada villa, para pasar a la ciudad de Hatrisco [Atlixco], donde los lleva para entregar al Capitán don Diego [Ortiz] de Largache.\n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 450 reses, toros, que el dicho su amo compró a diferentes personas y criadores en dicha villa, para pasar a la ciudad de los Ángeles, donde los lleva para entregar al obligado del abasto y carnicería.\n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Sargento Pascual Rodríguez, vecino de la jurisdicción de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 100 reses, toros, que al transitar por dicha villa compró a varios criadores, para pasar a la provincia de Tepeaca donde los lleva para entregar a diferentes labradores.\n\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, compareció Juan Domínguez, a nombre de don Manuel de Rosas, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado de 960 reses y toros que don Manuel compró en la citada villa, de la hacienda de vacas nombrada la Estanzuela, que es de don Fernando Ventura de Rivadeneira [roto]\n
Ante don Nicolás de Velasco y Castro, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Melchor Sánchez, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses, todos toros, que el dicho su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinosa para José Quevedo, obligado de las carnicerías y abasto de la ciudad de Tlaxcala.\n
Ante don Alonso de la Barreda, Teniente de Alcalde Mayor, pareció Pascual García, mayordomo del Capitán José Blanco, vecino de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses, todos toros, que el dicho su amo compró a don Lorenzo Gómez de Espinoza, criador de ganado mayor de las haciendas de vacas Chiltepeque, Pedregal y Otapa, para el Regidor don Fernando Ventura de Rivadeneira, vecino de la ciudad de los Ángeles.