Petición presentada ante el Capitán Juan José de León, Alcalde Mayor, en la que Pedro Lucas, indio natural del pueblo de San Salvador el Seco y avecindado en el pueblo de Ixtaczoquitlán, de esta jurisdicción de Orizaba, expone que hace tres años le hurtaron una mula prieta y dos machos de carga, y que no las había podido hallar hasta que vio una mula y un macho en la recua de María Briseño, viuda de José Demitre, vecina de la provincia de Tepeaca; por lo que pide se mande traer el macho y la mula y se le adjudiquen como suyas. \n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Sargento Pascual Rodríguez, vecino de la jurisdicción de la Villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 100 reses, toros, que al transitar por dicha villa compró a varios criadores, para pasar a la provincia de Tepeaca donde los lleva para entregar a diferentes labradores.\n\n
Inventario y participación de los bienes que quedaron por fin y muerte de Pedro Miguel; entre sus herederos se mencionan a su mujer María Velázquez y a sus hijos Diego Miguel y Pedro Miguel, menores de edad, como curador ad liten al capitán Francisco Atencia de Palacios, vecino del pueblo de Quechula, provincia de Tepeaca, y como albaceas a Joseph [José] de Cózar y a Francisco de Ligero, beneficiado de Huatusco.\n
Juan Muñoz, dueño de recua, vecino de la provincia de Tepeaca, manifestó llevar en ella para la Nueva Veracruz 30 cargas de harina y en servicio de dicha recua seis indios llamados Gaspar, Diego, Lorenzo, Francisco, Jusepe [José] y Francisco. Asimismo, el corregidor le notificó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz, ni pasar con ellos de este pueblo, a partir del 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco; también le informó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme a la ordenanza de Su Majestad que así lo manda.
Diego Vizcaíno, vecino de la provincia de Tepeaca, manifestó 20 fanegas de maíz para vender en este pueblo.\n
Recibo de pleito de ejecución contra don Juan de Montalvo, Gerónimo [Jerónimo] de Montalvo, don Francisco de Montalvo y Francisco Moreno Toral, que sigue y trata Juan Delgado, vecino y labrador de la provincia de Tepeaca.\n
El Capitán Juan de Vargas Basurto y de la Cueva, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra, Juez de Caminos, Registros y otras comisiones, en virtud de la facultad que por su título se le concede, nombra por su Lugarteniente de los pueblos de Maltrata, Acultzingo y sus distritos de esta jurisdicción a Francisco de Andrada, natural de la provincia de Tepeaca, residente en este pueblo de Orizaba, para que como tal ejerza justicia a las partes civil y criminal, sustanciando las causas que se ofrecieren hasta la sumaria, y prisión de los reos, por lo que exhorta a los vecinos y habitantes de dichos pueblos a que lo tengan como tal.
Pedro de Beristaín, vecino de la provincia de Tepeaca, manifestó traer cuatro cargas de trigo para vender en esta jurisdicción, se le notificó debe de acudir a pagar la alcabala de lo que vendiese.
Juan Francisco Palacios, cargador de flota, residente en el pueblo de Jalapa, dijo que el 18 de marzo pasado se remató en este pueblo en pública subasta un negro esclavo que fue del ingenio de Almolonga, nombrado Francisco Papela que será de 15 años, en 225 pesos, al cual lo sacó para don Juan de Barona Velázquez, Alguacil Mayor de la provincia de Tepeaca, quien exhibió y pagó dicha cantidad, por tanto declara pertenecerle y contar con el instrumento de propiedad que de él se le dio por testimonio del presente escribano.
Don José Miguel de Luna y Arellano, vecino de la provincia de Tepeaca y residente en este pueblo de Naolinco, con escritura de poder general, otorgado a su favor por doña María Gertrudis de Avendaño, el Licenciado don José Francisco de Aguirre, Abogado de la Real Audiencia, Regidor Perpetuo y Alcalde Ordinario de la Ciudad de México y doña Francisca Teresa de Avendaño, su legítima mujer, da en arrendamiento a Juan Rodríguez y don Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, vecinos de este pueblo de Naolinco, el rancho nombrado San Socomostla, incluyendo el Potrero de la María hasta la Angostura, cuyos linderos son con la mesa de Soyahuatlan y el potrero Topiltepeque, por el periodo de 3 años, en la cantidad de 7 pesos de oro común, por cada año.