Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, con poder de Baltazar Vázquez de Herrera dado en San Juan de los Llanos, confesó haber recibido 400 pesos de oro común en reales, de Francisco Pérez Romero, dueño de su ingenio en esta provincia, de los cuales se dio por contento y entregado a su voluntad.
Miguel de Aviñón, residente en su ingenio de azúcar de esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Cristóbal de Lozana Salazar y a Baltazar Vázquez de Herrera, vecinos de Jalapa, ausentes, para que lo representen en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que puedan cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Francisco Pérez Romero, dueño de su ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora del Socorro, en esta provincia, dio su poder cumplido a Baltazar Vázquez de Herrera, residente en la ciudad de México, y a Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, para que representando su persona y a su dita y crédito, compren de cualquier persona la cantidad de oro o plata labrada o por labrar; que les pareciere necesario; y una vez vendido, queden horros de todas costas y daños, hasta 460 pesos de oro común, los cuales tome para sí el dicho Baltazar Vázquez de Herrera a cuenta y pago de 860 pesos de oro común que debía del plazo pasado; más 400 pesos en reales que dio a Cristóbal de Salazar, personero del susodicho, le pagó todo lo corrido.
Alonso de Villanueva, vecino de Jalapa, vende a Baltazar Vázquez de Herrera, de la misma vecindad, un negro criollo llamado Juan, de 12 años de edad, por el precio de 230 pesos de oro común.
Miguel de Aviñón, dueño del ingenio nombrado San Miguel de Almolonga, en esta jurisdicción, dijo que Diego de Otrazu, vecino de la ciudad de Los Reyes, en los reinos del Perú, cobró de Luis Díaz de Lucena, vecino de Cartagena, por Baltazar Vázquez de Herrera, de la ciudad de Toledo, en los reinos de Castilla, 7 645 pesos ensayados.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de la ciudad de Toledo, en los reinos de Castilla y residente al presente en este pueblo, dio su poder cumplido a Diego de Otrazu, vecino de la ciudad de Los Reyes, en los reinos del Perú, para que en su nombre pueda mandarle de aquellas partes, en uno de los navíos que vienen al puerto de Acapulco, 7 645 de plata ensayada que se cobraron de Luis Díaz de Lucena, vecino de la ciudad de Cartagena.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de Jalapa, con poder de Juan de Zabalza, vecino de la ciudad de México, vende a Sebastián Méndez Fajardo, vecino de Jalapa, un sitio de estancia para ganado menor y dos caballerías de tierra ubicados en los términos de los pueblos de San Salvador y San Andrés, en esta provincia de Jalapa, por el precio de 300 pesos de oro común.
Escritura de compromiso celebrada entre Alonso García de la Torre y Baltazar Vázquez de Herrera, para que se valore, su participación económica en la compañía que formaron sobre tierras, esclavos, cañaverales y demás pertrechos.
Alonso García de la Torre y su esposa, Petrona Díaz, vecinos de la provincia de Jalapa, venden a Baltazar Vázquez de Herrera la Venta de Xalatengo y la mitad de un trapiche, con los esclavos negros, bueyes, calderas y cañaverales, por el precio de 3 000 pesos de oro común.
Baltazar Vázquez de Herrera dio en arrendamiento a Alonso García de la Torre, vecino de esta provincia, la Venta de Xalatengo por tres años, y al precio de 10 pesos anuales de oro común.