Melchor del Moral y Juan del Moral, su hijo legítimo, vecinos de Jalapa, se obligaron, el primero como fiador y el segundo como principal deudor, a pagar a Diego López Maldonado, residente en este pueblo, 485 pesos de oro común que restan de 495 pesos, precio de nueve bestias mulares cerreras, en esta manera: 161 pesos y 6 tomines para el 26 de febrero de 1618, otros 161 pesos y 6 tomines de allí en otros ocho meses, y los 161 pesos y 6 tomines restantes de allí en otros ocho meses.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Tomás de la Calleja, su hermano para que en su nombre venda de contado o fiado, al precio que hallare, un negro llamado Felipe, criollo de Cabo Verde, que hubo de Pedro Amado; y una negra llamada Catalina, de 18 a 20 años de edad, y otorgue las escrituras de venta que le fueren vendidas.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, oficial de zapatero, como principal deudor, y Melchor Felipe del Moral, de la misma vecindad, como su fiador, se obligaron a pagar a Don Diego de Medrano, residente en este pueblo, 100 pesos de oro común, por otros tantos que le prestó en reales, para de la fecha de esta escritura en cuatro meses corridos, juntos en una paga.
Pedro Mateos, residente en esta provincia, se obligó a pagar a Juan del Moral, vecino de Jalapa, 1 155 pesos de oro común, precio de 21 mulas y machos con sus aparejos, en esta manera: 700 pesos para dentro de mes y medio, los 227 y 4 tomines para dentro de seis meses, y los otros 227 y 4 tomines de allí en otros seis meses corridos.
Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, salió por fiador de Alonso Ruiz sobre un adeudo de 650 pesos que tiene en favor de Juan del Moral, vecino de Jalapa.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de este pueblo, 120 pesos de oro común, por razón de otros tantos que su hermano Melchor Felipe del Moral debe al mencionado Francisco Luis, para fin del mes de agosto del presente año, juntos en una paga.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dijo haber comprado a Francisco de Escalante, vecino que fue de este pueblo, unas casas de morada linde con casas de Domingo Díaz y solar que llaman de Hipólito Hernández, pero en realidad, dichas casas las compró de su padre Melchor del Moral quién las reparó y al presente las tiene bien terminadas.
Juan de la Calleja, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Juan del Moral, vecino de Jalapa, un negro llamado Lorenzo, de tierra Lucoma, de 22 años de edad, que se comprometió a entregar en este pueblo, dentro de 20 días, por el precio de 375 pesos de oro común.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, 1 090 pesos de oro común que restan de 2 490 pesos, precio de 24 mulas de arria con sus aparejos, 22 a 65 pesos y 2 de silla en 30 pesos cada una, en esta manera: 500 pesos 40 días después de la fecha de esta escritura y los 590 restantes, de allí en un año corrido.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dueño de su recua, dio su poder cumplido a Jerónimo González, diezmero, vecino de Los Angeles, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre de la persona que le pareciere, la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le fuere necesario; y después de vendido, y hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, 300 pesos de oro común, los cuales tome para sí, por razón de otros tantos que le prestó en reales en el pueblo de Jalapa.