Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a su esposa, Luisa Ordóñez, y a su hijo Gonzalo de Córdoba, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Manuel Rodríguez de Maya y Luisa Ordóñez, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, fundan una capellanía de misas en favor del Monasterio de San Francisco de este pueblo.
Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, hace gracia y donación a Juan Bautista Ordóñez y a Diego Ordóñez, sus sobrinos, de un sitio de estancia para ganado menor y tres caballerías de tierra, en términos de Chiltoyac, en la parte que llaman Joloapan, donde Juan de Tejada tuvo un trapiche; así como las acciones de las diligencias hechas de otras dos caballerías y dos sitios para ganado menor que Juan de Tejada pretendía por merced a su linde; y dos caballerías más de tierra con licencia para fundar trapiche, donde llaman el Castillo.
Juan de Quiroz se obliga de pagar a Manuel Rodríguez y a su mujer, Luisa Ordóñez, 3500 pesos de oro común, precio de una caballería de tierra con sus cañaverales, casas, bueyes y pertrechos, ubicada en términos de Jalapa y Coatepec.
Fray Miguel Postigo, guardián y predicador del Monasterio de San Francisco, así como Fray Damián de Peñarroja, predicador y vicario de los naturales, Fray Juan Bautista de la Barrera y Fray Pedro González, moradores discretos, aceptan la escritura de capellanía hecha por Manuel Rodríguez de Maya y Luisa Ordóñez.
Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, su albacea y tenedora de bienes, vende en su nombre y en el de sus herederos, a Luis Hernández, vecino de Jalapa, un solar que está en la entrada del pueblo, viniendo de Veracruz, con frente a la calle real, que va a dar a un arroyo, de 70 varas cuadradas, por el precio de 25 pesos de oro común.
Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, vecina de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Camacho, vecino de esta provincia, 350 pesos de oro común del alcance de cuentas que han tenido, para el primero de enero de 1642, con las costas de la cobranza.
Manuel Rodríguez [de Maya] y su mujer, Luisa Ordóñez, vecinos de la provincia de Jalapa, venden a Juan de Quiroz, vecino de la provincia de Jalapa, una caballería de tierra con los cañaverales, y lo en ella edificado, situada entre Jalapa y Coatepec, al precio de 3 500 pesos de oro común.
Luisa Ordoñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, vende a Don Antonio de Orduña Loyando, residente en su ingenio nombrado San Pedro de Buenavista, jurisdicción de Jalapa, un negro esclavo nombrado Andrés, de nación Congo, de 30 años de edad, casado con negra esclava de Tomás de la Calle, vecino de esta jurisdicción; libre de todo empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 150 pesos de oro común.
El Lic. Don Juan de Bañuelos [Cabeza de Vaca], presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente en este ingenio del Capitán Don Diego de Orduña Loyando, como albacea de Bartolomé Rodríguez, difunto, vende a Juan Zapata, vecino de Naolingo[co], una mulata esclava nombrada Andrea natural de Jalapa, de 20 años de edad, poco más o menos, que el difunto compró de Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 430 pesos de oro común.