Domingo de Castro y Francisco Ibáñez, albaceas y tenedores de bienes de Alonso de Casanova, nombrados por testamento, dijeron que entre sus bienes y de María López, su mujer, quedó un solar ubicado a una cuadra de la Plaza entre el Barrio Alto y la Plaza Pública, que mide de frente 54 varas y 58 de fondo, linda por el frente y fondo con un callejón y Calle Real, por un costado y otro con casas de María Rodríguez, al poniente con casa del Alférez Juan José Rincón; cuyo solar es preciso venderlo para dar cumplimiento al testamento, por tanto venden al Alférez Juan José Rincón, 3 partes de 4 del solar expresado, dejando la cuarta parte a Andrea Casanova, viuda de Juan de Dios Blanco, hija y coheredera en concurso, la venta se hace en 150 pesos de oro común que por ellos les han pagado en reales de contado.
Por una parte: doña María Josefa de Olea y Hoyos, viuda de don Tomás Rubio Roso, que fue de este comercio y vecindad; y por la otra, don Eustaquio de Castro y Chávez, doña María Teresa de Castro y doña María de la Luz de Castro y Chávez, con el marido de ésta don Felipe Ramos, hermanos enteros y poseedores de una casa, de que más adelante se hace mención, que pertenecía a su finado sobrino, José Mariano de Castro. Dijeron que desde el año noventa, don Domingo de Castro, abuelo y curador que fue de José Mariano, de dos casas contiguas que éste heredó de su abuela materna, las cuales vendió una al citado Roso, y están situadas en la segunda cuadra de la calle de la Amargura o del Calvario. Desde aquella época, Roso quedó poseyendo un martillo y medio pozo que en el fondo pertenece a la otra casa que no se ha vendido, y ésta casa disfrutaba el zaguán hasta más de la mitad del fondo al llegar al pozo, con casi cuatro varas de ancho, sin hacerse reclamo el uno al otro. Y hace unos seis años, arreglaron la división al tenor de la escritura, quedándose Roso sin el pozo y la casa de los Castro sin el zaguán o entrada; pero convenidos una y otros que les está mejor tener agua la primera en la mitad del pozo, y los segundos poseer la otra mitad y el zaguán. Por tanto, todos han convenido en volver a lo que antes fue y combinieron sus antecesores, dejando a los Castro el zaguán entrada con su terreno, y la casa de Roso, a quien pertenecia, con el medio pozo y martillejo, con la diferencia que un comuncito hecho en el fondo del zaguán, que da por de la casa de Roso, a la cual se le ha mudado la entrada y aguaderas, y cerrándose la que tenía por el zaguán antes dicho. A cuyo efecto otorgan la presente declaración.
Sans titreDoña María Josefa Cruz Ortiz de Zárate, de esta vecindad, con licencia de su esposo don José Mariano Polanco, otorga que vende a don Jorge de la Serna, de este comercio, una casa de cal y canto de edificio bajo, cubierta de madera y teja, ubicada en la calle del Ganado de esta ciudad, frente a la carnicería vieja, mirando al poniente; linda por el costado del norte con casa de los herederos de don Antonio Ribot; por el oriente, que es el fondo, con solar de don Domingo de Castro; y por el costado del sur con casa de la otorgante, que vendió a doña María Inés Gutiérrez de Villaverde, con el sitio que le corresponde de 20 varas de frente y 60 de fondo. Cuya casa la hubo y heredó la otorgante de su padre, don Felipe Cruz, quien la hubo y compró de doña María Magdalena de la Torre y don Santiago Cardel, por escritura que otorgó en esta ciudad el 19 de diciembre 1799. La vende en precio de 1 555, de los cuales el comprador reconocerá la cantidad de 1 055 pesos a favor del convento de San Francisco.
Sans titreAntonio Jaimes, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Domingo de Castro, de la misma vecindad, un solar, que mide de frente 25 varas y 30 de fondo, ubicado en este pueblo, colinda por un costado y otro con solares del otorgante, al frente con la Calle Real que de la parroquia va al Calvario y por el fondo con otro solar propio, en 25 pesos de oro común que por el le ha dado.
Dominga Rodríguez, vecina del pueblo de Jalapa, viuda de Nicolás de León y Molina, hija legítima y heredera de Felipe Rodríguez, en compañía de sus hermanas, vende a Manuel Barradas, niño de 1 año e hijo legítimo de Simón Barradas, un pedazo de solar que le tocó por herencia, ubicado en este pueblo, el cual mide 19 varas de frente y 22 varas de fondo, linda al norte con la Calle de Santiago, al sur con la casa de Patricio José de Santa María, al oriente con solar de María de Chávez, mujer legítima de Domingo de Castro. La venta se hace al precio de 30 pesos, mismos que ha pagado don Gregorio Carasa, padrino de dicho niño.
Juan José de Santamaría, hijo legítimo y heredero de los difuntos Domingo José de Santamaría y Catarina Crisóstomo Vázquez, junto con su hermano Patricio José de Santamaría, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a don Blas Tortoza, un solar de 35 varas de frente y 65 varas de fondo, ubicado en este pueblo frontero de la plazuela que llaman de Juan de Thormes, linda al norte con solar que fue de Francisco de Thormes, al sur con solar de Juana Jaimes, al oriente con solar y casa que era de Domingo de Castro y Francisco Luciano, y al poniente con callejón que va para la cerca de Francisco de Thormes, al precio de 105 pesos.
Don José Antonio de la Peña [Vallastra], vecino y del comercio de esta Villa de Xalapa, como apoderado de don José Antonio Morcho, nieto de don Juan Morcho y de doña Juana López Doria, otorga que ha recibido de don Domingo de Castro, de esta vecindad, 158 pesos 1 real y 8 granos que le tocaron en parte de herencia de su abuela doña Juana López Doria, último resto que quedaba restando de 200 pesos, que su curador don Juan Cardeña le entregó a rédito por escritura del 14 de junio de 1784, por lo que la da por nula y cancelada.
Don Domingo de Castro, vecino de Xalapa, como abuelo y tutor de don José Mariano de Castro, menor de edad y heredero de doña Teresa Ortiz, otorga que vende a don Tomás Roso, vecino de la Villa de Xalapa, una casa de paredes, techada de madera y tejas, con 21 varas de frente y 61 de fondo, que linda y hace frente hacia al oriente con la calle de la Amargura y del otro lado casa de las señoras Camino, al norte con otra casa de dicho heredero, al sur con casa de don Juan de Bárcena, y al fondo que es el poniente con solar de don José de Zárate. La vende por precio de 800 pesos de oro común.
Don Manuel Pérez Tirado, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Domingo de Castro, vecino de este pueblo, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de dinero, joyas, semilla y demás géneros que le deban, a través de escrituras, libranzas y cartas de pago, así como para defenderlo y demandarlo en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales y eclesiásticos.
Gertrudis de la Rosa, natural y vecina de este pueblo de Jalapa, viuda de Domingo Miguel de Castro, hija legítima de los difuntos Alonso Luis de León y de María Casanova, otorga su testamento donde declara tener 7 hijos legítimos, nombra por sus albaceas a José, Agustín José y Domingo de Castro, y nombra como herederos a sus hijos y nietos.