Ante Simón de Prado, Teniente de Corregidor de este partido, pareció Diego Ordóñez, mayordomo de la estancia de Juan Pérez de Aparicio, para registrar una partida de ganado vacuno, compuesta de 280 novillos y toros, los que lleva para la ciudad de los Ángeles.\n\n
Francisco de León vende a Diego Ordóñez unas casas de morada que tiene en este pueblo, lindan con casas del otorgante y calle Real, por precio y cuantía de 100 pesos de oro común.
Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, hace gracia y donación a Juan Bautista Ordóñez y a Diego Ordóñez, sus sobrinos, de un sitio de estancia para ganado menor y tres caballerías de tierra, en términos de Chiltoyac, en la parte que llaman Joloapan, donde Juan de Tejada tuvo un trapiche; así como las acciones de las diligencias hechas de otras dos caballerías y dos sitios para ganado menor que Juan de Tejada pretendía por merced a su linde; y dos caballerías más de tierra con licencia para fundar trapiche, donde llaman el Castillo.
Diego Ordóñez, estante en Jalapa, dio carta poder a Jorge de Peralta para que cobre de Cristóbal Jiménez, ventero, 195 pesos de oro común, en su nombre.
José Ordóñez, pardo libre, vecino de la Nueva Veracruz, hijo legítimo de Diego Ordóñez y de María de la Candelaria, heredero de su difunto padre y con poder de su madre, vende a Francisco Hernández, vecino del pueblo de Ixhuacán de los Reyes, dos sitios de estancia de ganado menor, uno en términos de Chiltoyac, con 3 caballerías de tierra; y el otro, a legua y media de Ixhuacán, y a dos leguas de Jalapa, con dos caballerías de tierra, pegadas a un río nombrado Joloatl, en el precio de 400 pesos de oro común.
María de la Candelaria, parda libre, viuda de Diego Ordóñez, y su hijo José Ordóñez, pardo libre, mayor de 25 años, solicitaron al Señor Capitán Don Andrés García de la Peña, Alcalde Ordinario de esta ciudad, les reciba información para que conste cómo la susodicha y el difunto tuvieron y procrearon a Francisca, Juana María, Mariana y a José, por sus hijos legítimos.
Francisco Hernández, vecino del pueblo de Ixhuacán de los Reyes, se obligó a pagar a Diego Ordóñez, (sic), pardo libre, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, 382 pesos de oro común que le prestó en reales de contado, para fin del mes de junio del presente año.
María de la Candelaria, parda libre, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, viuda de Diego Ordóñez, como administradora de los bienes de sus hijas legítimas Francisca, Juana María y Mariana, dio su poder cumplido a su hijo José Ordóñez para que en su nombre venda las caballerías de tierra y sitios de ganado mayor que su marido poseía en términos de Jalapa, de los cuales le hizo donación Doña Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya.
María de la Candelaria y José Ordóñez, para su información presentaron por testigos al Lic. Don Juan Sánchez de Tovar, presbítero, vecino de esta ciudad, de quien se recibió juramento, dijo que conoce a María de la Candelaria y conoció a su difunto marido Diego Ordóñez, sabe fueron casados según orden de la Santa Iglesia; los vio hacer vida maridable y tuvieron por sus hijos legítimos a Francisca, Juana, José, a María, \"que se la llevó prisionera el enemigo\" (*), y Mariana, que está en la ciudad de México.
Esteban, indio natural del pueblo de Acultzingo, hijo de Martín Ortiz y de Juana, india, entra a servir con Diego Ordoñez, mayoral de la hacienda de Pedro López.