El Capitán Juan Antonio Benítez, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la Ciudad de México, arrendatario de las reales alcabalas, juez recaudador y administrador en esta provincia, la de Jalacingo, San Juan de los Llanos, Papantla, Teziutlán, Atempa y Tetela, comprendidas en el remate que se le celebró en la Real Almoneda en la Ciudad de México, por tiempo de 5 años, por una parte; y por la otra los Capitanes Bartolomé de Castro y don José Robledano de Cardeña, de mancomún; el primero dijo que en atención a no poder atender personalmente la recaudación de dichas alcabalas y ser necesario poner personas de confianza que lo hagan, ha convenido con los mencionados capitanes en traspasar la recaudación de la provincia de Jalapa con las calidades con que se le hizo el remate, bajo las condiciones que se suscriben.
Doña Agustina Francisca de Thormes, viuda de Francisco de Zorrobiaga, vecina del pueblo de Jalapa, dijo que su marido compró la casa y solar que hoy es de su morada al Licenciado Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, con la obligación de reconocer y pagar a censo redimible 100 pesos a favor de la Cofradía del Santo Nombre de Jesús en este pueblo, cuyo pago ha de hacer al Capitán José Robledano de Cardeña, actual Mayordomo de la cofradía; por otro lado tiene concertado vender a Alberto Pérez, vecino del Pueblo de Atzalan, un pedazo de solar que se compone de 55 varas de frente y 51 de fondo, linda con callejón en medio que baja del Camino Real y solar de los hijos y herederos de Antonio Cardeña, al poniente y oriente con la casa y solar de la otorgante, al norte con la calle que va de la plazuela y casa de Juan de Thormes para los Tecajetes y al sur con solar de Antonio Rodríguez, albañil. La venta se hace en 110 pesos, cuya cantidad ha recibido.
Andrés Pérez, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que posee un solar en la plazuela que llaman de Thormes, mide de frente y de fondo 50 varas, linda con la Calle Real que sube al Calvario, al fondo con la vereda o calle que de dicha plazuela va arrimado a la barranca de Xallitic. El solar lo obtuvo a censo del Capitán José Robledano de Cardeña, como mayordomo de la Cofradía del Santo Nombre. Ahora vende a Pedro de Morales, residente en este pueblo, un pedazo del mismo solar con 33 varas de frente por la parte de la plazuela y 14 de fondo; linda al poniente con solar suyo, al norte con solar de Juan de los Santos y al oriente con una vereda; la venta se hace en 40 pesos de oro común a censo redimible.
Salvador de Iglesias, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Antonio Jiménez, de la misma vecindad, un negro nombrado José de la Cruz, alías Ramos, que será de 40 años de edad, que lo hubo del Capitán José Robledano de Cardeña como albacea del Capitán Antonio Cardeña, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 350 pesos de oro común que por él le ha dado.
El Capitán José Robledano de Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don José Ramos, de la misma vecindad, para que en su nombre demande, reciba y cobre judicial o extrajudicialmente de todas y cualesquier personas, Cajas Reales y de bienes de difuntos, albaceas, depositarios, herederos, consignatarios, herencias, restituciones, así para que rija, administre y gobierne cualquiera de sus bienes raíces, movientes o semovientes.
El Capitán José Robledano de Cardeña y don José Pérez de Arellano, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan que deben y se obligan a pagar a don Andrés Berman, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, albacea y tenedora de bienes de don Agustín Arias de la Banda, 2, 656 pesos y seis reales de oro común, por los mismos que importan 699 reses de dos años para arriba a 3 pesos y 2 reales cada una, 46 yeguas a 20 reales cada una, y 50 caballos a 6 pesos cada uno, rebajados 30 pesos que tiene recibidos dicho albacea, cuya cantidad se obligan a pagar en dos plazos por mitad en el tiempo de dos años.
Vicente José Cardeña, vecino y natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo del Capitán Antonio Cardeña y de Rosa María Jaimes, estando enfermo en cama y en su entero juicio, otorga su testamento donde hace las mandas acostumbradas. Declara que debe en compañía de sus hermanos 200 pesos al Licenciado Roldán, al Capitán José Robledano de Cardeña, don Luis Fernández de la Flor y Pareja y al Capitán Bartolomé de Castro lo que apareciera en sus libros de cuentas, entre otras deudas que tiene y le tienen. Cuenta con algunos enseres de casa. Nombra como albacea al Capitán José Robledano y a su madre Rosa María Jaimes y a esta última también la nombra su heredera universal.
Don Pedro de Parraga Robledano, el Licenciado don Bartolomé Martínez de Mora, Clérigo Presbítero Domiciliado de este Obispado de Puebla y el Capitán don Manuel de Olmedo, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto Capitán don José Robledano de Cardeña, otorgan que fundan una capellanía por orden de dicho difunto, la cual dotan con 4 000 pesos de principal que ha recibido don Vicente de Rementería como apoderado de los albaceas de don Juan de Rementería, quien los recibió en plata doble y los ha cargado sobre unas casas a censo redimible, obligándose a pagar al capellán que fuere 200 pesos anuales. Nombran como primer capellán al Bachiller don Manuel de Olmedo y Araciel, por la renuncia hecha de don Bartolomé Martínez de Mora al citado cargo.
Don Pedro de Parraga Robledano, el Licenciado don Bartolomé Martínez de Mora, Clérigo Presbítero, Domiciliado de este Obispado de Puebla y el Capitán don Manuel de Olmedo, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto Capitán don José Robledano de Cardeña, otorgan poder especial a don Juan García de León, Procurador de la Audiencia Eclesiástica y vecino de la Ciudad de Puebla, para que pida la fundación, administración, nombramiento de capellanes y los 4, 000 pesos de bienes eclesiásticos de la capellanía fundada por los citados albaceas.
Don Pedro de Parraga Robledano, albacea y único heredero de su tío el difunto Capitán José Robledano de Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 2, 978 pesos, los cuales ha recibido de don José Manuel Tavera, vecino de este pueblo y que adeudaba al difunto Cardeña.