Rosa María de Quiroz, mujer de Sebastián Hernández, vecina de este pueblo, vende a Pedro Calderón, la mitad de solar y casa que heredó de su padre Juan de Quiroz, que mide de frente 16 ½ varas, por donde linda con la Calle de Tecuanapa, en este pueblo, de fondo tiene 82, por donde linda con solar de Cristóbal Grajales al sur, por el costado del oriente con casa de Juan Ruiz y al poniente con la otra mitad de la casa que le toca a Juan de Quiroz, libre de empeño, entradas y salidas, al precio de 180 pesos de oro común. \r\n\r\n
Diego Luis, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Pedro Calderón, dueño de la Venta de la Hoya, 400 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Francisco, de nación Angola, en esta manera: 200 pesos para el día 24 de octubre del presente año y los 200 restantes, para de allí en ocho meses corridos.
Gregoria de Quiroz y Petrona de Jiménez, informan que tienen unas casas que pertenecieron a Juan Quiroz, difunto, quien fue marido de la citada Petrona de Jiménez, ubicada en la Calle de Tecuanapa, de la que una parte pertenece a la citada Gregoria y la otra mitad a María Josefa de Quiroz, mujer legítima de Pedro Calderón, ausente, por lo que venden a don Juan Antonio de Cardeña, vecino de este pueblo, la mitad de la citada casa, hace frente con la Calle de Tecuanapa con la que linda por el lado norte, al oriente con la otra media casa, al fondo con tierras de Modesto Viveros y al poniente con casa de doña María de la Barreda, en la cantidad de 186 pesos.
Juan Antonio de Arce y Arroyo, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta provincia de Jalapa y de Jalacingo, dijo que los pueblos de Ixhuacán de los Reyes y Teocelo, ordinariamente se atrasan en el pago de los reales tributos, y para evadirles de los salarios de comisarios, otorga que da comisión a Pedro Calderón, vecino de este pueblo, para que se mantenga en dichos pueblos, y los de Xicochimalco y de Santiago Ayahualulco, en el conocimiento y administración de la Real Justicia en los casos y cosas que se puedan ofrecer tanto civil como criminalmente.
Don José Rodríguez de la Peña, Presbítero Domiciliario de este obispado de la Puebla de los Ángeles, vecino de esta villa, patrono y capellán propietario de la capellanía de misas rezadas que fundaron de sus bienes Pedro Calderón y doña María de Arrati, su legítima mujer, difuntos, vecinos que fueron de la Nueva ciudad de la Veracruz, de 4 000 pesos de principal y por ellos 200 de renta en cada un año, otorga poder general al Capitán don Francisco de Torija Ortuño, vecino y Regidor Perpetuo de dicha ciudad de los Ángeles, para que representado su persona pueda parecer ante el ilustrísimo señor, venerable deán y cabildo en sede vacante, y presente el testimonio de la renuncia de dicha capellanía que es con este poder, y juntamente su fundación de patrono y capellán propietario e información de quedarle el otorgante congrua bastante, y pida se le admita la renuncia para que el otorgante pueda hacer el nombramiento de capellán o capellanes en quien le pareciere y hasta que lo consiga haga todos los pedimentos y demás diligencias que fueren favorables al otorgante.
UntitledEl Licenciado don José Rodríguez de la Peña, Presbítero, vecino de esta villa, Domiciliario de este obispado de la Puebla de los Ángeles, capellán y patrono de la capellanía [roto] de la ciudad de la Nueva Veracruz, que fundaron Pedro Calderón y doña María de Arrati, difuntos, con el cargo de cincuenta misas rezadas, dijo que por cuanto tiene hecha renuncia y a él como patrón le toca nombrar capellán propietario que la sirva, por tanto, en aquella vía y forma nombra por capellán al Bachiller Miguel de Guzmán, su ahijado, Clérigo de menores órdenes y domiciliario del obispado de Antequera, valle de Oaxaca, hijo legítimo de Lorenzo de Guzmán y de Josefa Martínez Calzadilla, vecinos de esta villa de Córdoba, persona en quien concurre las calidades necesarios para que a su título se ordene, y para que por razón de lo susodicho lleve los 200 pesos que le tocan y pertenecen de renta.
UntitledDon Francisco Fernández del Águila, Gobernador, don Juan Andrés, don Diego Jiménez y don Francisco Antonio, Alcaldes, Diego Sánchez y Diego Alonso, Regidores, don Pedro Gabriel, Escribano, naturales y oficiales todos del pueblo de San Pedro Tonayán, por medio de Andrés Pérez, intérprete, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, aprendan en ella la doctrina cristiana, se obligan a pagar a Pedro Calderón, vecino del pueblo de Jalapa, 100 pesos de oro común en cada año, 2 fanegas de maíz, agua, leña que fuere menester y un huevo que ha de dar cada muchacho por semana.
Pedro Calderón y María Josefa de Quiroz, vecinos de este pueblo de Jalapa, deben y se obligan a pagar a Don Mateo de Arcila y Lizarralde, mercader y vecino de este pueblo de Jalapa, la cantidad de 100 pesos, de a 4 reales en cada semana, y a la primera flota que celebre feria en este pueblo y por el tiempo que dure.
Francisco González Gallón, mercader de negros, vecino de la villa [del]Conde, vende a Ana Díaz, viuda de Pedro Calderón, estante en esta venta, y sus hijos, Luis Hernández y Lázaro Francisco, tres piezas de negros esclavos, dos varones y una hembra, llamados Franciscos y Ana, de nación[tierra] Angola, bozales, recién venidos de Guinea, sin asegurarlos de ninguna enfermedad, sujetos a servidumbre, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 380 pesos de oro común cada pieza, horros de alcabala.
Tomás Rodríguez, vecino de la provincia de Jalapa, arrendó a Pedro Calderón, vecino de esta provincia, la Venta de Aguilar El Bajo, por el tiempo que fuere necesario y el precio de 80 pesos anuales.