Juan José Medina e Ignacio Medina, hijos y herederos legítimos del difunto José Antonio Medina, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Francisco Fernández, vecino de este pueblo, un solar que mide 32 varas de frente y 42 varas de fondo, el cual linda al poniente con la calle que va a El Arenal, al oriente con solar que fue de Diego Gutiérrez, al norte con un callejón y solar de Antonio Barradas, y al sur con solar de las Ánimas, en la cantidad de 150 pesos.
Habiendo visto el Teniente General las presentes declaraciones de los testigos de la última disposición de don Mateo Fernández; otorga que declara ésta disposición por testamento nuncupativo y por su albacea al Reverendo padre prior fray Manuel Zapata y por heredero al hermano del difunto Francisco Fernández, por lo que mandó se protocolicen estas diligencias y se dé de ellas testimonio que pidieren el albaceas y heredero.
Francisco Fernández, por un salario de 200 pesos anuales, casa y comida, se obligó a enseñar a leer, a escribir y la doctrina cristiana a los hijos de Francisco Pérez Romero, vecino de esta provincia.
Juan de los Santos Villalón, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz y estante en esta villa de Córdoba, en nombre y con poder de Alfonso del Rastre, vecino de la dicha ciudad, para la venta de un negro esclavo nombrado Gaspar, casta anchico, de veinte años de edad poco más o menos, que compró Alfonso Rastre de Vicente de Losana [Lozana], vecino de Sevilla; asimismo, en nombre y con poder del Alférez Joseph [José] Rodríguez de Betia [Vetia], vecino de la villa y puerto de San Francisco de Campeche, para la venta de un negro esclavo nombrado Tomás, de nación Mina, de 30 años de edad más o menos, que compró Betia [Vetia] en la almoneda de las presas que el Capitán Francisco Fernández trajo del Cabo de Catocha; vende a don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor de esta villa, los dos esclavos mencionados en 600 pesos de a 8 reales cada uno de oro común.
Sem títuloDon Francisco Fernández, gobernador del pueblo de San Pedro Tonayán; sus alcaldes Don Diego Martín y Don Pedro Hernández, dijeron que por cuanto Su Majestad por real cédula mandó se pongan maestros de escuela en los pueblos de esta jurisdicción, y en su cumplimiento, el Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa, les ha puesto por maestro a Don Francisco Martín Matamoros, vecino de Jalapa, por tiempo de tres años, a razón de 180 pesos de oro común anuales, 12 fanegas de maíz en cada uno, y un huevo el viernes, por cada muchacha y muchacho a la semana.
Manuel de los Reyes, español residente en esta villa de Córdoba, natural del lugar de Albe del reino de Portugal, hijo legítimo de [roto] y de Marta Antonia, vecinos de dicho lugar, por la presente otorga su testamento de la siguiente manera: Manda se le pague al mesonero de esta villa lo que le deba. Declara deber a Teresa Pérez, quien lo está cuidando, por su asistencia y botica. Declara por bienes en la ciudad de la Nueva Veracruz, en poder de don Manuel de Soto Guerrero, unos reales que constan en un papel que está en su [caja]. También declara por bienes dos loros, una caja con su ropa de vestir y otros trastes, que paran en poder de Blasina de Gracia, vecina de la Veracruz, en la calle de la Merced; una espada de fierro; una escopeta la cual está empeñada en el pueblo de Orizaba, en la tienda de don [Agustín]. Declara tener empeñadas en el pueblo de Orizaba, en poder de Fernando Jiménez, 13 onzas y media de plata; declara tener otra espada con su guarnición de plata en poder de don Manuel de Soto, en la Veracruz. Declara que hace doce años contrajo matrimonio con Brígida Ruiz, vecina de la ciudad de Sevilla, y que recibió de dote 50 ducados de vellón y que él tenía de caudal como 200 pesos, de cuyo matrimonio no han tenido hijos. Nombra albacea y tenedor de bienes a Francisco Fernández de [roto], [vecino] de esta villa. Nombra heredera a Brígida Ruiz, su mujer.
Sem títuloJuan José Fernández, Capitán de la Infantería Española de este pueblo y partido de San Antonio Guatusco [Huatusco], hijo legítimo de Francisco Fernández y de Isabel Díaz, difuntos, naturales que fueron de la ciudad de Sevilla, de donde él es natural y vecino del pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec]; y Leonor Manuela del Valle, su legítima mujer, natural de este dicho pueblo, hija legítima de Salvador Moreno y María del [Valle], difuntos. Se otorgan poder mutuo para que después de la muerte de alguno de los dos el que esté vivo haga y ordene el testamento del otro. Declaran estar casados y al tiempo que efectuaron matrimonio él tenía de caudal 2 000 pesos, y ella llevó por dote otros 2 000 pesos, y él le mando en arras 300 pesos. Y durante dicho matrimonio procrearon a Melchora de los Reyes Fernández, de ocho años de edad; a José Ventura Fernández, de cuatro años; María del Valle Fernández, de dos años. El Capitán Juan José declara como hijo natural a José de Estrada Fernández, muchacho de doce años, habido en mujer soltera ya difunta, y a quien tiene en su casa y compañía. Se nombran mutuamente albaceas y tenedores de bienes. Nombran como herederos a sus hijos, y como tutora y curadora de ellos a Leonor Manuela del Valle.
Sem títuloDoña Antonia de Zárate, viuda y albacea de Luis de Guevara, vende a don Esteban de Salas, vecino del pueblo de Colipa, una casa de paredes de cal y canto, techada de tejas, labrada en un solar de la Cofradía de las Almas del Purgatorio, ubicada en la parroquia de este pueblo, que linda al oriente con casa y solar de los herederos de Melchor de los Reyes y solar de Pablo Molina, al sur con solar de Juan Marín y Pedro Sayago, al poniente con solar de Francisco Fernández y al norte con casas y solar de Antonio Ibáñez, al precio de 600 pesos.
Francisco Fernández, natural y vecino de Naolinco, hijo legítimo de Francisco Fernández y de Inés Dorantes, difuntos, otorga su testamento donde declara que es casado con María Gertrudis Dorantes con quien tuvo por hijos a Juana Fernández, difunta; José Fernández,casado; Francisco Fernández casado. Nombra como albaceas testamentarios a su mujer María Gertrudis y a su hijo José Fernández. Nombra como herederos universales a sus hijos José y Francisco, y a su nieto Juan Varela. Declara que sus bienes y deudas que tiene lo saben sus albaceas, quienes pagarán las que deba y cobrarán las que a él le deban.
Doña Leonor del Valle y José Ventura Fernández, vecinos del pueblo de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec], jurisdicción de la villa de Córdoba, en voz y nombre del Capitán Juan José Fernández, marido y padre de los otorgantes, en virtud de poder que les confirió, otorgan su testamento como se los dejó comunicado. Declaran que dicho capitán era natural de la ciudad de Sevilla, en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Francisco Fernández y de Isabel Díaz, difuntos, asimismo, dijeron que falleció el día [10] de marzo de 1720 y sepultado el día 11. Declaran, para que conste, que el trapiche de hacer azúcar que tuvo el difunto en esta jurisdicción, está fundado en tierras del Bachiller don Sebastián de Torija Ortuño, a quien le había pagado los réditos por tenerlas a censo, y aunque le había dejado de pagar y no le había enterado de ello, no redimió el censo por el perjuicio que le hacían los indios del pueblo de San Martín Tepataxco [Tepatlaxco] de esta jurisdicción, sembrando sus milpas sobre las cañas de dicha hacienda, y fue su voluntad que enterando de ello a don Sebastián de Torija, se le pagase lo que se le estuviese debiendo. Declaran por bienes del difunto un trapiche de hacer azúcar nombrado Señor San José, con todo lo que le pertenece. Declara haber sido casado con doña Leonor del Valle desde hace treinta años, con quien procreó a doña Melchora [Fernández de los Reyes], mujer del Alférez don José del Hoyo; a José Ventura, mayor de veintisiete años; María del Valle, mujer de Alonso Álvarez; a Antonio Fernández; a doña Francisca del Valle; a Juan Francisco; doña Josefa; y a Salvador. Ordena que el remanente del quinto de sus bienes se le entregue a su hija María del Valle. Declara tener por hijo natural a José Fernández de Estrada, de treinta y cuatro años, a quien le tiene dado por la parte que le pertenece por derecho, 380 pesos en diferentes ditas que le debían diferentes deudores. Se nombran ambos otorgantes como albaceas y doña Leonor del Valle como tenedora de sus bienes y como herederos universales a sus hijos legítimos.
Sem título