Doña Antonia Felipa de Acosta, viuda del Alférez don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, español y vecino del pueblo de Naolinco, otorga poder especial al Sargento don Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, su hijo, para que venda una esclava de nombre María Josefa, quien se halla en el pueblo de Jalapa, en el precio que le sea favorable.
Doña Anastasia Javiera de Natera, mujer legítima de don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Real, Público y de Cabildo de la Ciudad de la Veracruz, otorga poder en primer lugar a don Juan Rodríguez de Tejada, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles y por su ausencia a don Agustín Suárez, residente en este pueblo y próximo a hacer viaje a dicha ciudad, para que en su representación venda de contado o al fiado, una negra nombrada María Josefa criolla de 27 años más o menos, que hubo de Manuel Antonio, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz.
Don Bernardo Cardel, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que ahorra y liberta de toda servidumbre y cautiverio a una esclava negra atezada, nombrada María Josefa, que será de 37 años de edad que la hubo y compró en este pueblo el 20 de junio de 1772 a doña Juana Antonia Robledano.
Don Antonio Gaspar de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, vende a don Antonio García Campomanes, vecino del mismo pueblo, 2 esclavas, madre e hija, la primera nombrada María Josefa, morena, soltera de 25 años de edad y la segunda, nombrada Ana Antonia de 4 años de edad. Ambas nacidas esclavas en el ingenio San Miguel Almolonga. Las vende por tales sujetas a servidumbre, libres de todo empeño y no de vicio, tacha, defecto ni enfermedad, en 400 pesos.
Don Jerónimo de Laesa [roto], vecino de esta villa de Córdoba, vende a don José de Segura y Ceballos, Alcalde Ordinario de esta villa por Su Majestad, una negra esclava suya nombrada María Josefa, casta conga, que será de edad de veintisiete años poco más o menos, misma que hubo y compró de don Felipe Fernández de Viveros, difunto. La vende por esclava cautiva sujeta a servidumbre, libre de deuda, empeño, hipoteca o enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, al precio de 300 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOJuan Gómez Dávila, vecino y natural de esta villa de Córdoba, hijo del Secretario Domingo Antonio Gómez y de doña Juana Dávila Valero, difuntos, otorga poder para testar a don Miguel García de Monzaval y don Alonso Gómez Dávila, su hijo, a don Joaquín José Gómez Dávila, su sobrino, y a doña Josefa de Pedraza, su mujer, a cada uno insolidum para que en el término de la Ley 33 de Toro puedan hacer y otorgar su testamento con todas las mandas, misas, legados y declaraciones que les deja comunicado. Manda sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa parte, lugar, y la forma de entierro que pareciere a sus albaceas. Habrá tiempo de veintiséis años poco más o menos que contrajo matrimonio con doña Josefa de Pedraza, quien llevó a su poder 150 pesos, 100 que le dio su tía doña Josefa de Miranda y los 50 pesos doña Gertrudis de Gatica, y él tendría de caudal como 400 pesos; durante dicho matrimonio procrearon a Alonso, Ana María, Ventura José y Juan Nicolás Gómez Dávila. Señala que su mujer tiene por su esclava una negra nombrada María Josefa, que hubo por donación que él le hizo cuando contrajeron matrimonio. Declara que en virtud de poder general que tuvo de doña Marina Gómez Dávila, su hermana, administró todos sus bienes, especialmente la hacienda nombrada del Señor San Joseph [José] que quedó por bienes del Capitán don Juan Rodríguez Durán, ajustando y liquidando todas sus cuentas le alcanzó en 7 514 pesos y 7 reales y medio, que dejó en poder de su hermana por mano del Sargento Antonio de Villavicencio. También manda rebajar el valor de 80 arrobas de azúcar, que de su orden remitió a la Nueva ciudad de la Veracruz cuya venta fue de 11 reales arroba. Señala que él fue albacea del Regidor don José Gómez Dávila, difunto, de quien hizo su testamento, diligencias y partición de sus bienes entre sus herederos a quienes no les debe nada. Señala tuvo cuentas con Diego Jerónimo Leal, difunto, su compadre, para cuya liquidación pasó a esta villa doña Gertrudis de Ledezma y Quintanilla, su mujer, y del ajuste y liquidación de cuentas sólo le alcanzó en 1 800 pesos, los cuales, reconociendo la suma pobreza de doña Gertrudis y el hecho de que el difunto no le dejó ningún bien, se los remite y perdona. Declara que todas sus dependencias las sabe y le constan a doña Josefa de Pedraza, su mujer, y es su voluntad cobre lo que le deben y pague lo que él debe. Nombra por albaceas testamentarios a don Miguel García de Monzaval, a Joaquín José Gómez Dávila, sus sobrinos, a Alonso Gómez Dávila, su hijo, y a doña Josefa de Pedraza, su mujer, y por solo tenedora de bienes a la susodicha. Por herederos nombra a Alonso, a doña Ana María, a Ventura José y a Juan Nicolás Gómez Dávila, sus hijos, y por tutora y curadora de sus personas y bienes a su mujer.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOJuan Miguel Cordero y Montenegro, residente en esta villa de Córdoba, en nombre del Capitán Juan Agustín de Flores, residente en la Nueva ciudad de la Veracruz, asimismo en nombre de don Pedro Felipe del Cazal, vecino de dicha ciudad, y en virtud de los poderes otorga que vende a Juan Fernández de Ávila, vecino de esta villa de Córdoba, una negra nombrada María Josefa casta conga, que será de edad de veinticuatro años y otro negro nombrado Mateo, su marido, de la misma casta, los vende en precio de 600 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán don Gaspar Rendón, vecino de esta villa de Córdoba y Alcalde Ordinario de ella por Su Majestad, como apoderado del Doctor don Juan Miguel de Murueta Otalora, Cura Propio por Su Majestad, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de la Nueva ciudad de la Veracruz y Comisario de los Santos Tribunales de Inquisición y Cruzada en dicha ciudad; vende a doña María Josefa de Celis, residente en esta villa, mujer legítima del Capitán de Artillería don Jerónimo de Acosta, Alcalde Mayor por Su Majestad de esta villa, su partido y jurisdicción, una esclava negra nombrada María Josefa, de veinticuatro años de edad, la misma que don Juan Miguel de Murueta hubo y compró de José Suárez de los Ríos, vecino de dicha ciudad, por escritura que pasó ante don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo. La vende en precio de 300 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán Juan de Malpica, dueño de recuas, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Francisco García Cano, labrador y dueño de hacienda en la jurisdicción de Jalacingo, una esclava negra nombrada María Josefa, que será de 24 años, que hubo en la ciudad de la Veracruz de don Juan Sáenz de Miera; cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 400 pesos de oro común los cuales se da por entregado a su voluntad.
Doña Juana Antonia Robledano, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y albacea de don Bernardo de la Fuente, como albacea de su esposo, vende a don Bernardo Cardel, vecino y del comercio de este pueblo, una negra atezada nombrada María Josefa que será de 40 a 41 años de edad, por precio de170 pesos.