Gerónimo Farfán, vecino de los Ángeles, residente al presente en este pueblo, pintor y dorador, se obligó a pagar a Baltazar Ponce, vecino de esta provincia, o al beneficiado Boecio Gutiérrez, 700 pesos de oro común, por razón de otros tantos que el susodicho le prestó en reales de contado, dos meses después de la fecha de esta escritura.
Alonso Muñoz, clérigo, vecino de esta provincia, vende a Boecio Gutiérrez, clérigo, vicario en esta provincia, un esclavo negro llamado Francisco, entre bozal y ladino, de tierra Bañon, de 24 años de edad, por el precio de 360 pesos de oro común.
Luis de Benavides Albacete, clérigo residente en esta provincia de Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez, vicario de Tlacolula, una esclava negra llamada Juliana, en 434 pesos de oro común.
Simón de los Perales, residente en Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez, beneficiado del partido de Tlacolula y racionero de la catedral de la ciudad de México, una negra llamada María, de tierra Biafara, de 25 años de edad, por el precio de 375 pesos de oro común.
Boecio Gutiérrez, beneficiado del partido de Tlacolula, dio carta-poder a Roque Gutiérrez de Ceballos, su hermano, para que pueda cobrar en su nombre cualesquier pesos de oro común que le fueren debidos en esta Nueva España.
Francisco Pérez Romero, vecino de la provincia de Jalapa, se obligó a pagar al beneficiado Boecio Gutiérrez, presbítero, 400 pesos de oro común, precio de un sitio de estancia de ganado menor que le vendió en términos de Jalapa, entre la Venta de Reynoso y la de Xalatengo, según consta por la merced original que se hizo a Diego de Locate, vecino de Tecamachalco, para fin del mes de marzo de 1609, todos juntos en una paga.
Juan de Sosa del Castillo, mercader, vecino de Jalapa, vende al beneficiado Boecio Gutiérrez presbítero, un esclavo negro llamado Pedro, de nación Angola, de 22 años de edad, poco más o menos, entre bozal y ladino, por el precio de 330 pesos de oro común.
Cristóbal de Salazar, residente en el pueblo de Jalapa, vende al beneficiado Boecio Gutiérrez un esclavo negro llamado Pedro, de nación Angola, de 24 años de edad, por el precio de 400 pesos de oro común.
El capitán Roque Gutiérrez de Ceballos como albacea de su hermano el racionero Boecio Gutiérrez, se convino con don Francisco Escalante, mercader, vecino de Jalapa, en dar por finiquitadas el uno con el otro, todas las cuentas, dares y tomares que tuvo con su hermano Boecio Gutiérrez.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, estante en Naolinco, vende al beneficiado de Tlacolula, Boecio Gutiérrez, un esclavo negro en 250 pesos de oro común.