Ante don Tomás de Soria Caballero, Teniente de esta Jurisdicción, pareció Juan Bravo de Alarcón, como mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Estanzuela, que es de don Fernando [Ventura] de Rivadeneira, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 650 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de la Puebla donde los lleva para su venta.
Ante don Bartolomé de Torres y Mendoza, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan Bravo de Alarcón, como mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada La Estanzuela, que es de don Fernando Ventura de Rivadeneira, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 235 reses, toros, que trae de dicha hacienda a entregar al obligado del abasto y carnicería de este pueblo.\n\n
Juan de Saavedra Valenzuela, administrador del ingenio nombrado la Santísima Trinidad, con poder de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, residente en la Ciudad de Tlaxcala. En atención a que para el avío del ingenio le ha suplido Juan Bravo de Alarcón hasta por la cantidad de 500 pesos, que se irán devengando con el arrendamiento del potrero nombrado Atezca con la Loma de Totolapa, que corre para las cañuelas dividido por un arroyo que sirve de lindero, por tanto, otorga que da en arrendamiento el mencionado potrero por 7 años que se cuentan a partir de este día, en 40 pesos de oro común anuales, bajo las condiciones que se especifican.
Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, administrador y recaudador de las Reales Alcabalas que se causan en esta jurisdicción, ha recibido de Francisco de Thormes, de la misma vecindad, obligado al abasto de las carnicerías, la cantidad de 401 pesos 2 reales de oro común, que es la mitad del 6 % que le debe pagar por la alcabala, cuya cantidad suma 13, 365 pesos, que importan 1782 reses; 582 de ellas que compró para el abasto de carne y 900 que declara Juan Bravo de Alarcón gastó y compró en el tiempo que estuvo como obligado, más 300 reses que el otorgante tiene ajustadas de haber vendido a Manuel de Acosta, difunto.
Juan Bravo de Alarcón, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder especial a Bartolomé de Sancio, residente en este pueblo, para que en su nombre lo defienda en el pleito que en este juzgado tiene contra don Ventura de Guadarrama Frías y Espinosa, preso en la cárcel pública por haberle sacado de su casa a su hija Polonia Bravo.
Juan Bravo de Alarcón, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a Francisco Félix Hidalgo y por su ausencia o enfermedad a don Francisco de Castañeda, Procuradores del Número de la Real Audiencia de México, para que lo representen en todas sus causas y negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seculares.
Juan Mosquera y Moscoso, español, vecino del pueblo de Jalapa, heredero de Teresa de Córdoba y Arellano, su legítima mujer, usando de ese derecho, vende a Juan Bravo de Alarcón, de la misma vecindad, una mulata nombrada Antonia Catalina, de 46 años más o menos. La esclava se encuentra libre de empeño, censo e hipoteca, en 312 pesos de oro común.
Diego de la Torre Arnate, Síndico del Convento del Señor San Francisco de Jalapa, dijo que Francisca Frías Sierra, vecina que fue de este pueblo, dejó al Convento y sus religiosos un molino en términos de este pueblo, que fundó cierta capellanía de misas rezadas, y por haberse deteriorado el molino, pidieron al Ministro Provincial del Santo Evangelio conceda licencia para que la finca se rebaje a 500 pesos en la renta anual para que con ello se afiance, en esta conformidad se obliga Juan Bravo de Alarcón a mantener dicha finca con tal de que se le venda a censo reconociendo el principal expresado. Contando con la licencia solicitada, otorga que vende al mencionado Juan Bravo de Alarcón el mencionado molino que al presente tiene en arrendamiento a censo, en 2, 000 pesos con los réditos anuales.
Juan Bravo de Alarcón, vecino de Jalapa, se obligó a entregar al Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, 120 reses, toros y novillos, que son para Don José de Barrios y Chávez, Alférez Mayor de la ciudad de Los Ángeles, obligado al abasto de las carnicerías de dicha ciudad, las cuales tiene vendida a razón de cinco pesos y un real cada una, y las ha de entregar al dicho Capitán, para fin del mes de junio que viene del presente año, puestas en el Ingenio Chico de esta jurisdicción.
Juan Bravo de Alarcón, vecino de Jalapa, otorgó fianza de cárcel segura, en favor de Agustín de la Cruz, Alcalde de la cárcel pública de Jalapa, para que Nicolás Alvarez, preso en ella, pueda andar sin prisiones, en dicha cárcel y que no se ausentará ni aunque le fueren abiertas las puertas de la misma.