Maria de la Rosa y Thormes, viuda de Alonso de Torquemada, natural y vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de Gaspar de Thormes y doña Nicolasa de la Gasca y Ortega, difuntos, otorga testamento, nombrando por herederos universales a sus hijos don José de Torquemada, Presbítero, a doña Maria Nicolasa de Torquemada, casada con Agustín Suárez y a Joaquín Ildefonso de Torquemada de 25 años de edad, como albaceas testamentarios al Capitán Bartolomé de Castro, vecino de este pueblo de Jalapa y a su hijo José de Torquemada.
Don José Francisco de Torquemada, Licenciado, Clérigo Presbítero, Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en la doctrina de San Agustín Tlaxco, y residente en este pueblo, hijo legítimo de los difuntos Alonso de Torquemada y doña María de la Rosa y Thormes, otorga su testamento; nombra como albaceas a don Joaquín Ildefonso de Torquemada, su hermano, junto con don Bartolomé Salvo, vecinos de este pueblo, y como heredera a su alma.
Sebastián Fernández Hernández, vecino de Teocelo otorga poder especial a Alonso de Torquemada, vecino del pueblo de Jalapa, Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento y Santo Nombre de Jesús, para que en su nombre pueda vender un solar que tiene por bienes suyos y que heredó de sus padres, con las condiciones que mejor le parezcan
Doña María de la Rosa y Thormes, española, vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de Gaspar de Thormes y de Nicolasa de la Gasca y Ortega, difuntos, viuda de Alonso de Torquemada, otorga poder para testar a don Bartolomé de Castro, para que en su representación ordene su testamento con las declaraciones, mandas y legados que le tiene comunicados, igualmente lo nombra albacea y tenedor de sus bienes y como herederos deja a sus hijos.
Don Alonso de Torquemada, vecino de Jalapa, como principal deudor, y el Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la Nueva Veracruz, y el Alférez Don Andrés García Monzaval, vecino de Jalapa, juntos y de mancomún, como sus fiadores, y el dicho principal, se obligó a pagar a su señor suegro Don Gaspar de Thormes, 564 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le suplicó y prestó en reales de contado, para fin del mes de diciembre del año que viene de 1692, sin premio alguno.
Alonso de Torquemada, Juan Bravo de Alarcón, Agustín Zavala y el Alférez Sebastián de la Higuera, vecinos de Jalapa, otorgan poder a don Pedro Velázquez de la Cadena, vecino de la Ciudad de Puebla, para que en su nombre y representación parezca ante don Juan de Jáuregui y Bárcena, Provisor y Vicario General del Obispado de la Puebla y le solicite información sobre el daño que puede causar a la salud el aguardiente que se vende en esta jurisdicción.
El Capitán Bartolomé de Castro, el Alférez Juan Francisco Romero, don Juan Frías de Cartagena, Miguel Jerónimo López de Ontanar, Alonso de Torquemada, Juan Prieto Rendón, entre otros vecinos de los pueblo de Jalapa, Coatepec, Ixhuacán de los Reyes y Naolinco, todos juntos de mancomún otorgan poder especial al Alférez Pedro Román, vecino de la Ciudad de México, para que en sus nombres parezca ante el Tribunal de Reales Alcabalas y pida en nombre de esta provincia se les rematen las Reales Alcabalas por el tanto que otra persona diere, presentando los escritos que sean necesarios para ello.\r\n
Doña María de la Cruz, viuda de Pedro Montiel, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Alonso de Torquemada, de la misma vecindad, para que en su nombre reciba y cobre, las cantidades de pesos, joyas, esclavos y otras cosas, que hasta el día de hoy se le deben y adelante le debieren en esta jurisdicción o fuera de ella.
Don Lucas Duarte, estante en Jalapa, vecino de la ciudad de México, natural de la Villa de Bilbao, en Vizcaya; hijo legítimo de Don Domingo Duarte y de Santos de la Sierra, difuntos, dio su poder cumplido a Don Alonso de Torquemada, vecino de Jalapa, para que después de su fallecimiento haga y otorgue su testamento, según las cosas que le tiene comunicadas.
Juan de Thormes, el Capitán Bartolomé de Castro, el Alférez Juan Francisco Romero, Juan Fernández de Cartagena, Miguel Jerónimo López de Ontanar, Alonso de Torquemada, Mauricio de Ibarra, Juan Prieto Rendón, el Capitán Antonio de Campo, Diego de la Torre Arnate, José Ramos, el Alférez Juan Meléndez Favio, entre otros vecinos de Jalapa, otorgan poder de mancomún, cada uno de por sí al Alférez Pedro Román, vecino de la Ciudad de México, para que en sus nombres parezca ante el Tribunal de Reales Alcabalas y pida, en nombre de esta provincia, se les rematen las Reales Alcabalas, haciendo las posturas y pujas que sean necesarias con las calidades y condiciones que se le arrendaron a Melchor Francisco Sánchez.