Alonso González y Doña Isabel Méndez Ronquillo, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden a Juan de Chávez, vecino de esta pueblo, una negra esclava nombrada Luisa, de 16 años de edad, criolla, nacida en su casa, hija de María negra Angola, esclava de la dicha Doña Isabel, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarla de tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Hernando Veedor, vecino de Jalapa, escribano mayor de minas y registros en Veracruz, vende a Francisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor de Jalapa, una esclava morisca llamada Luisa, del reino de Granada, en 600 pesos.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, vende a Diego López Maldonado, residente en esta provincia, una negra llamada Luisa, de tierra Conga, bozal, de 15 años de edad, con las tachas que tuviere, sujeta a servidumbre, por el precio de 310 pesos de oro común.
Doña Isabel Méndez, mujer legítima de Alonso González, vecinos de Jalapa, con licencia de su esposo, dio su poder cumplido a Bartolomé Pérez Ronquillo, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre venda dos negras esclavas muchachas nacidas en su casa, criollas de la Antigua Veracruz; una nombrada Luisa , de 15 años, hija de María, su esclava negra; y otra llamada Nicolasa de 11 años, hija de Inés, negra, su esclava, las cuales son bienes de su dote, en los precios y plazos que le pareciere.
Don Bernardo de Buendía, residente en esta villa de Córdoba y vecino de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec] de esta jurisdicción, en voz y en nombre de doña Inés María de Serrano y Perea, vecina de dicho pueblo y viuda del Pagador don Juan de Buendía, padre del otorgante, en virtud del poder que le otorgó, vende a doña Antonia Millán Quijada, mujer de don Juan Rodríguez Teiseira, vecinos de esta villa, a saber una negra esclava suya nombrada Luisa, casta rayada, que será de edad de treinta años poco más o menos, misma que hubo y compró del Sargento Antonio Fernández de Obregón, difunto. La vende por esclava cautiva sujeta a perpetuo cautiverio y servidumbre, por libre de deuda, empeño, hipoteca y de otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en precio de 250 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Sargento Mayor don Pedro Pablo Sánchez López de los Arcos, residente en esta villa de Córdoba, vende al Capitán don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor Perpetuo de esta villa por Su Majestad, dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, dos piezas de negros sus esclavos, uno nombrado José, bozal que será de edad de catorce años poco más o menos, mismo que hubo y compró en el armazón de esclavos negros que vino a ésta América a cargo de don Juan de Guevara, Factor y Director del Real Asiento establecido en Francia; y la otra, nombrada Luisa, natural de esta villa, que será de edad de catorce años poco más o menos, que hubo y compró de Pedro Trillo de Figueroa, vecino de esta villa. Los vende por esclavos cautivos, sujetos a perpetuo cautiverio y servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca sin asegurarlos de ninguna tacha, vicio, defecto y enfermedad, al precio de 650 pesos horros de alcabalas y escritura.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALFrancisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor de Jalapa, vende a Hernando Veedor, vecino de Jalapa, una esclava morisca de nombre Luisa, de tierra de Granada, por precio de 700 pesos de oro común.
El Capitán Manuel Gómez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, dijo que por cuanto tiene por su esclava a Margarita, negra de edad de trece a catorce años, nacida en su casa, hija de Pedro Congo y de Luisa, ambos sus esclavos negros; por tanto, en aquella vía y forma, otorga que hace gracia y donación de la dicha negrita a doña Teresa Salgado, doncella, hija legítima del Capitán don Diego Salgado, vecina de la ciudad de los Ángeles, la cual le dona por amor y buenas correspondencias en que se halla obligado al dicho su padre.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOPedro Trillo de Figueroa, vecino de esta villa de Córdoba, Notario del Santo Oficio de la Inquisición de este reino, vende al Sargento Mayor don Pedro Pablo Sánchez López de los Arcos, residente en esta villa, una negrita criolla de su casa, nombrada Luisa, que será de edad de doce a trece años poco más o menos, libre de deuda, empeño e hipoteca, al precio de 300 pesos de oro común en reales libres de alcabala.
LOPE ANTONIO DE IRIBAS, JUEZ RECEPTORIsabel de Gallegos, viuda de Alonso Bazo de Andrada, otorga carta de venta de una esclava morisca llamada Luisa, en precio de 700 pesos, en favor de Hernando Veedor.