Ana Dorantes, viuda vecina del pueblo de Jalapa, vende a Benito de Castro, de la misma vecindad, un pedazo de solar con 25 varas de frente y 30 de fondo como parte de uno que él posee en la Calle Real que de la parroquia sube al Calvario, linda al fondo con otro pedazo de solar que tiene dado a Tomás Barradas, a la derecha con el solar de la otorgante y a la izquierda con otro solar que tiene ajustado darle a Bernardo de Castro, dicho solar se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación. La venta se hace en 25 pesos de oro común que por él le ha dado.
Don Cristóbal Pérez, Gobernador del pueblo de Jalapa, don Francisco Hernández, don Pedro de la Cruz, don Felipe de Santiago, Alcaldes, don Antonio Pedro, don Juan Vanegas, don Alonso del Moral, Regidores y Francisco Hernández, Escribano, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, se obligan de pagar a Benito de Castro, vecino de este pueblo, 120 pesos en cada año, más dos fanegas de maíz y un huevo que ha de dar cada muchacho por semana y él ha de ser obligado a asistir a la enseñanza.\r\n
El Capitán Bartolomé, Benito, Diego, Pascual, Josefa y Juana de Castro, Antonio Barradas como marido de Margarita de Castro, y Manuel Vázquez Rincón como marido de María de Castro, hijos y herederos de Francisco de Castro y de María de Medina, todos juntos venden a Juan Rodríguez, vecino del pueblo de Jalapa, un pedazo de solar que mide 20 varas de frente y 53 de fondo, ubicado en este pueblo, colinda con casas que eran de Juan López Ruiz Matamoros, con casa y solar de Lucas Francisco de Ayala, con el arroyo y ciénega de Techacapa y con la Calle Real que sale de este pueblo para la Nueva Veracruz. La venta se hace en 20 pesos de oro común que se dan por entregados.
Benito, Pascual, Diego, Juana y Josefa de Castro, y el Sargento Manuel Vázquez Rincón como marido de María de Castro, Antonio Barradas como marido de Margarita de Castro y Lucas Francisco de Ayala como marido de Teresa de Castro, vecinos todos de Jalapa y herederos de Francisco de Castro y de María de Medina, venden al Capitán Bartolomé de Castro, su hermano, una casa de piedra y lodo que mide 21 varas de frente y 51 de fondo, ubicada en la Calle Real que sale de este pueblo para la Nueva Veracruz, colinda con callejón que llaman Domingo el Portugués, con casa y solar de Juan de León, con solar y casa de Micaela de la Peña. La venta se hace libre de censo, empeño e hipoteca en 601 pesos y 5 reales de oro común que han recibido.
Marcos Fernández, vecino de esta villa de Córdoba, vende a don Francisco de Siscara, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, una mulata su esclava nombrada Juana Gertrudis, que será de edad de treinta años poco más o menos, misma que hubo y compró de don Benito de Castro, vecino de dicha ciudad, como apoderado de doña Isabel de Trillanes, mujer que fue del Alférez don Antonio Sánchez de Urizar. La vende por esclava cautiva sujeta a perpetuo cautiverio y servidumbre, por libre de deuda, hipoteca y de otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, ni enfermedad, al precio de 250 pesos horros de escritura y alcabala.
Zonder titelEl Capitán Bartolomé, Pascual, Diego, Benito de Castro y Antonio Barradas como marido y conjunta persona de Margarita, Juana y Josefa de Castro, hermanos e hijos legítimos de Francisco de Castro y de María de Medina, difuntos, en atención a que su madre antes de fallecer tuvo voluntad de dejar por libre de esclavitud a José de Castro, mulato prieto, rehecho de cuerpo y falto de un ojo, de 35 años más o menos, y condescendiendo a la voluntad de María de Medina, por los buenos servicios y amor con que les ha servido, otorgan que horran y libertan de toda sujeción y cautiverio al mencionado José de Castro.
El Capitán Bartolomé, Pascual, Diego, Benito de Castro y Antonio Barradas como marido y conjunta persona de Margarita, Juana y Josefa de Castro, respectivamente, hermanos e hijos legítimos de Francisco de Castro y de María de Medina, difuntos, en atención a que su madre antes de fallecer tuvo voluntad de dejar por libre de esclavitud a María de la Candelaria, mulata esclava de más de 46 años, enferma, y condescendiendo a la voluntad de su madre y por los buenos servicios y amor con que les ha servido, otorgan que libertan de toda sujeción y cautiverio a la mencionada María de la Candelaria.
El Capitán Bartolomé, Pascual, Diego, Benito de Castro y Antonio Barradas como marido y conjunta persona de Margarita, Juana y Josefa de Castro, respectivamente, hermanos e hijos legítimos de Francisco de Castro y de María de Medina, difuntos, en atención a que su madre antes de fallecer tuvo voluntad de dejar por libre de esclavitud a Josefa de Castro, esclava de 14 años, mulata prieta de pelo lacio, alta de cuerpo, hija de María de la Candelaria y por condescender a la voluntad de su madre, por el amor que le tenía a María de la Candelaria, otorgan que ahorran y libertan de toda sujeción y cautiverio a la mencionada Josefa de Castro.
El Capitán Bartolomé, Benito, Pascual, Diego, Juana y Josefa de Castro, Antonio Barradas marido de Margarita de Castro, y Manuel Vázquez Rincón como marido de María de Castro, hijos y herederos de Francisco de Castro y doña María de Medina, todos de común acuerdo, venden a Lucas Francisco de Ayala, vecino del pueblo de Jalapa, una casa y solar más otro pedazo de solar. La casa es de piedra y lodo cubierta de teja, mide de frente 57 varas y 34 de fondo, colinda al oriente con solar y casa de Juan Rodríguez y lo divide el arroyo que baja de Xallitic, al poniente con el callejón y casa de doña María de Thormes, al norte con el mencionado arroyo y fuente de Techacapa y al sur con la Calle Real que sale de este pueblo para Veracruz que hace frente con casa y solar de Calixto Ventura López. El pedazo de solar consta de 22 varas en cuadro. La venta se hace en 522 pesos de oro común que han recibido.
El Capitán Bartolomé, Benito, Pascual y Diego de Castro, Antonio Barradas como marido y conjunta persona de Margarita de Castro, Manuel Vázquez Rincón como marido y conjunta persona de María de Castro, Lucas Francisco de Ayala marido de Teresa de Castro, Juana y Josefa de Castro, vecinos todos del pueblo de Jalapa, hijos legítimos y herederos de Francisco de Castro y de María de Medina, venden a Antonio Pérez, de la misma vecindad, un pedazo de solar que se compone de 25 varas de frente y 53 de fondo, colinda con otro pedazo de solar que vendieron a Juan Rodríguez, con casas de Juan López Ruiz Matamoros y por otro lado con el arroyo que baja de Xallitic. La venta se hace en 26 pesos 4 reales que por su valor han recibido.