Juan Carlos, arriero vecino del pueblo de Ixhuatlán, otorga poder a Domingo Sánchez para que cobre de Bartolomé Martín, mayordomo de las haciendas de Gaspar de Rivadeneira, 24 pesos de oro común que le debe de flete de ocho mulas en que fueron unos esclavos negros, desde la ciudad de la Veracruz a la estancia del dicho Gaspar.\n
Ante Payo Patiño Dávila, Corregidor por Su Majestad de esta provincia, pareció Bartolomé Martín, para registrar una partida de ganado vacuno de la estancia de Gaspar de Rivadeneira, compuesta de 1 000 reses, de ellas son 150 vacas, del hierro y serial de su amo, también lleva una vaca del hierro de Cristóbal Pérez.
Pedro Hernández vende a Bartolomé Martín, ventero de Los Naranjos, una negra llamada Lucrecia, de nación Angola, por el precio de 430 pesos de oro común.
Bartolomé Martín, ventero de Los Naranjos, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 430 pesos de oro común, precio de una esclava negra llamada Lucrecia, bozal, de nación Angola, dentro de un plazo de seis meses.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Bartolomé Martín, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier bienes, joyas, esclavos, mercaderías, caballos, que le fueren debidos en esta Nueva España.
El gobernador, alcaldes y principales del pueblo de Xilotepec, arrendaron por dos años la Venta de Xilotepec (Banderilla) a Bartolomé Martín, vecino de esta provincia, por el precio de 142 pesos de oro común.
Bartolomé Martín, de color mulato, se obliga de pagar a Francisco del Moral y a Catalina Ruiz, 500 pesos de oro que son el precio de dos caballerías de tierra y un sitio de venta ubicado en el camino real.
Diego Martín y Pedro Montiel, vecinos de México, carreteros, se obligan de pagar a Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa 420 pesos de oro común que son el precio de 60 novillos para carretas.
Ante don Hernando de Sarría, Teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, el gobierno indígena de Xilotepec arrendó a Bartolomé Martín la Venta de la Banderilla, por el tiempo de dos años y al precio de 65 pesos de oro común anuales.
Bartolomé Martín, dueño de la Venta de Los Naranjos, vende a Beatriz de Arriaga, dueña de la Venta de Aguilar, un solar en el pueblo de Jalapa, \" linde con casas de la dicha Beatriz de Arriaga, por la una parte, y por la otra, con ( la ) calle Real del dicho pueblo\"; por el precio de 30 pesos de oro común.