Don Tomás Martínez Navarro, vecino del puerto de Santa María en los Reinos de Castilla, residente en el pueblo de Jalapa, dijo que el Capitán Juan Rodríguez de Tejada, vecino de la Ciudad de la Puebla, y Juan José de Thormes, de esta vecindad, le confirieron poder para cobrar a los herederos de doña Gertrudis de la Gala y Thormes, y en atención a que los albaceas del Capitán Antonio Cardeña se obligaron a pagar a doña Gertrudis de la Gala 1, 520 pesos 5 tomines y medio de oro común, 796 de ellos pertenecientes a los herederos de Juan de Thormes, en cuya virtud Tomás Martínez Navarro otorga que ha recibido de Félix Antonio y Vicente José Cardeña, hijos y herederos del capitán Antonio Cardeña, los mencionados 796 pesos de oro común de los cuales se da por entregado a su voluntad.
El Capitán Luis González de Lucena, natural de Cádiz, hijo legítimo del Capitán García González de Lucena y de doña Juana María de Vesa, difuntos; y doña Mariana de la Cruz Flores Moreno, hija legítima del Alférez Sebastián de Flores Moreno y de doña Gertrudis de la Gala y Thormes; marido y mujer vecinos de Jalapa, estando sanos del cuerpo, en buen acuerdo y en prevención de futuros contingentes, otorgan su testamento de la siguiente forma: hacen las mandas acostumbradas. No deben a nadie. Tienen en su poder 200 pesos que pertenecen a Francisca Manuela. Declaran que algunas personas les deben cantidades pequeñas. Al tiempo de casarse él trajo 600 pesos y su mujer trajo de dote 10, 000 pesos; tienen 4 hijos legítimos. Nombra como albacea a don José Joaquín de Flores Moreno, hermano de él y a su mujer y ella nombra a su marido.
Doña Juana Antonia, mujer legítima de don Bernardo de la Fuente, dijo tiene dos casas contiguas en este pueblo sobre las cuales están situados 1,500 pesos a favor de la capellanía que fundaron don Sebastian de Flores Moreno y doña Gertrudis de la Gala y Thormes, la que sirve el Lic. Don Juan de Lucena, Clérigo, por lo que se obliga a pagar cada año 75 pesos de réditos.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno y doña Gertrudis de la Gala y Thormes, su legítima mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, instituyen y fundan una capellanía de misas rezadas por 3, 000 pesos de oro común de principal, especialmente sobre 2 casas. Una linda por un costado con casa y solar de Francisco García de Mendoza, al fondo con casa de Francisco Ibáñez, al frente con la Calle Real que sube de la plaza para el camino [Real] de México; la otra linda al frente con la misma Calle Real, al fondo con la calle que de la plaza sube para el Calvario, a un costado con el callejón de la casa de Inés López y por el otro con casa de Francisca Zavala, las casas se encuentran tazadas en 8, 500 pesos y se obligan a pagar a los capellanes que fueran, 150 pesos de oro común en cada año. Nombran como primer capellán propietario al Bachiller José Joaquín de Flores Moreno, su hijo legítimo y por su falta a Juan Francisco de Lucena, su nieto, y por la falta de los 2 a cualquier hijo de Mariana de la Cruz Flores Moreno, su hija.
Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, viuda vecina del pueblo de Jalapa, dijo que es patrona de una capellanía de misas rezadas y cantadas que fundó doña Sebastiana de la Gasca por 1, 000 pesos de principal que situó sobre una casa ubicada en este pueblo, para la que nombra como patrono y capellán al Bachiller José Joaquín de Flores Moreno, su hijo, quien esta obligado a decir las misas y al Licenciado Miguel Alonso de Angón, interino.
Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, viuda vecina del pueblo de Jalapa, albacea de Juan de Thormes, tutora y Curadora de sus menores hijos, y el Capitán Miguel Castellanos de Ibarra y Ezpeleta en nombre y representación de Pedro Miguel de Thormes, difunto, y el Capitán Bartolomé de Castro, como apoderado de doña Juana de los Santos y Thormes, otorgan en arrendamiento a José Robledano de Cardeña, de la misma vecindad, una casa ubicada en este pueblo que quedó de los bienes de Juan de Thormes que esta proindiviso entre los herederos, por un tiempo de 6 años que corren de esta escritura, en 140 pesos por cada año descontándosele de ella los reparos y agravios que para su manutención hiciere.
Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, viuda, vecina del pueblo de Jalapa, como patrona que es de la Capellanía que fundó doña Sebastiana de la Gasca de 1, 000 pesos de principal, que situó sobre una casa, otorga que revoca y anula las cláusulas que esta en la fundación de dicha capellanía, acerca de que los patronos de ella pudiesen imponer el principal de ella, siempre que se redimiese donde pareciese a sus patronos y consiente que de aquí en adelante en las ocasiones en que se redimiese el principal, se imponga de nuevo a la voluntad de los obispos de la Puebla de los Ángeles, para lo cual se ha de hacer dicha redención con intervención del patrón que fuere, en cuya conformidad corrige y enmienda dicha cláusula en virtud de lo mandado por el señor don Diego de Perea, prebendado de la Santa Iglesia Catedral, Juez de Capellanías y Obras Pías, y quiere así se guarde, cumpla y ejecute.
El Capitán de Caballos José Robledano de Cardeña y José Ramos, vecinos del pueblo de Jalapa, el primero dijo que por desistimiento que hizo el Licenciado José Joaquín de Flores Moreno del albaceazgo por muerte de Gertrudis de la Gala y Thormes, se nombró por la Real Justicia de este pueblo como defensor de ellos a José Ramos y por pedimento del Licenciado se le confirió licencia al Capitán para que vendiera dichos bienes, y haciendo uso de esa licencia, vende a don Agustín Sánchez de Ledezma, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, una mulata esclava nombrada María Teresa que será de 18 años, amestizada con un hijo nombrado Juan de 2 años, ambos nacieron en casa de la mencionada Gertrudis, quienes están libres de censo, empeño e hipoteca. La venta se hace en 300 pesos de oro común que ha recibido.
Don Juan Rodríguez de Tejada, residente en Jalapa, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, marido legítimo de Juana de los Santos y Thormes, heredera del Capitán Juan de Thormes, actuando con poder que le otorgó en la Ciudad de Puebla de los Ángeles, recibe del Alférez Sebastián de Flores Moreno, mercader vecino de Jalapa, y de Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, su mujer, como albaceas de su padre, la cantidad de 12 mil pesos de oro común en reales que forman parte de su herencia.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno y Gertrudis de la Gala y Thormes, su legítima mujer, albaceas que son de Juan de Thormes, hermano de esta última, encontrándose en el Convento de San Francisco con los padres Fray Pedro de Rey, su predicador, Fray Miguel Montero, discreto morador en el y Diego de la Torre Arnate, Síndico del Convento, para la obligación de pagar 48 pesos 4 reales de oro común de limosna anuales por las 10 misas rezadas que han de decir los religiosos del convento como aparece en la fundación de la capellanía.