Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 808 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 15 bestias mulares cerreras, a 55 pesos cada una, de los cuales suman en realidad 825 pesos, pero se descontaron 16 pesos y 4 tomines de alcabala que pagó por el dicho Diego López, y los dará en esta manera: 269 pesos 7 tomines ocho meses después de la fecha de esta escritura, otros 269 7 tomines de allí en otros ocho meses y los 269 pesos 7 tomines restantes de allí en otros ocho meses.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, de la misma vecindad, 5 249 pesos y 6 tomines de oro común, precio de 410 reses, toros y novillos, 37 yeguas, 40 bueyes de tiro, 69 carneros, 19 cabras, 4 mulas aparejadas, 3 hachas y una media luna del servicio del ganado, sementeras de maíz, un esclavo negro llamado Domingo, de tierra Angico, un carro herrado con sus aderezos, un caballo de silla, un garabato, romanas y pertrechos de carnicería, y las deudas de indios laboríos; los cuales dará en esta manera: 2 624 pesos y 7 tomines, para fin del mes de marzo, los 2 624 pesos y 7 tomines restantes, para fin del mes de septiembre de 1619, todos juntos, puestos en este pueblo.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Esteban de Balladares, mercader, estante en este pueblo, 153 pesos de oro común, los cuales dará dos meses después de la fecha de esta escritura.
Manuel de Vega, vecino de la ciudad de México, vende a Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, 11 mulas con sus aparejos por el precio de 40 pesos de oro común cada una.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juan Cabezas, residente en Jalapa, 100 pesos de oro común por razón de otros tantos que el susodicho le prestó en reales de contado, para fin de septiembre del presente año.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de Vega, vecino de Los Ángeles, 210 pesos de oro común, precio de tres mulas aparejadas que le vendió en este pueblo, en esta manera: la mitad para dentro de cuatro meses y la otra mitad de allí en otros cuatro meses corridos.
Melchor Felipe del Moral se obligó a pagar a Francisco Martín Álvarez, dueño de su recua, vecino de esta provincia, 120 pesos de oro común, precio de cuatro bestias mulares cerreras, en esta manera: la mitad para dentro de seis meses, y la otra mitad de allí en otros seis meses corridos.
Hernando Solano, residente en las Minas de Tachaque, vende a Melchor Felipe del Moral, niño, vecino de Jalapa, una estancia de ganado mayor y una caballería de tierra en los llanos de Almería, en 450 pesos de oro común.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, vende a Juan Martín de Ortigosa y a Catalina Monge[Montes], su mujer, residentes en la Venta de la Rinconada, jurisdicción del Marquesado del Valle, dos esclavos negros llamados Juan y María, de nación Angola, de 18 a 20 años, bozales, sujetos a servidumbre, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común, varón y hembra.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar al Lic. Cristóbal de Pedraza, beneficiado del partido de Tlacolulan, 504 pesos de oro común, precio de 12 bestias mulares, a 42 pesos cada una, en esta manera: 168 pesos del primer tercio, para de la fecha de esta escritura en siete meses; otros 168 pesos del segundo tercio, para de allí en otros siete meses, y los 168 pesos restantes, para de allí en otros siete meses.