El Doctor don Agustín Sánchez de Ledezma, Cura beneficiado de ésta Doctrina de Jalapa, el Licenciado Pedro Perdomo, como albacea de doña Aldonsa de Vargas, el Capitán de caballos don José Robledano de Cardeña, como Mayordomo de fábrica de la iglesia, Francisco Miguel de Campo, Nicolasa de Vargas, y demás personas que se mencionan en la presente, otorgan poder especial a don Juan Ventura Tello de Meneses, vecino de Puebla, para que en representación de todos ellos pida, reciba y cobre de quien en derecho deba los pesos que importaron los legados que les hizo por testamento y codicilio el Bachiller don Miguel Pérez de Medina.
Don José Ramos, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que por auto de la Real Justicia de esta jurisdicción, se mandó a Calixto Ventura López, afianzar la entrega de la composición de tierras del rancho que fue de doña Aldonsa Clara de Vargas y que ahora es de José Antonio de Santa Ana, por tanto se obliga con su persona y bienes a entregar la dicha composición para el 4 de octubre de este presente año.
El Capitán Antonio de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, con poder de Juan de Malpica, su yerno, dijo que le arrendó al Doctor Agustín Sánchez de Ledezma, Cura de este pueblo, una casa que fue de doña Aldonsa Clara de Vargas, por 9 años que empezaron a correr del 9 de enero de 1716, en 60 pesos de oro común en cada año, pero el Capitán Juan de Malpica gastó 223 pesos en reparos de la casa de los que se han devengado 100 pesos en arrendamiento, pero necesita seguirla reparando para habitarla, siendo inconveniente al Capitán Malpica hacer nuevos gastos, por tanto usando de dicho poder otorga que cede, renuncia y transfiere a la Cofradía de Jesús Nazareno de la parroquia de este pueblo, todo el tiempo que falta de arrendamiento bajo las condiciones originales, así también cede a la cofradía los 123 pesos de las mejoras.
Don Alonso de Neira Claver, Escribano público de Jalapa, notificó a Don Andrés Vázquez, vecino de Jalapa, la revocación del poder que le otorgó su esposa Doña Aldonza Clara de Vargas.
El Capitán Juan de Malpica, dueño de recua, vecino del Desierto de Perote, en nombre de Juana de Herrera, mujer de Francisco Morales de Toro, en virtud del poder que le otorgó, y Antonio de la Peña, hijos naturales y herederos de María de la Peña, quien dejó entre sus bienes unas casas bajas de cal y canto, venden a Jerónimo de Acosta, dueño de recua, una de las casas ubicada en la Calle Real que sale para el camino que va a la Nueva Veracruz con 16 varas de frente y 12 de fondo, colinda con casa de los herederos de Cristóbal de Figueroa y de Francisca de Yépez, al fondo con solar de Juana Díaz, al oriente con solar que quedó a Antonio de la Peña y solar de doña Aldonza Clara de Vargas, al poniente con el callejón que sale a la Calle Real. Antonio de la Peña vende 20 varas y media que corresponden a dicho solar, donde esta edificado un cuarto bajo de cal y canto y 10 varas y media contiguas que colinda con casa de María de la Peña y casa de Aldonza de Vargas. La venta se hace en 450 pesos
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de doña Francisca Matamoros, difunta, otorga poder para testar a Jerónimo de Acosta, de la misma vecindad, para que en su representación ordene su testamento después de su fallecimiento, en la forma y como se lo tiene comunicado. Declara haber fundado una capellanía de misas rezadas sobre las casas en las que al presente vive el Licenciado Miguel Pérez de Medina. Nombra por sus herederos a Inés Sebastiana, niña que ha criado, a José Manuel, huérfano de 10 meses. Ordena se vendan las casas que habita a censo redimible.
Andrés Vázquez, natural de la ciudad de Málaga, en los reinos de Castilla, vecino de La Antigua Veracruz, residente al presente en este pueblo, dijo que habiendo contraído matrimonio con Doña Aldonza Clara de Vargas, hija de Doña Ana Francisca Matamoros esposa del Capitán Francisco García López, vecino de Jalapa, recibió de su señora suegra 4412 pesos y un tomín de oro común de dote en: una esclava mulata, soltera, nombrada Antonia Ramírez, de 30 años de edad; joyas, ropa para dama, enseres domésticos, y 2314 pesos y un tomín de oro común que a su suegra le debe el ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, los cuales heredó por la parte paterna y lo que le cupo de la herencia de su hermana María Aldonza de Vargas.
Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda vecina del pueblo de Jalapa, vende a doña Inés María de Luna, mujer legítima de don Juan de Castro Palomino, las tierras y potrero nombrado Zoncuautla, Xolostla y de la Vega que llaman Tlalmecapan, en el Llano de Santiago en términos de Jalapa, que linda con los 2 caminos que van a San Andrés Tlalnehuayocan y el otro a San Salvador, distante de este pueblo una legua. La venta se hace en 400 pesos de oro común, que por ellos se da por entregado.
El Bachiller Pedro Perdomo, Presbítero Domiciliario, albacea testamentario de la difunta Aldonza Clara de Vargas, nombrado por poder para testar, se le comunicó que le había vendido un solar a Miguel Ruiz, vecino de Jalapa, de 60 varas de frente y 100 de fondo sita en este pueblo, linda con solar de Francisco Felipe y con calle que baja por la cerca de la casa de Luis de la Flor, con casa y solar de Miguel Ruiz y con solar de Manuel Martín, en 36 pesos de oro común que le había pagado sin entregar escritura, y para descargar su conciencia declara que este documento sirva como escritura de venta de dicho solar.
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina de Jalapa, viuda de Don Andrés Vázquez, hija y heredera de Doña Ana Francisca Matamoros, funda una capellanía perpetua de misas para que se digan por su alma, las de sus padres, las de sus abuelos y Ánimas de Purgatorio, desde hoy día de la fecha en adelante; a la cual aplica 2405 pesos y 3 reales de oro común de dote principal, y 120 pesos y 2 reales de tributo anual, que situó en dos casas de paredes, cubiertas de teja, en este pueblo, y se hallan ubicadas en la Calle Real que sale de la plaza para la ciudad de Veracruz ;linda con casas de Francisco de Campo y casas de Sebastián Díaz de Acosta; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora. Asimismo, la otorgante declara que sobre tales inmuebles, el Covento de San Francisco de Jalapa, tiene una acción y derecho de 200 pesos de oro común de principal y 10 pesos de renta anual.