Pedro Díaz, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga de pagar a Sebastián Domínguez 55 pesos de oro común que le resta debiendo del tiempo que sirvió de boyero en sus carros.
Sebastián Domínguez, vecino de la provincia de Jalapa, otorgó su poder cumplido al señor Camacho, para que cobre 56 pesos de oro común a Pedro Díaz, vecino de México, dueño de carros; y una vez cobrados, los haya para sí, por razón de otros tantos que le prestó.
Pedro Díaz, vicario, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga de pagar a Esteban Gómez, vecino de Jalapa, 540 pesos de oro común, precio de 36 bueyes que le vendió fiados.
Pedro Díaz, carretero, se obliga de pagar a Domingo de Azpeitia, juez del camino real, 38 pesos de oro común por un caballo que recibió.
Pedro Díaz, vecino de México, carretero, se obligó a pagar a Juan del Castillo, dueño de sus carros, vecino de México, 100 pesos de oro común por razón de otros tantos que su esposa le dio en reales de contado, en la ciudad de México, 10 días después de esta fecha.