El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dijo que Pedro González del Castillo, vecino de Coatepec, trata de traer a esta jurisdicción las bulas que se publicarán el año de 1684 y se han de repartir en toda esta provincia, y como le han pedido fianza, atento a ello, dio su poder cumplido a Pedro González del Castillo para que lo pueda obligar como su fiador, juntamente consigo, a que pagarán los pesos de oro que importare la limosna de las bulas a Su Majestad y en su real nombre al Tesorero General de la Santa Cruzada, o a la persona encargada en este obispado.
Don Pedro González del Castillo, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca y a Don Domingo de Oliver, de la misma vecindad, para que en su nombre hagan y ordenen su testamento. Se sacó un traslado de este testamento el 15 de enero de 1693, firmó Sebastián de la Peña, escribano real.
Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, albacea testamentario de Don Pedro González del Castillo, vende al Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, un esclavo mulato que fue del dicho Don Pedro González del Castillo, nombrado Vicente, criollo, de 16 años de edad, hijo de Estefanía, esclava del dicho difunto; sujeto a servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca, por el precio de 240 pesos de oro común.
Don Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, albacea testamentario de su hermano Don Pedro González del Castillo, tutor y curador de los menores Josefa, Juana y Juan González del Castillo, hijos y legítimos herederos de Mateo González del Castillo, difunto; y por cuanto el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura que fue de este partido de Jalapa, entre otros bienes, dejó un mesón en este pueblo para Mateo González y sus herederos, con la pensión del censo que tiene impuesto, y en atención a lo referido, como curador y en nombre de los dichos menores, dio en arrendamiento a Alonso Ortiz y José Ortiz, vecinos de Jalapa, el mesón que está en la plaza pública de este pueblo, de cal y canto, cubierto de teja, por tiempo de tres años, a partir del 28 del corriente, y al precio de 170 pesos de oro común anuales.
Don Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, vende al Alférez Don Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader de Jalapa, una esclava mulata, que hubo en almoneda pública que se hizo de los bienes que quedaron por fin y muerte de Don Pedro González del Castillo; de color cocho, doblada de cuerpo, de buena estatura, de 23 años de edad, nombrada Juana González; con un hijo suyo, esclavo del otorgante, nacido en su casa, llamado Miguel, de 3 años de edad; libres de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, en el precio de 450 pesos de oro común.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dio su poder cumplido a Pedro González del Castillo, su mayordomo, para que en su nombre rija, gobierne y administre su ingenio de fabricar azúcar, y otros cualesquier bienes raíces y muebles, quitando y poniendo mayordomos, por los precios, tiempos y salarios que le pareciere; y para que pueda comprar negros esclavos, bueyes, mulas y otros aperos. Asimismo, lo pueda obligar hasta en la cantidad de 2000 pesos para dicho avío y reparos; y para que pueda recibir, haber y cobrar cualesquier pesos de oro, plata, joyas, esclavos y mercaderías que le deban o debieren. Y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Pedro González del Castillo, vecino de Coatepec, su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 645 pesos de oro común que suman los diezmos de aves, marranos y demás menudencias del partido de Jalapa, que han de pagar los indios y españoles durante los años de 1676, 1677, 1678, a razón de 215 pesos anuales, cantidad en que se remataron al dicho principal.
Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Pedro González del Castillo, vecino de Coatepec, su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 528 pesos, 3 tomines y 6 granos de oro común que montaron los diezmos de los azúcares, mieles y reales que se declararon por los dueños y administradores de los ingenios de esta jurisdicción del año 1674, y se le vendieron al dicho principal, para el mes de febrero de 1676.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio nombrado San Pedro Buenavista, dio su poder a Pedro González de Castillo, vecino de Coatepec, para que lo pueda obligar como su fiador, a pagar a Su Majestad y en su real nombre al Tesorero General de la Santa Cruzada a cuyo cargo fueren en este obispado, la cantidad de pesos de oro que importare la limosna de las bulas que se suelen traer para esta provincia.
Pedro González del Castillo, vecino de Jalapa, vende a Lorenzo Téllez Girón, y a quien su derecho y causa hubiere, un esclavo mulato de 11 años de edad, hijo legítimo de Estefanía, mulata, su esclava, y de Alonso Miguel, mestizo, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 170 pesos de oro común.