Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Matías de Benavente y Aragón, criador de ganado mayor en la hacienda de vacas Cuautotolapa, ubicada en la Jurisdicción de Acayucan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 950 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar en este pueblo donde los trae para el abasto.\n\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Salvador Pérez Padrón, dueño de la hacienda de vacas nombrada Solcuautla, que posee en jurisdicción de Acayucan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 800 reses, para poderlos entregar en este pueblo donde los trae para el abasto.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, como mayordomo y administrador de la hacienda nombrada Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de Zúñiga y Córdoba, viuda del General don Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses y toros de dicha hacienda, para entregarlos en este pueblo a Alonso Rincón por cuenta del obligado de la Puebla.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros,pareció don Bartolomé de Bobadilla, administrador de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del Mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento don Gerónimo Mendívil, en jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1, 500 reses de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de los Ángeles y otras partes para su venta.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuyucuenda, que quedó por bienes de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda que fue del general don Diego Ortiz de Largache, para registrar un partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta 350 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar al administrador del abasto de la ciudad de los Ángeles.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel de Carvajal, como mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Uluapa, que es de don Francisco de Estrada Galindo, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 960 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar en este pueblo al obligado del abasto.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Juan Ladrón de Guevara, como administrador de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento don Jerónimo Mendívil, en la jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado de 1530 reses y toros de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de la Puebla y otras partes para su venta.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, compareció Juan Domínguez, a nombre de don Manuel de Rosas, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de la villa de Córdoba, para registrar una partida de ganado de 960 reses y toros que don Manuel compró en la citada villa, de la hacienda de vacas nombrada la Estanzuela, que es de don Fernando Ventura de Rivadeneira [roto]\n
El Capitán Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos, Registro de Ganado y otras comisiones, dijo que por cuanto esta jurisdicción es muy distante y en ella suelen suceder muchos casos y cosas a la que no puede asistir personalmente, y para que en ella haya administración y justicia es necesario un lugarteniente, por lo que en virtud de la facultad que por su título se le concede, nombra Teniente General a don Joseph [José] Martínez de Montemayor, su hijo, para que ejerza en todo a él anexo y concerniente.
El Capitán Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos, Registros de Ganado y otras comisiones, dijo que en las elecciones que los naturales de este pueblo hacen anualmente de Gobernador, Alcalde, intérpretes y demás, se han incurrido en algunas omisiones y defectos, por lo que es necesario que haya persona apta para desempeñar el puesto de intérprete, y nadie mejor indicado que Domingo Ramos, persona de buenas costumbres, hábil, capaz y que por lengua materna habla y entiende la lengua mexicana, razón por la que lo nombra como intérprete, para que lo desarrolle asistiendo puntualmente a todos los asuntos anexos y concernientes a dicho oficio.