Autos y embargos de los bienes que quedaron por fin y muerte del Capitán don Juan de Zúñiga Ceballos por los reales haberes, [tributos, alcabalas y penas de cámara], que quedó debiendo a su Majestad del tiempo en que fue Alcalde Mayor de este pueblo.\n
Petición presentada ante el Capitán don Juan Zúñiga y Cevallos, Alcalde Mayor de este partido, en la que el Licenciado Antonio de Santa Marina, Clérigo Presbítero, Domiciliario de este Obispado de la Puebla de los Ángeles, y el Alguacil Mayor José Ferrera Figueroa, vecino de este pueblo, albaceas testamentarios y fideicomisarios de su prima doña Isabel Sessar Sibol de la O, difunta, tutor y curador el dicho Alguacil Mayor José Ferrera de la persona y bienes de don Nicolás Portocarrero, menor, a quien dejó por su heredero la dicha difunta, exponen que la citada Isabel Sessar hizo algunos legados y mandas a diferentes personas, y para cumplir con el tenor de las mandas solicitan licencia para hacer inventario de los bienes que quedaron de la susodicha, así como también sea servido de hallarse presente al dicho acto. Quien por la presente concedió licencia y accedió asistir a ello personalmente. \n
Petición presentada ante el Capitán Juan de Zúñiga Cevallos, Alcalde Mayor, en la que Damián de Begil, vecino de este pueblo de Orizaba, padre legítimo de Catalina de Herrera, pide se le encargue la tutela de su hija, para cobrar las cantidades de pesos que le corresponden de los bienes que quedaron por fin y muerte de Diego García y Leonor de Céspedes, abuelos maternos de la dicha Catalina. En respuesta, el señor alcalde dijo que lo nombra como su tutor y curador ad litem.\n
Petición presentada ante el Capitán Juan de Zúñiga Cevallos, Alcalde Mayor, en la que Antonio María Anselmo, vecino y mercader del pueblo de Orizaba, expone que Nicolás Maldonado, dueño de recua, le es deudor de 348 pesos y 3 tomines de resto de mayor cuantía que le dio en reales, tabaco, harina y otros géneros. Y por cuanto el susodicho se excusa de pagarle, pide se mande librar orden de ejecución y prisión. \n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 reses, toros y novillos, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan de Zúñiga Ceballos, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pedro Rendón, vecino de este pueblo, en nombre de don Francisco de Ávila, criador de ganado mayor, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 900 reses, toros y novillos de la hacienda nombrada Soncuantla [Solcuautla], que posee en tierra caliente en jurisdicción de Acayucan, para pasar a los ejidos de los Ángeles, México y otras partes para su venta. \n
Ante don Juan de Zúñiga Ceballos, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Fernando Ventura de Rivadeneira, Regidor perpetuo de la ciudad de los Ángeles, criador de ganado mayor, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,500 reses, toros y novillos de su hacienda de vacas que posee en jurisdicción de la Nueva ciudad de la Veracruz nombrada San Francisco Cuezpalapa, para pasar a los ejidos de la ciudad de Tlaxcala, a donde las lleva para el abasto y carnicería.\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Pedro de Noval, vecino de la Villa de Tuxtla, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 reses, toros y novillos de la hacienda nombrada [San Agustín] Jujuquiapa que es don Diego Guerrero y tiene a renta, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Domingo Álvarez, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuautotolapa, situada en la jurisdicción de Acayucan, de don Gonzalo Pérez de Pastrana, Clérigo y Presbítero, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 600 reses, toros y novillos de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de Valencia, vecino de la ciudad de los Ángeles, en nombre de Juan Gómez Ortiz, vecino de dicha ciudad, obligado de las carnicerías de ella, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 400 toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, donde los lleva para el abasto.\n